Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:50
Lunes, 02 de febrero de 2015, a las 12:37
Redacción. Bilbao
Las mujeres embarazadas que se encuentren en el último trimestre de gestación podrán acudir, a partir de este lunes, a su centro de salud para vacunarse frente a la tos ferina, una recomendación que el Departamento vasco de Salud ha introducido este año en el calendario vacunal, a propuesta del Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi.

Jon Darpón, consejero de Salud.

Según ha explicado el Gobierno vasco, el objetivo de que las mujeres embarazadas se vacunen contra la tos ferina, entre las semanas 27 y 36 de gestación, es proteger de forma más eficaz contra esta enfermedad a los recién nacidas en Euskadi, dado que en este momento existe una situación epidemiológica concreta producida por el aumento de la tos ferina en países con altas coberturas de vacunación, como es el caso de Euskadi.

Desde 2011, la incidencia de la tos ferina en Euskadi se ha elevado alcanzando los 16 casos por cada 100.000 habitantes en 2012 y el grupo de edad más afectado son los menores de un año, en función de los datos de Osakidetza.

Teniendo en cuenta esta situación epidemiológica, que también se da en el resto del Estado, el Departamento de Salud ha decidido recomendar la vacunación contra la tos ferina a embarazadas y ha destacado que “se trata de una vacuna segura en el embarazo”.

Según ha recordado, durante el embarazo, a partir de la semana 30 de gestación se produce la transferencia de anticuerpos protectores a través de la placenta al feto, por lo que la vacunación frente a la tos ferina durante el tercer trimestre “garantiza el paso de una mayor concentración de anticuerpos protectores en el bebé en el momento más cercano al nacimiento, lo que garantiza una mayor protección”.

El calendario vacunal infantil recoge que la vacuna de las tos ferina se suministra a los niños a los dos meses de nacer, a los cuatro meses, a los seis y a los 18 meses, completándose la cobertura con una última dosis a los seis años. Con la vacunación de las embarazadas, se pretende dar “una mayor protección de los niños frente a esta enfermedad”.