Redacción Médica
22 de julio de 2018 | Actualizado: Sábado a las 20:00

El 90% de médicos y enfermeros de AP está desmotivado

Un estudio realizado por Semergen demuestra que los profesionales de AP más desmotivados de España son los que trabajan en Murcia y Andalucía

Lunes, 30 de enero de 2012, a las 17:08
Javier Leo. Imagen: Miguel Ángel Escobar. Madrid
El 88,8 por ciento de los médicos de Atención Primaria (AP) españoles y el 89,6 por ciento de los enfermeros afirman sentirse desmotivados profesionalmente, según los resultados del ‘Análisis comparado de la situación de los médicos de AP y personal de Enfermería de España’, realizado por la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). Tal y como ha explicado el co-autor del estudio y vicesecretario de Semergen, Ignacio Cantero, las causas principales de desmotivación de estos profesionales son la sobrecarga asistencial, la falta de recursos de personal, infraestructuras y equipamientos y la baja retribución económica.

De izquierda a derecha: Paloma Casado, vicepresidenta de Semergen; Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería; Julio Zarco, presidente de Semergen; e Ignacio Cantero, vicesecretario de Semergen.


Por comunidades autónomas, la desmotivación en ambos casos es mayor en las comunidades autónomas de Andalucía y Murcia, aunque el personal médico refiere mayor sobrecarga con respecto al de Enfermería en las autonomías de Madrid, Baleares y La Rioja. El estudio realizado por Semergen compara los resultados de cerca de 3.000 encuestas realizadas a médicos y enfermeros de toda España. De este modo, destacan algunas concordancias entre ambos colectivos como la necesidad de profesionalizar la gestión de los centros de Primaria y despolitizar la asignación de sus cargos (80% a favor), o la implantación de retribuciones salariales variables en función de criterios objetivos (tres de cada cuatro encuestados lo apoyan).

Zarco destaca los nexos entre ambas profesiones.

Cantero subraya la necesidad de profesionalizar la gestión.


Uno de cada cuatro ha sufrido agresiones

En otro orden, destaca el alto porcentaje de agresiones recibidas por los profesionales de Primaria españoles. En concreto, el 26 por ciento de los médicos y el 22 por ciento de los enfermeros ha padecido alguna agresión durante el último año, en su mayoría (9 de cada 10) verbales, siendo los hombres los que más agresiones físicas han sufrido. Otra de las cuestiones destacadas del análisis es que la mayoría de los profesionales de AP están de acuerdo en que la prioridad de acceso a las pruebas diagnósticas sea la misma que la de sus homólogos hospitalarios, en especial respecto al uso de la mamografía, la ecocardiografía o el TAC. Según Cantero, este derecho “varía mucho de una comunidad a otra” y es “esencial para abordar la gestión integral de los casos”. (Lea aquí documento relacionado).

Cantero: "todos estamos de acuerdo en que faltan RRHH".

Jurado: "Hay que garantizar atención integral al paciente".


El 59% de los enfermeros, en contra de la colegiación obligatoria

Al ser preguntados por la obligatoriedad de la colegiación del personal de Enfermería, el 59 por ciento de los enfermeros encuestados se ha mostrado en contra. A este respecto, el presidente del Consejo General de Enfermería (CGE), Máximo González Jurado, ha matizado que “la pregunta debe matizarse, ya que no se exponen antes contestar la pregunta los beneficios que comporta dicha obligatoriedad”. En esta misma línea, el análisis muestra que el 87 por ciento de los enfermeros opina que es necesaria y pertinente la especialidad de Enfermería Familiar y Comunitaria para mejorar el actual sistema de salud y solo el 8,7 de estos profesionales no está satisfecho con la relación médico-enfermero y la organización conjunta del trabajo.

Para Julio Zarco, presidente de Semergen y co-autor del estudio, estos datos “ponen fin al falso conflicto entre médicos y enfermeros” y demuestra que los médicos de Primaria “apuestan por un rol más activo de los enfermeros, apoyando la prescripción de medicamentos, las especialidades y el cambio de paradigma para abordar la atención del paciente crónico”.