Redacción Médica
16 de julio de 2018 | Actualizado: Lunes a las 20:10

La mitad de pacientes oncológicos de mama y colon empiezan tarde el tratamiento

El registro de la variable genética del cáncer colorrectal, muy deficitario

Martes, 16 de julio de 2013, a las 22:19

Redacción. Madrid
La asistencia oncológica ha sido evaluada en el marco de la Estrategia de Cáncer del Sistema Nacional de Salud, un documento al que ha tenido acceso Redacción Médica. Bajo los parámetros de la relevancia clínica y la mayor incidencia poblacional, dicha revisión se ha centrado en los tumores de mama, colón y recto, y pulmón. Los indicadores dejan al descubierto notables asignaturas pendientes con respecto a los dos primeros, como la media de evaluación de casos que gestionan los comités o “la demora” en el inicio del tratamiento. El abordaje multidisciplinar en el caso del cáncer de pulmón es el más deficitario de los tres.

Josep María Borrás, coordinador científico
de la Estrategia Estatal de Cáncer del SNS.

Según los datos recogidos, el protocolo terapéutico se inicia con mayor celeridad en el caso del cáncer colorrectal (cumplimiento  de días en un 55 por ciento de casos) que en el de mama (44 por ciento de casos entran en la media considerada “adecuada”, 28 días). En el segundo caso, las cifras alertan además de que el inicio de las adyuvancia o terapias para mejorar la supervivencia se encuentran en la media de 42 días, también considerada correcta, si bien el documento ministerial advierte sobre “falsa sensación de confianza” teniendo en cuenta que las desviaciones estándar en cada caso “son amplias”.

Los comités funcionan desde la “prioridad”

El análisis de la estructura asistencial habla de resultados “bastante aceptables” en cuanto a la existencia y eficacia de los comités o grupos multidisciplinares de especialistas que dispongan de un protocolo asistencial o guía de práctica clínica (propio o de una institución de referencia), si bien queda al descubierto la falta de radioterapeutas entre sus integrantes y que en algunos centros trabajan sin dichos protocolos “entendiendo que su conocimiento y experiencia suplen esa formalidad”, tal y como aparece en la Estrategia.

En el caso del cáncer de mama, se identifica que solo el 59,1 por ciento de casos son tratados por los comités. Así, se establece que “casi todos los hospitales” se guían por “criterios de prioridad, unas veces precisos y otras subjetivos”, según especifica la revisión de la Estrategia. Esta proporción baja en el caso del cáncer colorrectal, donde solo el 42 por ciento de historiales pasan por las manos de este grupo multidisciplinar. En cuanto a la patología pulmonar, el documento refiere que en 19 hospitales no consta la exitencia de comités ni de “ninguna de las alternativas aceptadas” como uno ‘general de tumores’ o los de referencia de otro hospital.

Variable genética y técnicas específicas

El documento explicita que en este caso, los registros “están muy por debajo de lo deseable”, pues solo un 15 por ciento de pacientes tiene constancia de antecedentes de segunda generación.

En cuanto a técnicas específicas para el tratamiento de cada tumor, la supervisión de datos nacionales repara en ciertas carencias en el caso del colorrectal, mientras que la biopsia selectiva del ganglio centinela y la rehabilitación del linfedema (mama) son ‘aprobadas’. Así, queda en entredicho la adecuada incorporación de la evidencia científica en lo referente a la “integridad del mesorecto y el margen circunferencial”, y la alarma salta también en la elevada tasa de infecciones de sitio quirúrgico, “muy por encima”, según los expertos, de los estándares nacionales e internacionales.

Carencia de apoyo psicológico

Entre los aspectos generales, también destaca la falta de recursos para brindar apoyo psicológico al enfermo. De hecho, en un notable número de hospitales carecen de profesionales dedicados a esta labor y cuando sí existen, es habitual que estos provengan de organizaciones externas, especialmente la Asociación Española Contra el Cáncer. En el caso del tumor de pulmón, la inclusión de esta asistencia obtiene la media más baja de las tres patologías referidas.