15 nov 2018 | Actualizado: 18:25

El Colegio de Médicos ve “moralmente rechazable” vincular el salario a programas de contención del gasto

A raíz de una consulta formulada por los jefes de Servicio del Hospital Ramón y Cajal

Viernes, 15 de marzo de 2013, a las 12:25

Redacción. Madrid
La Comisión Deontológica del Colegio de Médicos de Madrid (Icomem) ha determinado que vincular la retribución de un médico con el cumplimiento de un programa de contención del gasto es “moralmente rechazable” y que el beneficio económico que esto proporcionaría por violar un principio moral claro —la libertad de conciencia y acción para aplicar el mejor bien del enfermo— constituye un error deontológico severo, el error de ser “guardián del gasto en beneficio propio”.

Sonia López Arribas, presidenta del Colegio.

Según el órgano deontológico de la corporación colegial, el médico exige “libertad de conciencia y acción” para ejercer su “obligación moral estelar” como médico, que es la búsqueda y la aplicación del mejor bien del enfermo, en este caso, del bien médico.

La Comisión Deontológica del Icomem realiza este pronunciamiento a raíz de una consulta formulada por los jefes de Servicio del Hospital Ramón y Cajal de Madrid acerca de si es ético, desde el punto de vista de la deontología, vincular el sueldo (productividad variable) de los médicos a una reducción lineal del 20 por ciento en gastos asistenciales (tratamientos farmacológicos, laboratorios, pruebas diagnósticas, etc.) sin analizar la repercusión de la calidad asistencial.

Una vez rechazada la oferta de la Administración, otra cosa distinta —matiza la Comisión Deontológica— es que se estudie en conciencia, dada la necesidad de ahorro, cómo cada jefe de servicio puede aconsejar prudencia a sus médicos en el uso de los medios terapéuticos o farmacológicos, de forma que, preservando en su integridad las exigencias terapéuticas de sus enfermos, se eviten gastos innecesarios, dispendios y superficialidad en las recetas.

La Comisión Deontológica aclara, ahora bien, que esto puede plantearse por acuerdo interno entre ellos, pero desde la máxima libertad individual o adherencia de cada médico al posible acuerdo, y desde la perspectiva de lo que cada uno crea adecuado. “El Servicio no puede coaccionar en este sentido a ninguno de sus médicos”, concluye el órgano colegial.