20 nov 2018 | Actualizado: 19:20
Lunes, 03 de septiembre de 2012, a las 17:48

La entrevista de Redacción Médica
Andreas Abt, director general de Roche en España
“Llevamos unos años muy difíciles, pero mantenemos la confianza en España”
“Que las ventas disminuyan cuando aparecen los genéricos forma parte de las reglas del juego”

Eduardo Ortega Socorro / Imagen: Adrián Conde. Madrid
Andreas Abt, director general de Roche en España, indica que estos últimos años de recortes y de medidas estatales para reducir el gasto farmacéutico han sido duros para la compañía, pero que no pierde la confianza en el país, y valora positivamente medidas como el plan de pago a proveedores para solventar la deuda de las administraciones públicas hasta el 31 de enero de 2011. Un ejemplo de ello es que planea que no descienda la inversión de Roche en I+D en España (entre 45 y 50 millones de euros los últimos tres años). Asimismo, apunta, en entrevista concedida a Redacción Médica, que el laboratorio suizo no se va a diversificar en otras vías de negocio a pesar de la crisis y que mantiene su apuesta por la medicina individualizada.

Andreas Abt, director general de Roche en España.

¿Qué lectura saca Roche de los últimos tiempos en el contexto del mercado farmacéutico español?

Los últimos años han sido muy complicados para la industria farmacéutica en España y lógicamente también para Roche. En los últimos dos años hemos perdido alrededor de 100 millones de euros, debido a los Reales Decretos aprobados durante ese periodo y a los presupuestos limitados de comunidades autónomas y de hospitales. No obstante, seguimos confiando en que se tomen medidas que garanticen un marco estable para poder mantener nuestra actividad y nuestro compromiso con la investigación, el desarrollo y la innovación.

El que tengamos muchos productos prometedores ya disponibles y muchos otros por llegar en el corto plazo demuestra que nuestro compromiso con la innovación y con la apuesta por la medicina individualizada se mantendrá firme para los próximos años. 2011 ha sido difícil y 2012 sigue siendo complejo, pero mantenemos nuestra confianza en España.

Si la situación siguiera por el mismo camino... ¿Tienen en previsión poder convocar otro ERE a corto plazo?

No, porque nuestra situación ha mejorado. Además, confiamos en nuestro pipeline; tenemos 12 productos en Fase III y hay muchas compañías que sólo tienen uno. Nos encontramos en una situación óptima en este sentido y confiamos en el futuro de nuestros medicamentos.

¿Cuáles de estos productos tienen previsto lanzar en breve en España?

Los primeros llegarán ya este año. Uno de ellos, vemurafenib, permitirá tratar el melanoma metastásico, una patología para la que apenas ha habido avances en los últimos años. Es un producto que también tiene un biomarcador, lo que permite seleccionar a los pacientes que tienen un alto nivel de respuesta al tratamiento, logrando con ello un impacto importante sobre la supervivencia global. También esperamos obtener la indicación de Avastin para tratar el cáncer de ovario. Y otro fármaco relevante es pertuzumab, un anticuerpo monoclonal con el que hemos intentado mejorar los resultados de Herceptin. Acabamos de recibir la autorización de la Food & Drugs Agency (FDA)y esperamos contar con la aprobación de la Agencia Europea del Medicamento (EMA) a finales de este año o a principios de 2013. Finalmente, otro punto importante es que hemos mantenido nuestra inversión en investigación y desarrollo en España. Esta es una de nuestras principales luchas, porque estamos en competencia con países de todo el mundo. Se trata de una inversión de entre 45 y 50 millones de euros anuales que hemos conseguido mantener durante los últimos tres años.

¿Para los próximos años planean manejar cantidades similares?

Ese es el objetivo. Si el entorno empeora mucho más, es posible que desde Basilea nos indiquen algún cambio en este sentido, pero de momento vamos a mantener el mismo nivel de inversión. Somos una de las compañías que más invierte en I+D en España; ocupamos el segundo puesto entre las multinacionales del sector y, en una clasificación general de todos los laboratorios, seríamos los terceros. No llegamos al nivel de Almirall, pero superamos a otros grupos farmacéuticos españoles.

Abt considera que la I+D que se ha desarrollado en España es muy atractiva para los hospitales de cualquier país. 

¿Cuesta trasladar la situación de la filial y del contexto nacional a los headquarters?

No, no cuesta tanto. Lo cierto es que lo entienden muy bien. Yo estoy, además, encantado de trabajar en España, a pesar de que el entorno es difícil. Trabajé en Bélgica, en Dinamarca, en Suiza... Conozco Europa y estoy muy contento de estar aquí. Como decía, en Basilea conocen bien la situación que atraviesan Europa y España. Y también nos visitan mucho (ríe). En los últimos meses hemos tenido varias visitas tanto del presidente como del consejero delegado de Roche, lo que demuestra el interés de la compañía por España. El interés y la preocupación.

¿Se considera en Europa que España es un buen lugar para apostar por la I+D?¿El país ha mejorado en este aspecto gracias a las políticas emprendidas durante los últimos años?

Sí. Se ha desarrollado una I+D muy atractiva para los hospitales de cualquier país, como los ensayos clínicos de Fase I o II. En este aspecto estamos muy bien posicionados en España. Y tenemos más ensayos de Fase I y II que en otros países europeos de mayor tamaño. Por ejemplo, tenemos 40 moléculas o productos en I+D en 200 hospitales y el año pasado reclutamos 12.000 pacientes para 200 ensayos clínicos; además, hay más de 70 personas de Roche España trabajando en este área. Son cifras impresionantes, en mi opinión.

¿Se entiende bien la distribución político-administrativa de España, más si cabe para un directivo llegado de otro país?¿Cree que complica la resolución de problemas como la deuda sanitaria?

Sí, claro, complica la situación… o la vuelve más interesante, según se mire (sonríe). Pero a veces es casi como manejar 17 países pequeños en vez de uno solo, con un solo marco legal. Esa es una de las características de España, que hay una descentralización y un nivel de autonomía de las regiones muy importante. Pero hasta cierto punto es normal. Vemos algo muy parecido en Italia, que en este sentido tiene aspectos muy parecidos a España. Y esto para mí también es un reto, gracias al que estoy aprendiendo mucho, pero tampoco es tan inmanejable ni complicado.

Viendo la situación económica en España y Europa, compañías de diferentes sectores están optando por la concentración y la fusión. ¿Roche contempla la fusión o la adquisición como una herramienta de futuro?

Esa es una pregunta para presidente de la compañía en Basilea (se ríe). En este aspecto, tenemos muy clara nuestra postura. Estamos muy bien posicionados en el sector, aunque ello no significa que no vayamos a comprar una empresa de vez en cuando, como fue el caso de nuestra oferta por Illumina, pero siempre hablando de compañías pequeñas y de pequeño calado. En cualquier caso, no vamos a ver compras o fusiones de Roche con otro gran laboratorio.

Estamos bien como estamos y tenemos una estrategia muy diferenciada. Hay empresas que han diversificado sus operaciones, han entrado en el mercado de genéricos, de biosimilares, de OTC… Pero nosotros tenemos claro que nuestro fin es hallar productos que tengan un valor terapéutico elevado. Además, cada fármaco en investigación va correspondientemente acompañado por la búsqueda de biomarcadores y el desarrollo de pruebas diagnósticas, de forma que se pueda identificar al grupo de pacientes en el que el beneficio de dicho producto concreto sea el mayor posible. Esto no siempre funciona, pero cada vez tenemos más proyectos de este tipo en nuestro pipeline.

Además, nos encontramos en una situación única: las áreas de Diagnóstico y Farma están en la misma empresa, y esa es nuestra estrategia, la base de la exclusiva sinergia de Roche. Tiene sus riesgos, es cierto, dado que conlleva una elevada inversión en I+D, pero hasta ahora hemos tenido mucho éxito y estamos contentos con nuestro pipeline, que cada vez se expande más, llegando a nuevas áreas terapéuticas, como asma, esquizofrenia, esclerosis múltiple… De hecho, si los productos que vamos a lanzar tienen éxito, tendremos que aumentar la plantilla.

¿Es la medicina individualizada el futuro del negocio innovador?

El director general de Roche indica que el ahorro que se está obteniendo mediante los medicamentos genéricos no se invierte en nuevos productos innovadores.

Para nosotros sí. La medicina individualizada representa una estrategia muy clara. Es el objetivo de todas nuestras actividades, y sobre todo de nuestra I+D. Y no creemos en productos que no tengan un valor terapéutico añadido muy alto. Nuestro compromiso en este campo es fundamental y llevamos años abanderando el concepto de la medicina individualizada.

¿No ven en el genérico un contrincante, un rival?

Nosotros no queremos diversificar en el mercado de genéricos, eso está muy claro. Y el genérico, desde el punto de vista de Roche, es un rival en el momento en el que se pierde la patente. Pero nuestros esfuerzos se centran en tener medicamentos innovadores con alto valor terapéutico. Que las ventas disminuyan cuando aparecen los genéricos forma parte de las reglas del juego, y en este momento toca apretarse el cinturón. Además, desde el punto de vista de un gobierno, son herramientas de ahorro y es importante que ese dinero luego esté disponible para invertir en productos innovadores. Esa es nuestra preocupación: que se mantenga el nivel de acceso a nuevos productos, que todos los españoles, independientemente de su lugar de residencia, puedan ser tratados con los mejores fármacos disponibles.

¿Cree que el ahorro que se obtiene mediante los medicamentos genéricos se está invirtiendo en nuevos productos innovadores?

Desde nuestro punto de vista, no está ocurriendo.

¿Cree que la administración española tarda más en autorizar nuevos fármacos?

Cada país tiene su ritmo, y el acceso más rápido al mercado en Europa está en Alemania, y hay otros países también muy rápidos. España tarda de seis a nueve meses normalmente, menos en situaciones muy excepcionales. Podría ser más, también. No es el país más rápido, pero tampoco el más lento. El reto, en realidad, está en la cuestión del reembolso, porque a pesar de que se apruebe el de un fármaco a nivel estatal, eso no significa que haya acceso en todas las comunidades autónomas y hospitales.

¿Cuál es su opinión sobre Farmaindustria? ¿Cree que ha quedado su imagen tocada por los recortes sobre el gasto en medicamentos?

Yo soy miembro de Farmaindustria y estoy en su Consejo, así que soy parte del problema o de la solución (ríe). Creo que se hace un trabajo muy bueno, pero el entorno es muy complicado, y no sería realista tener la expectativa de que Farmaindustria podría haber evitado los Reales Decretos de Ley gubernamentales. Siempre es fácil tocar precios, y en este sentido estamos en una situación vulnerable. Pero es lo que hay, y no es tan diferente de lo que está pasando en varios países de nuestro entorno desde hace algunos años.

¿Ve Roche en la responsabilidad social corporativa (RSC) una estrategia de futuro que toda compañía tiene que implementar en su estructura?

Sí, es un tema muy importante para nosotros. Tenemos actividades clave tanto en Basilea como en España. Colaboramos con varias fundaciones de distinta índole y apoyamos proyectos concretos.

Si pensamos en la situación concreta de España, dan ganas de hacer más todavía más cosas. Sin ir más lejos, algunos profesionales de la industria farmacéutica hemos creado una red de profesionales del sector en la que organizamos eventos e intentamos ayudar y conectar a profesionales y jóvenes talentos del entorno “farma” que se encuentran en una situación difícil.

Tocando el delicado tema de la deuda, recientemente y gracias al mecanismo de pago a proveedores aprobado por el Gobierno, las compañías han cobrado las facturas que había pendientes hasta el 31 de diciembre de 2011. ¿Qué pasa con las facturas de lo que llevamos de 2012? ¿Sigue habiendo impagos?

A partir de la implementación de este mecanismo de pago a proveedores, todas las facturas previas al 31 de diciembre de 2011 de las comunidades autónomas acogidas al Plan se han cobrado y se retorna a una situación de normalidad que desde Roche valoramos muy positivamente, ya que al centrarse un 80 por ciento de nuestra actividad en el entorno hospitalario, la deuda acumulada era un problema prioritario para la compañía y perjudicaba enormemente al sector.

Respecto al pago de las facturas correspondientes a los primeros seis de meses de 2012, para las que ya existe un montante de deuda acumulada en algunos hospitales de ciertas comunidades autónomas, Roche confía en la proactividad del Gobierno y en la aplicación de medidas concretas que contribuyan a favorecer un marco estable en el que desarrollar su actividad.

Ricardo López, director general de Sanitaria 2000; Eduardo Ortega, redactor de Redacción Médica; y Andreas Abt.