Redacción Médica
21 de septiembre de 2018 | Actualizado: Jueves a las 22:05

La sanidad británica se pone en huelga por los salarios

400.000 trabajadores del Servicio Nacional de Salud se adhieren al parón

Lunes, 13 de octubre de 2014, a las 14:06
Redacción. Madrid
El personal de la sanidad pública británica secunda este lunes una huelga de cuatro horas en demanda de mejoras salariales, después de que sus ingresos se vieran afectados por las medidas de austeridad aplicadas por el Gobierno en 2010. Los sindicatos demandan un aumento del uno por ciento para toda la plantilla, pero el gobierno dice que costaría demasiado.

Jeremy Hunt, ministro de Salud del Reino Unido.

Enfermeras, comadronas, personal de ambulancias y conserjes de hospitales en Inglaterra empezaron la huelga sobre las 06.00 GMT, mientras que muchos de estos trabajadores se sumaron a diversas protestas organizadas en varios puntos del país.

Este es considerado el paro más importante que sigue el personal sanitario en unos treinta años y los sindicatos han organizado para este sábado una gran protesta en Londres bajo el lema: ‘El Reino Unido necesita un aumento de sueldo’.

Se estima que unos 400.000 trabajadores del Servicio Nacional de Salud (NHS, por sus siglas en inglés) se han adherido a la medida de fuerza en protesta por la congelación de sueldos o incrementos por debajo del nivel de la inflación interanual, que está en el 1,5 por ciento.

El sindicato Unite, que agrupa al sector, ha informado de que ha llevado a cabo una encuesta entre la población y que ésta ha mostrado un gran apoyo a la huelga por considerar que los trabajadores sanitarios necesitan un incremento de sueldo.

"Esta es la primera vez en 32 años que los trabajadores del NHS toman una medida de fuerza por el salario y, para muchos, esta será la primera vez", ha dicho Christina McAnea, portavoz de otro de los sindicatos del sector, Unison.

Se espera que el Servicio de Ambulancias de Londres despliegue a personal militar para atender casos de urgencia, mientras que las autoridades sanitarias han advertido de que los pacientes cuya atención no sea urgente pueden tener largas horas de espera.

Por su parte, el ministro de Salud del Reino Unido, ha informado de que acceder a las peticiones de los sindicatos significaría el despido de 15.000 enfermeras, 4.000 de ellas este mismo año.