20 nov 2018 | Actualizado: 13:00

El consumo de antibióticos se reduce un 6% en Primaria y un 9% en hospitales desde 2014

Las resistencias bacterianas son una de las mayores amenazas para la salud pública, según la OMS

Miércoles, 18 de noviembre de 2015, a las 10:19
Redacción. Sevilla
El consejero de Salud, Aquilino Alonso, ha destacado este miércoles que en Andalucía se ha conseguido reducir el consumo de antibióticos considerablemente gracias al programa Pirasoa (Programa Integral de prevención, control de las infecciones Relacionadas con la Asistencia Sanitaria y uso apropiado de los Antimicrobianos), implantado en enero de 2014 en todos los centros sanitarios andaluces.

Aquilino Alonso y José Manuel Aranda, gerente del Servicio Andaluz de Salud.

Concretamente, en Atención Primaria ha bajado un 6 por ciento y en hospitales un 9 por ciento, contribuyendo así a luchar contra el incremento de las resistencias bacterianas, un problema que la propia Organización Mundial de la Salud ha definido como una de las mayores amenazas para la salud pública mundial.

Aquilino Alonso ha puesto en valor estos datos en una jornada de seguimiento del programa andaluz celebrada con motivo del Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla.

El consejero ha querido agradecer y reconocer el trabajo de los profesionales: “Quiero destacar el compromiso por parte de los equipos clínicos, de los equipos gestores y de la propia administración sanitaria andaluza en la apuesta conjunta por evidenciar el problema para poder resolverlo y poner todos los recursos necesarios”, ha expresado el titular de Salud. Asimismo, ha remarcado la cooperación, en cuanto “estamos ante un éxito colectivo, conseguido por cientos de profesionales trabajando en equipos multidisciplinares, en Atención Primaria y en hospitales, con un objetivo común”.

El titular de Salud de Andalucía ha hecho hincapié en el objetivo de este día, “porque hay que sensibilizar a toda la sociedad y las autoridades sobre el grave riesgo que supone el crecimiento de las resistencias bacterianas, que sólo este año producirán 25.000 muertes en Europa”.