Redacción Médica
23 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

Sanidad tendrá “muy difícil” encontrar datos científicos que respalden las restricciones a la píldora del día después

La Sociedad Española de Contracepción cree que el Ministerio busca pretextos “ideológicos, no científicos”, para “refrendar su postura moral”

Martes, 29 de mayo de 2012, a las 13:03
Javier Leo / Fotografía: Adrián Conde. Madrid
La Sociedad Española de Contracepción (SEC) considera que el Ministerio de Sanidad lo tendrá “muy difícil” para encontrar un “informe alternativo” que “refrende con datos científicos su opinión moral” acerca de la dispensación de la píldora del día después (PDD). Según ha afirmado la presidenta de la SEC, Esther de la Viuda, “no hay evidencia científica” que justifique prohibir la libre dispensación en farmacias de la PDD, “solo restricciones ideológicas y políticas” que, en muchos casos, “chocan frontalmente con los datos científicos”.

De izquierda a derecha: Esther de la Viuda, presidenta de la SEC; Ezequiel Pérez, portavoz de la Fundación Española de Contracepción (FEC); y Macarena Quesada, vicepresidenta de la SEC.


Desde la SEC, entidad dependiente de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) y responsable de gran parte del informe enviado a Sanidad sobre la PDD, afirman desconocer las conclusiones de los informes de la Organización Médica Colegial (OMC) y la Agencia Española del Medicamento (Aemps) y aseguran que el Ministerio no se ha dirigido a la SEGO para pedir más información o nuevos estudios. “La SEGO ha aportado datos muy contundentes y rigurosos. Van a tener muchos problemas para encontrar un estudio que avale su postura”, insiste De la Viuda, “porque la PDD es igual de segura que un paracetamol”.

Sobre el uso irresponsable de la PDD, la SEC ha avanzado los resultados preliminares de un estudio realizado entre 6.000 mujeres españolas en el que se demuestra que “solo el 0,4 por ciento de las consultadas utilizó cuatro o más veces la PDD en el último año, mientras que el consumo entre las adolescentes de entre 14 y 16 años resulta anecdótico”. Asimismo, explica De la Viuda, desde que se aprobó la libre dispensación, y “con los datos en la mano”, la prevalencia de las enfermedades de transmisión sexual (ETS) “no ha aumentado”, igual que “tampoco han crecido las relaciones sin protección, ni han cambiado los patrones de uso de anticonceptivos regulares”.