Redacción Médica
19 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 19:05
Sábado, 26 de marzo de 2016, a las 20:33
Sandra Melgarejo / La presidenta de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ) ha tomado mucha medicina contra el localismo: ha viajado por todo el globo y ha buceado en Australia, Maldivas, el Mar Rojo… “Lo mejor es considerarse ciudadano del mundo”, afirma Inmaculada Alfageme, quien reconoce tener fobia a los trajes regionales y se declara fan de David Bowie, Lou Reed y Clint Eastwood. Pero quien realmente marcó su vida fue su padre, el médico que la ayudó a nacer en su casa de Utiel (Valencia). Aunque su risa es una constante durante la entrevista, la neumóloga se considera más reivindicativa que dicharachera y se pone seria cuando afirma que las mujeres tienen que esforzarse mucho más para ser tratadas como iguales.

¿Tenía claro que de mayor sería médico?

Mi padre era médico general en Utiel (Valencia) y nunca me vi haciendo otra cosa. No se me ocurrió jamás hacer otra carrera de ciencias ni una de letras, siempre pensé que la Medicina era lo que me gustaba. Eso sí, no quería ser médico en un pueblo, prefería elegir una especialidad.

¿Acompañaba a su padre en las visitas?

Solo al final. Cuando yo ya era médico y mi padre estaba enfermo, sí que le sustituí en alguna visita de noche para que no saliera él. Mi padre me enseñó muchas cosas, tenía la inquietud de hacer cursos de otras especialidades y estudiaba por las tardes. Tenía mucho espíritu de sacrificio. Antes, los médicos de cabecera ofrecían una asistencia prácticamente individual durante las 24 horas del día; era duro. Mi padre atendía hasta partos cuando empezó. De hecho, mi hermana y yo nacimos en casa (risas).

Lea la entrevista completa.

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