Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 16:40

Los errores de Tomás Gómez en la sanidad

Entre sus propuestas electorales incluía reducir la espera en las urgencias hospitalarias

Miércoles, 11 de febrero de 2015, a las 11:59
Redacción. Madrid
El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha destituido a Tomás Gómez como líder del PSM y ha propuesto la creación de una gestora para dirigir el partido en la Comunidad de Madrid. La dirección federal ya ha comunicado a Gómez la decisión. Sus declaraciones en el ámbito sanitario, en ocasiones polémicas, han convertido al líder de los socialistas madrileños en protagonista en los asuntos más destacados de la sanidad regional como la externalización, el ébola y la hepatitis C.

Tomás Gómez.

Gómez ha sido la cara visible de la lucha de los socialistas para que los tratamientos contra la hepatitis C lleguen a todos los enfermos, y su expulsión, vinculada al supuesto sobrecoste del tranvía de Parla cuando él era alcalde, podría convertir en un error del partido haber dejado en sus manos un asunto tan delicado. El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, ha asegurado que la decisión se debe a que Gómez no ha dado una explicación “contundente” de su gestión en Parla.

El pasado mes de enero,  Gómez se reunía con hepatólogos y especialistas en salud pública para presentar un Plan de Actuación contra la enfermedad y garantizar el tratamiento a los afectados en la región. Unos días más tarde, y acompañado por José Manuel Freire acudía al Hospital Universitario La Princesa para reunirse con los profesionales sanitarios. En este encuentro avanzó que promovería acciones legales para garantizar el acceso a los nuevos medicamentos, y este martes la Audiencia Nacional admitía a trámite dicho recurso. Precisamente, su compañero de filas y portavoz sanitario del partido, ha sido quien ha puesto el punto de cordura a muchas de sus declaraciones.

La externalización de la gestión de seis hospitales en la Comunidad de Madrid se convirtió en otra baza del hasta ahora líder del PSM. Tomás Gómez se ‘enganchó’ al movimiento de la ‘Marea Blanca’ durante meses, judicializó esta medida pero finalmente no pudo atribuirse el éxito de su paralización, que se produjo tras la admisión a trámite del recurso presentado ante el Tribunal Superior de Justicia de Madrid por parte de las organizaciones sindicales AFEM y Amyts.

Sus declaraciones también han sido protagonistas

Las declaraciones del líder de los socialistas en determinados momentos han acaparado buena parte de los medios de comunicación. Así, cuando el Gobierno regional decidió dejar sin efecto la externalización, el socialista apuntó que la derecha lleva “en su ADN” una privatización diseñada “para que hagan dinero” los poderes financieros que, una vez pinchada la burbuja del ladrillo, “van a por la sanidad y las pensiones”.

Sus palabras sobre la gestión del primer contagio de ébola en territorio español también tuvieron su trascendencia, ya que el líder del PSM declaraba entonces que era “una infamia y no otra cosa” tratar de responsabilizar a quien arriesgaba su vida de los errores de quienes nunca arriesgan nada. Gómez señalaba en aquel momento que era en “el desgobierno, caos y la cadena de errores donde había que buscar el origen, las causas y las responsabilidades de esta crisis sanitaria”.

Hace unas semanas también se pronunciaba en relación a la hepatitis C y la gestión del gobierno regional al que acusaba de “prevaricar y haber dado unas instrucciones que limitan el acceso de medicamentos a muchas personas a las que hacen falta”.

Reducir la espera en las urgencias era una de sus medidas de cara a las elecciones

Pero no todo han sido errores en la trayectoria de Tomás Gómez dentro de la política sanitaria. Recientemente, y con la vista puesta en las elecciones autonómicas, el líder del PSM propuso medidas de importante calado que buscan hacer más eficiente el sistema sanitario de la Comunidad de Madrid. Entre ellas se encuentra el compromiso de que las urgencias hospitalarias no excedan de cuatro horas de espera; la creación de un Fondo de Emergencias para “necesidades sociales inaplazables”, o una nueva tarjeta de Servicios Sociales, garante de “continuidad y personalización” en el trato.