21 nov 2018 | Actualizado: 15:20

El grupo de expertos de la UE pide a los estados ‘romper’ con su sanidad actual

También enumera las barreras que pueden encontrarse a la hora de llevarlo a cabo

Viernes, 13 de noviembre de 2015, a las 09:58
David García. Madrid
El comité de sabios o panel de expertos en materia de sanidad de la Comisión Europea ha emitido un nuevo informe sobre formas efectivas de invertir en salud. Esta vez se trata de la opinión preliminar de un trabajo que tendrán que presentar en su totalidad en el mes de diciembre y que lleva por título ‘Innovación disruptiva. Consideraciones para la sanidad y los cuidados de la salud’.
 
El grupo de expertos, del que forma parte el español Fernando Lamata (ex consejero de Sanidad en Castilla-La Mancha), explica en el informe que la innovación disruptiva es un concepto que se ha desarrollado en Estados Unidos para el análisis de las formas de mejorar los resultados de la sanidad y reducir así los costos en el sistema de salud estadounidense.

Frente a este tipo de innovación se sitúa la innovación incrementativa, que es la que actualmente llevan a cabo la mayoría de los estados. La disruptiva supone una transformación radical, una ruptura con lo anterior, tanto en modelos de gestión como relaciones con la industria, entre otras. Se trata de un modelo de innovación que supone más inversión.

Con este trabajo, los expertos pretenden ofrecer una serie de conclusiones sobre las implicaciones que puede tener aplicar este método en Europa. Para el panel de expertos, innovación disruptiva en el cuidado de la salud es un tipo de innovación que crea nuevas redes y nuevas culturas organizativas que implican a los nuevos actores, y que tiene el potencial de mejorar los resultados de salud y el valor de la atención sanitaria. Esta innovación desplazaría, según indican, a sistemas más antiguos y otras formas de hacer las cosas.
 

Fernando Lamata, miembro del panel de expertos en sanidad de la Comisión Europea.

Su principal conclusión es que “los estados miembros y la UE deberían estimular el desarrollo de la investigación centrada en la innovación disruptiva, tanto en la investigación básica y aplicada como en la investigación que se centra en la promoción de la salud y en la educación de los profesionales de la salud”.
 
En sus conclusiones, indican que las innovaciones disruptivas “pueden ser un instrumento importante en las políticas europeas” ya que “a menudo proporcionan una perspectiva nueva y diferente de las cosas, una perspectiva que tiende a reducir la complejidad a favor del empoderamiento del ciudadano/paciente”, y por tanto “deberían ser vistos por los responsables políticos como posibles nuevos métodos para tratar las cuestiones de salud”.
 
Los expertos recomiendan que “para desarrollar innovaciones disruptivas positivas, los gobiernos tienen que considerar el contexto, garantizar la viabilidad y anticipar los impactos probables”, y enumeran algunas áreas en las que podría tener éxito como la telemedicina, los registros de salud electrónicos, el uso del ‘big data’ en el cuidado de los pacientes y la gestión de los Sistemas de Salud, los sistemas de fijación de precios de nuevos medicamentos; un acceso asequible a los nuevos medicamentos, el manejo de enfermedades crónicas; los sistemas que permiten la atención continua; la coordinación entre los sistemas sociales y de salud; los cuidados paliativos; la reducción de residuos en los procesos clínicos; o una estrategia de control del tabaco.
 
Los expertos hacen también una velada crítica a lo que denominan “poder de veto”, entendiendo por éste el miedo de las viejas políticas (su rigidez) hacia un cambio positivo y a la pérdida del control del sistema sanitario.
 
No es el único obstáculo que mencionan para la aplicación de estas nuevas formas de organización. También aluden al apoyo político; al marco legislativo; a los recursos financieros e incentivos apropiados; a los costos iniciales y la inversión; a la formación y motivación de las personas involucradas (de los profesionales de la salud); al grado de alfabetización de los pacientes empoderados en la prevención y la autogestión de las enfermedades crónicas; o el apoyo de las gerencias de los diferentes centros.

ENLACES RELACIONADOS:

Acceda al informe completo del panel de expertos

Europa hace 3 encargos más a su ‘comité de sabios’ (08/03/2015)