21 nov 2018 | Actualizado: 19:20

La reanimación cardiopulmonar básica es “fundamental” para mantener una esperanza de vida

Dar a conocer los mecanismos para aplicarlos en estas situaciones, en las que el tiempo es oro

Jueves, 26 de julio de 2012, a las 16:08

Redacción. Santander
Guzmán Alonso, médico de familia, ha explicado que, en Cantabria, se producen alrededor de 300 defunciones consideradas muertes súbitas reanimables. Para Guzmán Alonso, en todas estas defunciones, el inicio de una reanimación cardiopulmonar básica (RCP) antes de cuatro minutos es “fundamental” para tener alguna esperanza de salvar al paciente.

Antonio Gómez y Guzmán Alonso.

Según el médico de Familia es importante que las personas del entorno sean las primeras en poder prestar ayuda al paciente hasta la llegada de los servicios de urgencias, unas declaraciones durante su intervención en la Asociación de Vecinos de Porrúa.

No obstante, explicó que pese a hacerlo todo bien, el índice de supervivencia es bajo (menor del 10%), “por lo que no debemos tener miedo a iniciar una RCP, aunque no seamos sanitarios, no hay nada que perder y sí mucho que ganar (una vida)”, ha recalcado el profesional sanitario.

Por todo ello, instó a que toda la población conozca los mecanismos de cómo funciona la reanimación cardiopulmonar básica (RCP), “es fundamental que la mayor parte de la población conozca los rudimentos de la RCP básica y pueda aplicarlos en caso de encontrarse ante esta situación, en la que el tiempo es realmente oro”, ha manifestado.

Gómez, que es además oficial médico del Ejército español, ha recordado que, con esta iniciativa, se permite a los ciudadanos y especialmente a los adultos mayores, reconocer cómo se debe actuar ante emergencias vitales. Ya que, no sólo se facilitan conocimientos para el auto-cuidado sino que, además, se promueven hábitos de vida saludables para mejorar la calidad de vida y el nivel de salud de los vecinos.

También ha hecho hincapié en que se están abordando cuestiones de interés general, bien por la frecuencia de su incidencia y prevalencia o por el impacto sociosanitario que conllevan, entre ellas, los problemas de cadera y próstata, la osteoporosis o las infecciones oculares.

“Nuestro objetivo último, además de informar y formar, pasa por proporcionar datos clave, que faciliten la protección y mejora de la salud de los ciudadanos, sensibilizando y estimulando su participación activa en el cuidado de la salud”, ha recalcado Antonio Gómez.