Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30

En España sólo se declara una de cada tres enfermedades de origen laboral

Los especialistas en Medicina del Trabajo critican que no se tengan en cuenta los trastornos cardiovasculares ni los psicológicos

Martes, 11 de enero de 2011, a las 18:23
Redacción. Madrid
En España sólo se declaran un tercio de las enfermedades de origen laboral que se producen anualmente, según denuncian los especialistas de la Asociación Española de Especialistas en Medicina del Trabajo (Aeemt), quienes afirman que sólo se registran 30.000 de las más de 80.000 enfermedades de este tipo, siendo la mayor parte de las reconocidas leves y sin baja.

Antonio Iniesta, presidente de la Aeemt

Los datos oficiales revelan que durante el primer trimestre de 2010 se ha producido un incremento de un 2% en la notificación de enfermedades profesionales con respecto al mismo periodo de 2009. De las patologías de origen laboral que se declaran en la actualidad, las más frecuentes son aquellas producidas por el ruido y las vibraciones, además de las enfermedades osteomusculares como la tendinitis o la sinovitis. En segundo lugar están las patologías cutáneas como las alergias y los eczemas de contacto y, por último, las enfermedades respiratorias.

Sin embargo, los expertos en Medicina del Trabajo denuncian que las patologías cardiovasculares y las psicológicas todavía no se consideran enfermedades de origen profesional, hecho que reduce de forma significativa la cifra global de afectados. Respecto a los fallecimientos, desde la Aeemt calculan que en España hay cerca de 9.000 muertes anuales debidas a cáncer de origen laboral y en torno a 1.700 por enfermedades respiratorias, frente a los 3.600 por enfermedades cardiovasculares.

Para los médicos de trabajo, “si se equiparase la enfermedad común a la enfermedad laboral, siempre buscando un equilibrio, no habría tantos problemas de infradeclaración e infradiagnóstico. Pero, en la actualidad, está tan perseguida la declaración de enfermedades profesionales que, al final, se buscan tretas para que no queden registradas y no se asuman responsabilidades y costes”.