19 nov 2018 | Actualizado: 16:40

Sanidad y Educación presentan el protocolo de actuación para el abordaje integral del TDAH

Sistematiza la actuación de familias, profesorado, servicios de orientación y personal sanitario y aporta indicadores de sospecha

Miércoles, 18 de junio de 2014, a las 16:43
Redacción. Santiago
La consejera de Sanidad Rocío Mosquera y el responsable de Cultura e Educación, Jesús Vázquez, han presentado este martes en Santiago el primer protocolo autonómico para el abordaje "integral" y la detección precoz del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

Rocío Mosquera.

El protocolo sistematiza una actuación por la que familias, profesorado, servicios de orientación y personal sanitario tendrán una intervención similar ante las personas diagnosticadas con TDAH o que sospechen que puedan padecerlo. En esta línea, se hará especial hincapié en la detección precoz para mejorar los resultados de la intervención educativa y sanitaria.

Tal y como ha apuntado Rocío Mosquera, esta patología afecta aproximadamente a uno de cada 20 niños y es uno de los motivos más frecuentes de consulta de niños en servicios de psiquiatría y neuropediatría. Sin embargo, es difícil conocer su extensión real, dado que existe tanto falta de detección de algunos casos como sobrediagnóstico en otros.

Entre otras ventajas que supone este documento está el establecimiento de un procedimiento reglado para el traslado de información entre los sistemas educativo y sanitario, aportando los modelos de informe que deben utilizarse y facilitando un esquema completo del protocolo al detectar un posible caso de TDAH.

El protocolo presentado este martes aborda el TDAH como un "patrón persistente de conducta de desatención, hiperactividad e impulsividad que comienza a manifestarse en la infancia e influye negativamente en el funcionamiento y en el desarrollo" de las personas afectadas, prolongándose "más allá de la infancia".

En esta línea, Rocío Mosquera ha recordado que, aunque el diagnóstico se realiza en el ámbito sanitario, es el entorno familiar y educativo el que primero puede detectar indicadores de riesgo, por lo que es necesaria una estrecha "colaboración" entre ambos ámbitos en aras de mejorar "la detección precoz" y el "abordaje multidisciplinar".

Entre las iniciativas que incluye el protocolo, recomienda a las familias la tarea de observar y registrar lo que sucede en el funcionamiento familiar y en los juegos, poner en práctica las orientaciones que se proporcionan e informar al profesorado de lo que está sucediendo a su hijo.