Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 11:05

El Gómez Ulla estrena unidad de élite contra infecciones letales

El Gobierno invierte 6,5 millones de euros en las instalaciones, con ocho habitaciones de máxima protección

Martes, 13 de octubre de 2015, a las 15:17
Jesús Vicioso Hoyo / Imagen: Miguel Fernández de Vega. Madrid
“La nueva unidad de aislamiento de alto nivel del Gómez Ulla está a la vanguardia de los países de nuestro entorno”. La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, ha inaugurado junto con los ministros de Sanidad y Defensa, Alfonso Alonso y Pedro Morenés, respectivamente, estas infraestructuras de la planta 22 del Hospital Central de la Defensa, que se han preparado para dar respuesta a amenazas sanitarias como futuros casos de ébola y enfermedades similares.

El secretario de Estado de Defensa, Pedro Argüelles; el ministro de Defensa, Pedro Morenés; la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría; el ministro de Sanidad, Alfonso Alonso; la subsecretaría del Ministerio de Defensa, Irene Domínguez-Alcahud, y el consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, Jesús Sánchez Martos.


El Gobierno ha invertido 6,5 millones de euros y readaptó el proyecto inicial planteado para la crear la actual Unidad Funcional Nuclear, Radiológico, Biológico y Químico (NRBQ-Infecciosas), con ocho habitaciones de alto aislamiento con doble esclusa (de limpio y sucio). Además, toda la planta tiene un estricto control de entrada, salida y movimiento interior de los pacientes y del personal de la sección. De hecho, tanto las habitaciones como las esclusas, los pasillos y hasta los accesos tienen una red de cámaras de vigilancia de alta definición.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría, durante su discurso de inauguración de la planta 22 del Gómez Ulla.

“En nuestro país contamos con una de las instalaciones de la máxima seguridad y nivel tecnológico que existen en Europa”, ha destacado la ‘número dos’ del Ejecutivo de Mariano Rajoy. Sáenz de Santamaría ha recordado que el proyecto de la nueva unidad (que además de la planta 22 ha afectado a las 23 y 24), previsto inicialmente en 2013 para adaptarse a posibles contagios de miembros de las Fuerzas Armadas desplegados en múltiples escenarios del mundo, se readaptó para posibles casos de enfermedades de alto nivel de contagio, no solo el ébola (cuya aparición en España fue determinante para el impulso de estas instalaciones), sino de otras patologías como el coronavirus.

“No podemos bajar la guardia. Si en el futuro fuera necesaria su utilización, contamos con unas infraestructuras sanitarias equipadas con los máximos estándares de calidad y seguridad, con capacidad de aislamiento biológico para proporcionar los cuidados adecuados y fiables a pacientes infecciosos de alta contagiosidad”, ha manifestado la vicepresidenta del Gobierno. “España es casi el mejor país del mundo para ponerse uno enfermo si no tiene otro remedio”, ha concluido Soraya Sáenz de Santamaría.

La unidad atenderá a pacientes “en breve”

Tras esta puesta de largo oficial, coincidiendo con el primer aniversario del contagio de Teresa Romero, aún habrá que esperar para su entrada en funcionamiento, ya que el hospital está a la espera de recibir material de proveedores que han retrasado su entrega, tal y como ha indicado el coronel médico Antonio Fe Marques, jefe de la unidad. Además, también se crearán otras ocho habitaciones, pero éstas dedicadas a situaciones cuarentena.

En la imagen de la izquierda, Rubén Moreno, secretario general de Sanidad; en el centro, Sáenz de Santamaría, Morenés y Sánchez Martos; a la derecha, Sonia López Arribas, presidenta del Colegio de Médicos de Madrid y médico del Gómez Ulla.


El gerente del Hospital La Paz, Rafael Pérez-Santamarina; el viceconsejero de Asistencia Sanitaria de la Comunidad de Madrid, Manuel Molina; el director general de Coordinación de Asistencia Sanitaria de Madrid, César Pascual, y la directora general de Salud Pública de la Comunidad de Madrid, Carmen Yolanda Fuentes.


En la primera imagen, el inspector general de Sanidad de la Defensa y director del Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, Santiago Coca. A la derecha, la exdirectora general de Salud Pública, Mercedes Vinuesa; el director del Instituto de Salud Carlos III, Jesús Fernández, y el director general de Salud Pública, Javier Castrodeza.


Sáenz de Santamaría descubre la placa inaugural, en presencia de Morenés, Alonso y Argüelles.


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