19 nov 2018 | Actualizado: 18:10
Martes, 11 de junio de 2013, a las 18:58

Redacción. Barcelona
El 82 por ciento de los usuarios catalanes de la sanidad privada puntúan la atención recibida por encima del 7. Además, se estima que 7 de cada 10 asegurados catalanes recomendaría la sanidad privada, según el Barómetro de la Sanidad Privada 2013, un estudio desarrollado por el Instituto para el Desarrollo e Integración de la Sanidad (IDIS). La atención y el trato recibido por el personal sanitario, la amplia cobertura de especialidades, así como la facilidad para concertar una cita y los menores tiempos de espera para realizar pruebas diagnósticas u obtener resultados son algunos de los aspectos con los que se identifican los servicios de la sanidad privada, según este estudio.

Juan Abarca Cidón, secretario general del IDIS.

Por otra parte, un 82 por ciento de los encuestados cuenta con un seguro de salud/asistencia sanitaria directo, siendo éste el tipo de seguro más extendido entre los asegurados, seguido en un 17 por ciento por las mutualidades. Asimismo, es destacable que 7 de cada 10 asegurados tiene contratado un seguro privado desde hace más de 5 años, situándose la antigüedad media de contratación del seguro en 6,3. Cuando se les pregunta respecto a la utilización de los servicios de la sanidad privada, el 96 por ciento señala que ha utilizado la sanidad privada en alguna ocasión y un 79 por ciento de ellos lo ha hecho durante el último año.

A la hora de elegir entre sanidad pública o privada, esta última prevalece en aspectos relacionados con la capacitación de los profesionales, la rapidez en ser atendido (que alcanza el 81 por ciento) o la información que reciben con respecto a una determinada patología. Por otro lado, y en cuanto a la valoración de los servicios sanitarios, la asistencia especializada, el ingreso hospitalario y los servicios de urgencias están claramente asociados a la sanidad privada, mientras que la sanidad pública solo destacaría en el caso de la atención primaria. Además, según datos del Barómetro, un 40 por ciento de los asegurados ha acudido tanto a la sanidad pública como a la privada por una misma patología. En el 15 por ciento de los casos, la sanidad pública no tuvo en cuenta las pruebas realizadas por la sanidad privada, repitiéndose, en un 57 por ciento de las ocasiones, las pruebas, que en su mayoría eran analíticas.

Para poder valorar otros aspectos de la sanidad privada, el estudio muestra que los asegurados catalanes valoran con una media de 7,7 la calidad del servicio de la sanidad privada. A este respecto, el trato del personal sanitario durante el tiempo que estuvo en el hospital de día recibe una puntuación de 8,1, seguido de la amplia cobertura de especialidades/profesionales que tiene una puntuación de 7,8. No menos importante es la valoración que los usuarios de la sanidad privada catalana dan a los atributos relacionados con la atención y accesibilidad, los cuales tienen una media de 7,5. El tiempo de espera desde que se solicitó la cita hasta la realización de las pruebas diagnósticas y la facilidad para concertar una cita reciben una puntuación de 7,9.

Por otro lado, los resultados revelan que la atención asistencial recibida durante el ingreso hospitalario es muy satisfactoria, ya que la puntuación alcanza casi el sobresaliente. De hecho, todos los aspectos que configuran la atención recibida durante el ingreso hospitalario obtienen puntuaciones por encima de 8, reafirmándose el extraordinario grado de satisfacción obtenido por los usuarios de este servicio.

Asimismo, es importante destacar que la valoración cuando se pregunta por la atención asistencial en urgencias y en la consulta de atención primaria/especialista, recibe una puntuación media de 7,9 y 7,7, respectivamente. La posibilidad de elección del especialista o la atención recibida por el personal son algunos de los aspectos mejor valorados por los usuarios. Por último, 1 de cada 2 entrevistados se muestra optimista en cuanto a la evolución de la sanidad privada, augurando una mejoría de la misma en los próximos años. En este sentido, la innovación tecnológica y la formación del personal sanitario son los aspectos en los que se espera una mayor evolución.