Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30

Semergen denuncia que el tabaco ilícito arrastra a los jóvenes a consumir

Con motivo del Día Mundial Sin Tabaco, la agrupación muestra su preocupación por el aumento del consumo ilícito.

Jueves, 28 de mayo de 2015, a las 18:05
Redacción. Madrid
Hasta una décima parte del tabaco que se consume en todo el mundo es de carácter ilegal, señala José Luis Díaz-Maroto, coordinador del Grupo de Trabajo de Tabaquismo de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen), con motivo de la celebración del Día Mundial sin Tabaco.

José Luis Díaz-Maroto, coordinador del Gupo de Tabaco de Semergen.

En el caso de España la proporción de consumo ilegal alcanzó en 2014 el 12,5 por ciento del total de los cigarrillos, lo que supone una crecida del 1,2 por ciento con respecto al año previo, en el que el consumo fue de un 11,3 por ciento, según los datos de paquetes vacíos del Ipsos. Las cifras responden, anotan desde Semergen, a la proliferación de fábricas ilegales de producción, “una práctica preocupante que se encuentra en alza”.

En medio de este escenario, Díaz-Maroto alerta de que los jóvenes y las personas con bajos ingresos son las más perjudicadas. “Los productos ilícitos arrastran a los jóvenes a probar y consumir tabaco porque es más barato y las cajetillas no cuentan con las advertencias sanitarias que informan de sus efectos nocivos”, explica.

El comercio ilícito no es un problema exclusivo de los países de ingresos altos, pues según sostiene Díaz-Maroto, se presenta en casi todos los países del mundo, de una forma u otra. La Comisión Europea calcula que el comercio ilegal de cigarrillos cuesta a la Unión Europea y sus estados miembros más de 10 mil millones de euros anuales en concepto de impuestos e ingresos aduaneros no percibidos.

Este profesional recomienda “hacer una reflexión”, ya que, a pesar de que los gobiernos recaudan impuestos gracias a la venta de tal producto (en concreto, el estado español cerca de 9.000 millones de euros por año) , no se trata en ningún caso de “un buen negocio” debido a los daños que ocasiona “al individuo, a la familia y a la sociedad en conjunto”.