Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 19:30
Lunes, 17 de marzo de 2014, a las 17:56
Redacción. Barcelona
La Consejería de Salud, a partir del nuevo código autonómico de prevención del suicidio, pretende que los servicios de urgencias y el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) detecten y elaboren una base de datos de personas en riesgo de suicidio que puedan ser derivados al sistema de salud mental.

Francesc Bonet, director general del SEM.

Xavier Jiménez Fabregat, del Área de Investigación, Innovación y Calidad del SEM, ha explicado que la “base de datos está en fase de construcción” y que se está ultimando la redacción del plan que contendrá los criterios para ser considerado persona en riesgo.

Se trata de que cuando una persona sea atendida por los sanitarios de urgencias de los hospitales, centros de atención médica (CAP) y centros de urgencias (CUAP) y por sanitarios del SEM y del 061 y se detecten “señales de alarma” de riesgo de suicidio, pese a que no manifieste directamente la intención de suicidarse, se le incluya en una lista para poder conectarla con la red de salud mental de Cataluña.

Para identificar a personas con posible riesgo de suicidio, se está elaborando un test –que está en fase de proyecto– que permitirá al sanitario codificar su nivel de riesgo como alto, mediano o bajo en función de una serie de preguntas sobre el pasado inmediato y más alejado del paciente.

Las preguntas sobre el último mes son: “¿Ha pensado en que estaría mejor muerto, o ha deseado estar muerto?; ¿ha querido hacerse daño?, ¿ha pensado en el suicidio?, ¿ha planeado cómo suicidarse?, ¿ha intentado suicidarse? –estos dos indican el riesgo más alto–” y se incluye una última pregunta sobre si la persona se ha intentado suicidar alguna vez en la vida.

500 fallecimientos

Según los últimos datos hechos públicos por la Generalitat en diciembre de 2013, en 2011 hubo 485 muertos por suicidio en Cataluña, lo que supone una tasa de 6,5 por cada 100.000 habitantes, mientras que en 2007 era del 5,18 (lo que supone un aumento del 25,8 por ciento), cuando la media europea es de diez casos por cada 100.000 habitantes.

El código de prevención del suicidio de Cataluña que impulsa la Consejería de Salud es un plan pionero en el Estado que prevé reducir las cerca de 500 muertes anuales que se producen cada año por esta causa y que son el primer motivo de muerte entre los jóvenes desde 2007, tras el importante descenso de los accidentes de tráfico y prevé hacer seguimiento de las personas que estén en riesgo o hayan tratado de quitarse la vida.

El director general del SEM, Francesc Bonet, ha explicado que han detectado un repunte de los intentos de suicidios y de los casos que acaban en muerte: “Hay mucho trabajo por hacer en identificar a los suicidas potenciales; esto es importante porque la única manera de evitar estas muertes es creerles y apoyarles”.
Según Bonet, las tasas de Cataluña son aceptables en un contexto europeo, por lo que “no preocupa excesivamente, pero es un colectivo especialmente sensible”, y ha indicado que no deben banalizar ningún caso y cuando alguien manifiesta su voluntad de acabar con su vida, siempre se le debe hacer caso.