16 nov 2018 | Actualizado: 10:50
Viernes, 28 de diciembre de 2012, a las 16:29

Redacción. Santander
La puesta en marcha en el Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (HUMV) el pasado octubre de un programa de donación en parada cardiorrespiratoria irreversible (asistolia) ha permitido hasta la fecha el trasplante de dos pulmones y "en el primer semestre", dentro de "3 ó 4 meses", se pretende ampliarlo a riñones.

Cesar Pascual, gerente de Valdecilla.

Los resultados de este programa, que además de dos pulmones ha permitido realizar cinco donaciones de córnea, han sido presentados en una rueda de prensa por el gerente de Valdecilla, César Pascual;  de Atención Primaria y del 061, José Antonio García, y el coordinador regional de Trasplantes, Eduardo Miñambres, quienes han explicado que no se trata de unos trasplantes más, sino de un "hito tremendamente importante" por su complejidad, que deriva de la escasez de tiempo para la obtención del órgano y la exigencia de coordinación de distintos agentes que requiere.

Con la adopción de este nuevo modelo de rescate de órganos, procedentes de personas menores de 55 años que han sufrido una parada cardiorrespiratoria repentina fuera del hospital, normalmente en la calle o en un domicilio, que no han podido ser salvadas, Santander se ha convertido en la ciudad española con menor tamaño poblacional que dispone de un programa de este tipo

La donación de órganos de fallecidos en asistolia sólo se obtienen de pacientes jóvenes sin enfermedades tumorales o infecciosas transmisibles que han sufrido una parada cardiorrespiratoria en su domicilio o en la vía pública y que han fallecido. Hasta la fecha, en estos casos se confirmaba el fallecimiento del paciente y se esperaba al levantamiento del cadáver. Ahora se activa la cadena de donación.

En el caso de que se considere un posible donante, se continúa con las maniobras de reanimación hasta su llegada al hospital donde se certifica su muerte. En el Servicio de Cuidados Intensivos se inician las primeras maniobras de preservación de los órganos a donar.

La principal dificultad de este programa es el reducido tiempo para realizar todo el proceso de donación y trasplante de los órganos, muy inferior al que se dispone con el tradicional donante de órganos que fallece en Unidad de Cuidados Intensivos por un daño cerebral catastrófico. Sin embargo, los resultados del trasplante son excelentes dado que los donantes de este tipo de donación son más jóvenes.

De hecho, la donación de órganos de pacientes fallecidos en parada cardiaca fuera del hospital está condicionada por el escaso tiempo, apenas cuatro horas, que pueden transcurrir entre el diagnostico de la muerte y la obtención de órganos que valgan para trasplante.

Este programa tiene un carácter multidisciplinar que implica la participación de diversos profesionales, tanto sanitarios como no sanitarios, y la estrecha colaboración entre la Coordinación de Trasplantes, el 061 y el equipo de trasplantes de Valdecilla.

Precisa de un elevado nivel de cualificación técnica de los profesionales que lo realizan, así como una respuesta coordinada y ágil de todas las partes implicadas, lo cual pone a prueba a nuestro sistema sanitario.

Para el éxito de este tipo de programas es fundamental la existencia de un servicio de emergencias extrahospitalario de calidad, como es el 061 y una Coordinación de Trasplantes entrenada en maniobras de preservación, así como el apoyo de todo el dispositivo hospitalario (Unidad de Cuidados Intensivos, equipos de trasplante, anestesistas y todo el personal de quirófanos), que está preparado para cuando surge un caso de posible donante en asistolia.