Redacción Médica
25 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 15:35
Viernes, 08 de mayo de 2015, a las 14:33
Redacción. Murcia
El Colegio de Médicos de la Región de Murcia ha conseguido la inspección y cierre de una clínica, ubicada en Lorca, que incumplía la normativa sanitaria actual.

Isabel Montoya.

Según señala la corporación que preside Isabel Montoya, la intervención de la organización colegial ha sido crucial para el cese de la actividad de este centro que publicitaba terapias que son competencia exclusiva de profesionales médicos, tal y como dispone el artículo 6.2. de la Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenación de las Profesiones Sanitarias, y que eran practicadas por un equipo de dos personas que no constan como médicos en la Organización Médica Colegial, con lo que se estaría produciendo un posible caso de intrusismo profesional.

Además, al tratarse de un establecimiento sanitario, debería estar dado de alta en el Registro de Recursos Sanitarios Regionales, un hecho que el Colegio de Médicos no pudo constatar tras consultar el Registro y que los Servicios de Inspección de la Consejería de Sanidad corroboraron posteriormente.

Asimismo, la información publicada en la web de la clínica cerrada, inducía a error en cuanto a los servicios que ofrecía y existía una clara confusión sobre si los empleados poseían la titulación y capacitación necesaria para la práctica de las terapias que ofertaba.

La voz de alarma fue dada por un médico colegiado que informó al colegio de que en la fachada de dicha clínica se anunciaban terapias contra el dolor, depresión, problemas de los sistemas endocrino, nervioso, circulatorio, fertilidad e impotencia sexual. Entre algunas de las prácticas que ofertaba se encontraba la acupuntura.

La Junta Directiva del Colegio, en sesión de 2 de junio de 2014, acordó trasladar la información y documentación disponible a la Consejería de Sanidad por un supuesto peligro para la salud de los usuarios de la clínica que, finalmente, fue inspeccionada y obligada al cierre.