13 nov 2018 | Actualizado: 18:50

“Para mí es una satisfacción colaborar con la FEC”

Leandro Plaza: “El ejemplo de los deportistas es importante para concienciar a los jóvenes”

Jueves, 03 de marzo de 2011, a las 18:37

Eva Fariña. Imagen: Pablo Eguizabal. Madrid
Miguel Indurain es el primer padrino de la Fundación Española del Corazón (FEC). En un acto celebrado en la Casa del Corazón, el ciclista navarro, ganador del Tour de Francia en cinco ediciones, ha mostrado su compromiso con la salud cardiovascular, y ha explicado la necesidad de concienciar a la población de la importancia de mantener hábitos de vida saludables. Indurain ha agradecido a la FEC el nombramiento como padrino: “Para mí es una satisfacción colaborar con la Fundación”.

Leandro Plaza y Miguel Indurain.

Con motivo de la presentación de una campaña de publicidad de Danacol, un producto de Danone, Miguel Indurain ha explicado que, tras tomar la decisión de abandonar su carrera profesional, los médicos y los preparadores le aconsejaron que dejara la práctica deportiva de forma progresiva. “Cada año me hago una revisión general y, por suerte, desde que dejé la bicicleta no he tenido ninguna lesión, así que a los médicos los tengo como amigos, pero les visito lo menos posible”, ha bromeado.

Leandro Plaza, presidente de la Fundación Española del Corazón, ha entregado al ciclista una placa con motivo de su nombramiento como padrino, y le ha dedicado unas palabras de elogio: “Aparte de sus magníficas cualidades como deportista, es una persona sencilla, muy inteligente, y para nosotros es un orgullo que sea padrino de la Fundación Española del Corazón”.

Leandro Plaza elogia la figura de Miguel Indurain.

“Hemos comprobado que los niños no hacen caso a sus padres o a los médicos, porque prohíben; sin embargo, los jóvenes admiran a los deportistas. Su ejemplo es muy interesante para concienciar y mejorar la salud de los jóvenes”, ha recalcado el presidente de la FEC.

El doctor Plaza también ha recordado que las enfermedades cardiovasculares son la primera causa de muerte de todos los países desarrollados. Además, ha indicado que estas patologías son crónicas y que se inician en la juventud. “Los cardiólogos hemos conseguido que los pacientes duren más tiempo, aunque no curamos la enfermedad. Uno de nuestros objetivos es que los afectados reduzcan su nivel de colesterol, pero no como antes se decía, por debajo de 250, sino lo máximo posible. Sabemos que cuanto más bajo esté el nivel de colesterol, el pronóstico del paciente será mejor, vivirá más”, ha señalado.