Redacción Médica
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Los ajustes deben formar parte de un plan a largo plazo

Agustín Rivero afirma que el RD 16/2012 garantiza la viabilidad del sistema

Martes, 23 de octubre de 2012, a las 22:54

Redacción. Madrid
La Cátedra ASISA de Ciencias de la Salud y la Universidad Europea de Madrid ha organizado una mesa redonda con profesionales de la gestión sanitaria titulada “Impacto de la Sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud desde la perspectiva pública-privada de las medidas legislativas del Real Decreto Ley16/2012”, que ha permitido debatir acerca de los principales retos de la sanidad en la actual situación económica de España.

De izquierda a derecha: José María Fidalgo, exsecretario general de CCOO; Enrique de Porres, consejero delegado de Asisa; Julián García Vargas, exministro de Sanidad; y Agustín Rivero, director general de Cartera Básica de Servicios del SNS y Farmacias, del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.

Agustín Rivero, director general de Cartera Básica de Servicios del Ministerio de Sanidad, ha defendido la oportunidad del Real Decreto Ley 16/2012, que, a su juicio, sienta las bases de las reformas que son necesarias para garantizar la viabilidad del Sistema Nacional de Salud. Rivero ha recordado que entre 2009 y 2011 la deuda del sistema se incrementó un 173 por ciento, lo que hacía imprescindible tomar medidas de control del gasto y ha anunciado que desde la entrada en vigor de la nueva fórmula de copago el pasado mes de julio la factura farmacéutica se ha reducido considerablemente (en septiembre, un 25 por ciento): en tres meses se han extendido 10 millones menos de recetas y se han ahorrado 890 millones de euros.

Por su parte, Enrique de Porres, consejero delegado de Asisa, ha señalado que “es necesario hacer reformas estructurales a medio y largo plazo, aunque la realidad que vivimos obliga a hacer ajustes a corto plazo. Por eso, es imprescindible adecuar esos ajustes que son inevitables en la situación actual al conjunto de reformas estructurales que requiere el sistema”. Asimismo, José María Fidalgo exsecretario general de CCOO ha apostado por llevar a cabo una reforma de la Ley General de Sanidad y trazar una estrategia de reformas que se apoye en tres principios: un pacto político entre los principales partidos; la implicación del colectivo profesional; y el desarrollo de una narrativa que permita explicar a los ciudadanos el proceso de reformas que son necesarias para garantizar la viabilidad del sistema. En la misma línea, Julián García Vargas, exministro de Sanidad, ha apostado por mejorar los mecanismos de coordinación de los sistemas sanitarios de las diferentes comunidades autónomas entre ellos y con el propio Ministerio de Sanidad y ha recordado que, junto a todas las medidas que se impulsen desde las Administraciones, es imprescindible “fomentar la responsabilidad de los ciudadanos”.

Más crítico con el Real Decreto Ley se ha mostrado Enrique de Porres, que ha advertido de que esta norma no contempla el conjunto del Sistema Nacional de Salud y apenas desarrolla ningún aspecto relacionado con la sanidad privada o con el mutualismo administrativo. En este último terreno, el consejero delegado de Asisa ha apostado por la creación de un ente sanitario de coordinación entre las tres mutuas del Estado (Muface, Mugeju e Isfas) que permita a las compañías que participan del sistema tener un único interlocutor con el que discutir el futuro de un modelo que presta el servicio con un coste un 50 por ciento inferior al sistema público de gestión directa por parte de las Administraciones.