Redacción Médica
19 de julio de 2018 | Actualizado: Jueves a las 13:20

La Ribera incorpora cirugía mínimamente invasiva para reparar válvulas de corazón

Son las que comunican las aurículas con los ventrículos del corazón, controlando la dirección del flujo sanguíneo

Lunes, 16 de marzo de 2015, a las 15:34
Redacción. Valencia
El Hospital Universitario de La Ribera de Valencia ha incorporado la minitoracotomía o cirugía mitral mínimamente invasiva, una técnica quirúrgica de alta precisión para la reparación o reemplazo de válvulas del corazón.

En este sentido, el centro ha intervenido recientemente a su primer paciente mediante esta novedosa técnica quirúrgica, que se utiliza para reparar o reemplazar las válvulas tricúspide o mitral, de forma aislada o conjunta. Estas válvulas son las que comunican las aurículas con los ventrículos del corazón, controlando la dirección del flujo sanguíneo.

Cuando alguna de estas válvulas está dañada por un defecto congénito, por infección o a consecuencia de la edad, no pueden cumplir correctamente con su función de control del flujo de la sangre, lo que puede causar complicaciones como insuficiencia cardiaca han explicado desde el hospital.

Se habla de insuficiencia cardiaca cuando el corazón no bombea suficiente sangre para abastecer los órganos, músculos y tejidos del organismo, afectando a la calidad de vida del paciente, quien siente fatiga y falta de aire al realizar sus actividades cotidianas. Otros síntomas de la insuficiencia cardiaca son la hinchazón de las piernas, palpitaciones o molestias intestinales.

Según ha destacado el jefe del servicio de Cirugía Cardiaca del Hospital Universitario de La Ribera, Juan Antonio Margarit, "hasta hace pocos años, la única manera de reparar o reemplazar una válvula del corazón era abriendo totalmente el pecho del paciente a través de una incisión de 15-20 centímetros, y cortando el esternón por la mitad para acceder a su corazón".

Por el contrario, "la minitoracotomía nos permite acceder a las válvulas mediante unos pequeños orificios, de 7-8 centímetros, a través de los que se introduce un instrumental especializado, más largo de lo normal, así como una cámara endoscópica, que nos ayuda a observar los detalles anatómicos de la zona que se está operando de una forma mucho más precisa que en la cirugía abierta", ha explicado.