Redacción Médica
21 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30

El Síndic pide que se respeten los plazos de acceso a técnicas de reproducción asistida

Y eliminar la exclusión automática de la lista de espera a las mujeres cuando cumplen 40 años

Lunes, 18 de mayo de 2015, a las 11:59
Redacción. Barcelona
El Síndic de Greuges, Rafael Ribó, ha pedido a la Consejería de Salud más agilidad para acceder a estudios y tratamientos de reproducción asistida en un “plazo razonable”, ha informado.

Rafael Ribó.

Lo ha constatado en una resolución sobre la situación de las listas de espera para acceder a tratamientos de reproducción asistida en los centros públicos catalanes, en la que ha constatado que hay un “desequilibrio” entre la demanda de estos tratamientos y los recursos sanitarios y económicos que se destinan.

Según datos de Salud, el tiempo de espera desde que a una mujer se le prescribe una intervención de fecundación in vitro (FIV) hasta que ésta se hace efectiva era de una media de dos años y cuatro meses en diciembre de 2013.

Estos tratamientos no están sometidos a ningún tiempo de referencia, pero sí lo están las pruebas diagnósticas complementarias que hacen durante todo el proceso y el acceso al especialista de la unidad específica de reproducción humana asistida (RHA).

En concreto, hay un plazo de referencia de 30 días en caso de “prioridad preferente” y de 90 en caso de prioridad ordinaria, por lo que Ribó ha reclamado que se respeten estos plazos.

También ha pedido algún tipo de medida correctora que evite la exclusión automática de la lista de espera para acceder a una intervención a las mujeres que están incluidas cuando cumplen 40 años para garantizar el derecho que se les reconoció al entrar en la lista de espera.

Esta exclusión se produce sin que se tenga en cuenta el tiempo que hace que están en lista de espera, el tiempo utilizado en la realización del estudio previo y el de espera hasta la primera visita a la unidad específica en reproducción humana asistida (RHA), según el Síndic.

Para evitar agravios comparativos, Ribó también ha insistido en que se estudie crear un registro único de pacientes pendientes de una técnica RHA o estudiar cualquier otra medida para equiparar la situación de los pacientes en lista de espera, independientemente de las prestaciones que se ofrezcan al centro al que han sido derivadas.