Redacción Médica
24 de septiembre de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:00
Lunes, 16 de febrero de 2015, a las 11:24
Redacción. Barcelona
El 23 por ciento de las 91.879 resonancias magnéticas que se realizaron el año pasado en Cataluña se hicieron en horario nocturno con el objetivo de agilizar las listas de espera y optimizar el rendimiento de las máquinas. Lo han explicado a Europa Press fuentes del Institut de Diagnòstic per la Imatge (IDI), que han concretado que estas pruebas se hacen entre las 22.00 y las 08.00 del día siguiente y “siempre con el consentimiento del paciente”.

Julio García Prieto, gerente del IDI.

Cuando se programa una resonancia magnética en los hospitales, se ofrece la posibilidad de hacerla de noche a los usuarios “con patologías que se pueden incluir en este horario y que no tengan dificultades para desplazarse”.

“Siempre es de forma voluntaria”, han subrayado las citadas fuentes, que han destacado que la principal ventaja de aceptar el turno de noche es que existe menos lista de espera que en el de día, reservado especialmente para pacientes ingresados y ambulatorios con patologías complejas.

Las resonancias magnéticas nocturnas “no son nada nuevo” en los hospitales catalanes, pues empezaron a realizarse en 1991, aunque en los últimos años y debido al incremento de las listas de espera se ha potenciado esta práctica, siempre con el beneplácito de los pacientes.

Fuentes de la Consejería de Salud de la Generalitat han explicado a Europa Press que el CatSalut contrata la actividad anual a los hospitales, y que “depende de ellos” la gestión de las pruebas diagnósticas.

La actividad media por noche y por centro es de 16 exploraciones

La actividad media por noche y por centro es de 16 exploraciones, y el Hospital Vall d’Hebron (Barcelona) es el que más actividad registró, con 5.416 resonancias magnéticas el año pasado. Le siguen el Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), conocido como Can Ruti, con 4.724 en 2014; el Hospital de Bellvitge de L'Hospitalet de Llobregat (Barcelona), con 4.137; en Hospital Josep Trueta de Girona, con 3.615, y el Hospital Arnau de Vilanova de Lleida, con 3.200.