17 nov 2018 | Actualizado: 18:20

El proyecto Optimus elimina los errores al dar la quimioterapia

Unos códigos de barras permiten seguir todo el procedimiento

Lunes, 31 de agosto de 2015, a las 15:18
Redacción. Barcelona
El Departamento de Salud ha presentado el proyecto Optimus, que se ha impulsado en el Hospital Vall d’Hebron y con el que pretende optimizar la calidad asistencial de los servicios de oncología y hematología. Gracias a este programa se reduce prácticamente a cero el abanico de errores, estimados en un 10 por ciento, que se producen en la dispensación de fármacos contra el cáncer, debido a la sensibilidad extrema de las dosis para evitar que provoquen toxicidad en el paciente, ha explicado Salud.

Boi Ruiz.

Según ha señalado el consejero, este proyecto examina los beneficios asociados a diferentes acciones dirigidas a optimizar la calidad asistencial de los servicios de oncología y hematología. Unas medidas que, además, están alineadas con los objetivos estratégicos definidos por el Departamento de Salud de Cataluña en el Plan de Salud 2011-2014 y en el último Plan director de oncología.

Para el consejero de Salud, el proyecto es una muestra de la apuesta de la consejería para impulsar la mejora continua en los procesos asistenciales, para perfeccionar cada vez más la atención que reciben los pacientes y la labor que ejercen los profesionales sanitarios, buscando la excelencia de los centros. De hecho, Ruiz se ha mostrado satisfecho de que el proyecto, que se quiere extender al resto de hospitales del sistema sanitario público de Cataluña, sea un reflejo de la aplicación práctica de las políticas del departamento: aumento de la esperanza y mejora de la calidad de vida, liderazgo profesional y participación de los pacientes, impulso de la innovación y de la investigación y seguridad y optimización en el uso de los recursos.

El proyecto, que una vez consolidado en el Vall d’Hebron se extenderá al resto de hospitales catalanes y otras autonomías, “reduce las complicaciones para el paciente y aumenta su calidad de vida”, gracias a una sistema de control y trazabilidad, ha explicado el consejero.

Josep Tabernero, jefe de Oncología del hospital, ha explicado que “unos códigos de barras permiten seguir todo el procedimiento y establecer que lo que se había preparado era lo que se había proyectado para un paciente”, siguiendo los parámetros de peso, talla y superficie corporal del paciente.