Redacción Médica
18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05

Riesgo de abandono de los nuevos tratamientos contra la hepatitis C

Según la Alianza Mundial contra la Hepatitis, se le debe dar la misma importancia a la prevención de la enfermedad que al acceso a nuevas terapias

Martes, 13 de mayo de 2014, a las 13:22
Redacción. Madrid
La Alianza Mundial contra la Hepatitis ha advertido que “se está actuando de forma negligente y peligrosa” en relación a los nuevos medicamentos contra la hepatitis C. En ese sentido, ha considerado que los gobiernos podrían abandonar estos tratamientos, a pesar de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) los ha catalogado como “más seguros y revolucionarios”.

Charles Gore, presidente de la Alianza Mundial contra la Hepatitis.

Según la OMS, estos antivirales ofrecen la posibilidad de “reducir de forma drástica las muertes causadas por la enfermedad”, que suponen unas 500.000 al año en todo el mundo. Pero desde la Alianza han concluido que se debe dar “la misma importancia a la prevención de la hepatitis C que al acceso a nuevas terapias”.

Este punto, ha continuado la Alianza, favorece que exista “un alto riesgo de que los gobiernos abandonen los programas de tratamiento cuando los resultados no sean los esperados”.

Charles Gore, presidente de la Alianza, ha afirmado que estos tratamientos requerirán una enorme inversión por parte de las administraciones, que “buscarán no solo reducir las muertes, sino también disminuir las tasas de prevalencia para justificar el coste”. Y, además, que “los gobiernos pierdan el interés en seguir financiando estos nuevos fármacos” si no existe un progreso en la reducción del número de afectados.

Retrasos en la implantación de estas medidas

Aunque la Alianza ha garantizado que existen medidas de prevención eficaces, han asegurado que muchos países siguen “muy retrasados en la implantación de dichas medidas”. Algo que da como resultado que “en torno a 4 millones de personas estén afectadas en todo el mundo cada año”.

Han estudiado, además, que no todos los países realizan las pruebas de la hepatitis C en sangre donada ni los que lo hacen emplean pruebas fiables: “existe una reutilización generalizada y una mala esterilización de jeringuillas y otros equipos en los servicios sanitarios”, han concluido.