Redacción Médica
22 de septiembre de 2018 | Actualizado: Sábado a las 11:05

El abordaje de la enfermedad renal crónica se adecuará a cada paciente

La Consejería de Sanidad facilita la labor de los profesionales en la detección y diagnóstico

Miércoles, 25 de marzo de 2015, a las 18:34
Redacción. Las Palmas de Gran Canaria
La directora del Servicio Canario de la Salud (SCS), Juana Mª Reyes, y la directora general de Programas Asistenciales, Antonia Mª Pérez, han presentado la ‘Estrategia de abordaje de la enfermedad renal crónica en Canarias’.

Juana María Reyes.

El Gobierno de Canarias ha explicado que esta enfermedad es uno de los problemas de salud pública más importantes, y que el objetivo es orientar y facilitar la labor de los profesionales sanitarios en su detección y diagnóstico, a través de los controles y los seguimientos más adecuados a cada paciente.

Por su parte, en la presentación han estado presentes, además, la presidenta de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria en Canarias, Antonia Rodríguez; el presidente de la Sociedad Canaria de Nefrología, Benito Maceira, y el gerente regional de Acceso a Mercados de MSD, entidad colaboradora, Humberto García.

Reyes ha explicado que, si bien el SCS interviene en la prevención, detección precoz, tratamiento y control de los pacientes con enfermedad renal crónica, a través del Programa de prevención y control de la enfermedad vascular aterosclerótica de Canarias, este problema de salud requiere de un abordaje multidisciplinar y de intervenciones que permitan prevenir su aparición y la detección de forma precoz en pacientes con factores de riesgo como la diabetes mellitus y la hipertensión arterial, implicados en el desarrollo y progresión de la enfermedad, y que, una vez diagnosticada, faciliten su control y seguimiento.

Prevalencia

Asimismo, según los resultados de los estudios realizados, la prevalencia de la enfermedad renal crónica aumenta de forma progresiva con el envejecimiento.

Se estima una prevalencia del 22 por ciento en las personas con más de 64 años y del 40 por ciento, en mayores de 80 años, un porcentaje que aumenta significativamente en presencia de otras enfermedades como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial, la cardiopatía isquémica o la insuficiencia cardiaca.

En este sentido, en España unas 6.000 personas con esta dolencia progresan cada año hasta necesitar uno de los tres tipos de tratamiento sustitutivo renal: hemodiálisis, diálisis peritoneal y trasplante renal, lo que afecta a la calidad de vida de estos pacientes y eleva los costes sanitarios y sociales.

El coste medio por paciente en tratamiento sustitutivo renal es seis veces mayor al tratamiento de pacientes por infección por el VIH y veinticuatro veces superior al tratamiento de pacientes con EPOC y asma.

Aunque la enfermedad se suele encontrar en los primeros estadios sin diagnosticar, lo que se denomina "enfermedad renal crónica oculta", en los últimos años ha ido en aumento la incidencia y prevalencia de pacientes con enfermedad avanzada que precisan de tratamiento renal sustitutivo, debido a una de las complicaciones de la diabetes, la nefropatía diabética.

Mientras, en Canarias se ha observado que esta situación no se debe a una mayor prevalencia de la diabetes en relación al resto de España, sino a un debut más precoz, lo que conlleva estar más años expuestos a la enfermedad y, por lo tanto, a más complicaciones.

Aquí, se estima que las causas que podrían estar en el origen de esta aparición más temprana de la diabetes son el elevado porcentaje de obesidad y factores "ambientales" que inciden en un mal control metabólico.