Redacción Médica
18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 17:40

El PP avisa de que cerrar la Unidad de Cardiología Infantil puede costar vidas

Ha denunciado que esta decisión supone una vuelta atrás con gran repercusión sobre la salud de los niños y de sus familias

Miércoles, 07 de noviembre de 2012, a las 19:25

Redacción. Santa Cruz de Tenerife
El PP ha advertido de que el cierre de la Unidad Médico Quirúrgica de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas del Hospital Universitario Materno-Infantil de Canarias, la única existente en el archipiélago, supondrá un aumento de la morbilidad y la mortalidad infantil.

Mercedes Roldós, portavoz de Sanidad del PP.

La portavoz de Sanidad del PP, Mercedes Roldós, ha denunciado que esta decisión del Gobierno canario supone una vuelta atrás con gran repercusión sobre la salud de los niños y de sus familias, ya que los menores enfermos deberán trasladarse ahora a la península para tratarse.

No obstante, la Consejería de Sanidad ha fundamentado el cierre debido a su coste de mantenimiento y a que los casos atendidos han disminuido en el último tiempo, motivos que, a juicio de Roldós, no están justificados.

El PP ha argumentado que en España existen al menos seis unidades de este tipo que atienden menos casos que la de Canarias, y no se plantea su cierre, y plantea que su coste de mantenimiento es de un millón de euros al año aproximadamente, mientras la Consejería de Sanidad gasta 700.000 euros anuales en publicidad y propaganda.

Asimismo, Roldós ha asegurado que el acuerdo de colaboración suscrito en 2007 entre la Unidad Médico Quirúrgica de Cardiología Pediátrica y Cardiopatías Congénitas del Hospital Universitario Materno-Infantil de Canarias y la Fundación San Donato, de Milán, “ha contribuido a salvar la vida de cientos de niños canarios”. El año pasado, la unidad trató a 76 niños canarios, once de ellos en su primer mes de vida; 24 de uno a doce meses; 29 niños de 13 meses a dos años y doce niños mayores de seis años.

“El cierre de la unidad supondría un retroceso de diez años en la calidad asistencial y expondría a los niños a un grave riesgo, ya que deberían ser trasladados a la península, con el peligro que conlleva la demora debido a la distancia en los casos urgentes”, ha subrayado el PP.

Roldós ha pedido al presidente canario, Paulino Rivero, que evite esta situación y ha recordado que de manera habitual solicita más competencias para la comunidad autónoma, por lo que el cierre de la Unidad de Cardiopatía Infantil supone una incongruencia por las consecuencias que conlleva.

Con el fin de impedir el cierre, el PP tomará varias iniciativas, como presentar una proposición no de ley en el Parlamento y solicitar la comparecencia de la consejera de Sanidad, Brígida Mendoza, para que explique la situación.