17 nov 2018 | Actualizado: 18:20
Domingo, 03 de junio de 2012, a las 12:14

PATRICIO MARTÍNEZ REPASA SUS 22 AÑOS EN LA EJECUTIVA NACIONAL DE CESM
“Me llevo un recuerdo inmejorable de García Vargas”
Martínez reprocha al PP no haber sentido el mismo apoyo desde la Moncloa que en la oposición

María Márquez. Murcia
Patricio Martínez abandona el escenario sindical tras 22 años en la ejecutiva de CESM nacional y casi una veintena al frente de la secretaría general de Metges de Catalunya, sindicato al que venera y que le ha devuelto estos años de entrega proponiéndole, de la mano de Albert Tomás, para la Presidencia Honorífica de la Confederación. Una sorpresa y broche inmejorable para una trayectoria marcada por diversas etapas políticas y en la que no duda en manifestar un último reproche al PP.

¿Qué han significado estos 22 años de trabajo al frente de CESM nacional?

Patricio Martínez, presidente de honor de CESM.

Si uno echa la vista atrás, se da cuenta de que las cosas que han pasado han sido importantes. Nos damos cuenta de la importancia de parar golpes en unos casos, y en otros de continuar hacia delante. El Foro de la Profesión Médica ha sido un ejemplo, para que el médico tuviese una voz única. El Grado y el Máster nos hizo salir a la calle, y hoy por hoy es un hecho consolidado. También ha sido importante parar las medidas estructurales que arriesgaban la calidad de la asistencia. Y sin duda, intentar la defensa de la calidad asistencial para evitar que el SNS se deteriore.

¿Cree que el RD 16/2012 echará por tierra los logros de los últimos años?

Esto posiblemente sea un poco exagerado. El RD ha sido criticado por nosotros, y nos parece que hace una expropiación hacia los cuerpos de médicos titulares y de cupo y zona, que además han sido precursores del SNS. Son medidas economicistas y algunas de ellas tampoco tienen una repercusión económica favorable para la Administración. Tampoco compartimos el catálogo de prestaciones, y no vemos claro su clasificación, y que se ponga ahora en duda la universalidad.

¿Ve posible ahora esa Mesa del Médico que tanto ha reivindicado?

No solo posible sino también necesaria. No tenemos por qué ser médicos distintos a los de la Unión Europea cuando tenemos muchas normas y directivas que nos obligan a acatar directrices de la UE. Traería también consigo la gestión clínica y devolverlos el estatuto jurídico.

Se lo pregunto por la relación poco fructífera del sindicalismo con la ministra Ana Mato…

Leire Pajín tenía la necesidad de hacerse la foto con el Foro de la Profesión Médica y nosotros también teníamos esa necesidad. Por entonces, firmamos un acuerdo con el Ministerio con cuestiones como la troncalidad, el desarrollo profesional… Si aquello fue posible, a lo mejor es que ahora el PP tiene que quitarle el polvo al documento. De todas formas, a la última reunión que he tenido con el director de Ordenación Profesional, llevé el acuerdo, por si no lo encontraban. Esperamos que este sueño se haga algún día realidad.

¿Alguna asignatura pendiente?

En este contexto de preocupante crisis económica, deberían haber contado más con nosotros en lo que se refiere a las medidas estructurales, y respetar las coordinadas básicas del SNS y buscar una financiación alternativa que no altere la calidad asistencial. Esto nos está afectando social y psicológicamente a todos.

Usted que ha tratado con tantos ministros, ¿de quién le queda un mejor recuerdo?

Tengo un recuerdo inmejorable de García Vargas. De Ernest Lluch recuerdo que un buen día quería hacer desaparecer a los médicos titulares, lo que se acaba de hacer con el RD. Entonces le dije que los echaría de menos tanto como echaríamos de menos a la Guardia Civil si desapareciese. Fíjese que luego Lluch cayó en manos de un asesinato cruel y horrible.

Con Ana Pastor fue una relación bastante intensa, pero nos quitó ella el estatuto jurídico del médico en 2003, y eso no lo podemos perdonar. Y a nivel de confidencialidad y de buen trato, destacaría a Trinidad Jiménez.

¿Quién le ha defraudado o qué apoyos esperaba que no recibió?

Pues quizás del PP, porque después de tantos años de gobierno socialista se habrían otros nuevos horizontes y en la oposición habían estado más cercanos a nosotros. El largo, caro y penoso contencioso administrativo por la desaparición de nuestro estatuto jurídico (2003) y la desaparición de la por entonces llamada Mesa del Médico, fue responsabilidad de Ana Pastor.

¿Y la relación con otros sindicatos?

La más cercana ha sido con Satse, sindicato profesional como el nuestro, y con los que nos hemos aliado en las elecciones y ahora compartimos muchos criterios de defensa de los derechos del profesional. Con los sindicatos de clase nunca me he pelado, sino un trato distante porque ideológicamente no nos parecemos en nada; a ellos les gusta hablar del capital trabajo y a nosotros del capital conocimiento.

¿La fórmula de la futura CESM debe mirar a Metges?

Se trata del primer sindicato profesional, capaz de tener al 80 por ciento de afiliados desde 1920. Ahora espera que el Tribunal Constitucional le devuelva el patrimonio de antes de la guerra. El sindicalismo tiene que pasar por la integración de las autonomías, pero Metges tiene un empuje muy fuerte, acentuando el profesionalismo. Bien es cierto que yo no soy el más adecuado para evaluar el centro de gravedad que representa Metges en el sindicalismo médico porque he estado cerca de 20 años en su secretaría general.

Para el sindicalismo, ¿es más favorable un mapa político monocolor o la diversidad ideológica?

Las mayorías absolutas no son excesivamente recomendables porque se pierde diálogo, flexibilidad, la cintura de la negociación… A nosotros este panorama no nos ha sentado nunca nada bien.