Redacción Médica
23 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

Los médicos europeos exigen rechazar los regalos de la industria sanitaria

Aprobado un documento con 18 principios que tocan aspectos como el patrocinio de actividades o la participación en pruebas científicas

Jueves, 25 de diciembre de 2014, a las 12:57
Jesús Vicioso Hoyo. Madrid
Ni regalos ni muestras médicas gratuitas. El Comité Permanente de Médicos Europeos (CPME) ha aprobado unas directrices que promueven la transparencia en las relaciones entre los facultativos y la industria sanitaria. “Los conflictos de intereses pueden perjudicar la independencia de los médicos y limitan la capacidad de los pacientes para tomar una decisión informada”, reconoce el organismo que representa a las asociaciones médicas nacionales de todo el Viejo Continente.

Y lo que el colectivo quiere con este documento, que recoge dieciocho principios, es que se aplique “siempre”. Y la declaración no se anda por las ramas, ya que, de hecho, el primer bloque está dedicado a los ‘regalos’ que reciben los facultativos. “Los médicos no pueden aceptar regalos, comisiones, servicios u otro beneficios de empresas comerciales”, exige, de entrada. Eso sí, hace excepciones, sin explicar el porqué: “A menos que (los regalos) sean económicamente insignificantes y no menoscaben su independencia clínica”. A este respecto, no señala a partir de qué cuantía no se considera “insignificante”, por lo que deja a ojo de cada facultativo este aspecto. En segundo lugar, la declaración “recomienda” que los profesionales “no acepten muestras médicas gratuitas”.

El segundo bloque de las directrices de los médicos europeos se adentra en otro de los aspectos que puede influenciar su labor y, por tanto, perjudicar a los pacientes: el patrocinio, total o parcial, de reuniones o conferencias por parte de empresas comerciales. Solo se ve bien que se haga en el caso de que las citas tengan exclusivamente “un propósito científico y profesional”, siempre y cuando haya una “hospitalidad razonable y limitada estrictamente a la finalidad del evento”. También se promueve que las fuentes de financiación de este tipo de eventos se den a conocer, así como la relación de los intereses comerciales o los lazos financieros, dando razón al dicho de que si algo se oculta no será porque haya trigo limpio.

También reflexiona sobre actividades de formación o desarrollo profesional

El ente europeo también pone en duda el patrocinio de actividades y eventos de formación que no sean revisados o certificados por alguna autoridad competente u órgano independiente. Pero, de igual manera, critica que los contenidos sean diseñados, directamente, por los organizadores.

En otro orden de cosas, los médicos europeos indican en el articulado que las facultades en las que se imparta la carrera de Medicina “deben asegurarse de que los estudiantes no están sujetos a ninguna influencia en el curso de su formación médica por compañías comerciales”.

La declaración se fija, por otro lado, en la participación de los facultativos en pruebas, y reclama que la compensación de un médico que participa en un ensayo clínico “se base en los trabajos reales o previstos, y no en los resultados de la prueba”, y que los resultados de ésta, sean positivos, negativos o no concluyentes, se publiquen junto al apoyo financiero y el material recibido por parte de la industria patrocinador.

Finalmente, se centra que en las actividades de consultoría que desarrollan los médicos, donde reivindica que éstas “se den a conocer públicamente”.

ENLACES RELACIONADOS:

Directrices del Comité Permanente de Médicos sobre la transparencia de las relaciones entre los médicos y la industria sanitaria (en inglés)