14 nov 2018 | Actualizado: 21:20

Comunidad Valenciana, primera región que prescinde de su servicio de salud

“Es solo una cuestión de logotipos”, insisten desde Sanidad, que no ha calculado el ahorro o el gasto que supondrá suprimir la agencia

Sábado, 05 de octubre de 2013, a las 20:07

Javier Leo / Ismael Sánchez.
El titular de Hacienda y Administraciones Públicas de la Comunidad Valenciana, Juan Carlos Moragues, ha anunciado la supresión de la Agencia Valenciana de Salud (AVS) porque "no tiene funciones, ni competencia, ni presupuesto". Con esas palabras se pone fin a una década de historia de la AVS, que deja a la Comunidad Valenciana como la primera región de España que decide prescindir de su servicio de salud y unificar provisión y planificación sanitaria en un mismo ente: la Consejería de Sanidad.

Manuel Llombart y Manuel Escolano.

Desde el departamento que dirige Manuel Llombart han explicado a Redacción Médica que se trata de una “simplificación administrativa” que “no afecta para nada al servicio de la sanidad”. “El servicio valenciano de salud es la Consejería. La AVS se creó hace diez años con la idea de que asumiera competencias en materias como farmacia o asistencia sanitaria, pero es algo que nunca se ha llegado a consumar”, indican dichas fuentes.

La agencia, que solo contaba en su plantilla con una persona, su director y al mismo tiempo secretario autonómico de Sanidad, Manuel Escolano, queda así formalmente disuelta “para evitar duplicidades”, aseveran. “Es solo una cuestión de logotipos”, insisten desde Sanidad, que no ha calculado el ahorro o el gasto que supondrá suprimir la agencia pero que hace hincapié en que “no habrá ceses, solo se renovará cualquier artículo con la imagen institucional que se produzca a partir de ahora”.

La decisión, aparentemente rutinaria puesto que la AVS era quizá el servicio de salud de perfil más bajo de todo el Sistema Nacional de Salud (SNS), tiene mucha más importancia de lo que parece puesto que la Comunidad Valenciana parece prescindir de una de las teorías más aceptadas en política sanitaria: la separación de la autoridad sanitaria, por un lado, encargada de planificar y regir, y del provisor de servicios sanitarios, por otro, responsable de la prestación efectiva de la asistencia.

La separación de funciones es consustancial al desarrollo del SNS. Cuando la prestación sanitaria era responsabilidad del Gobierno central, el Ministerio de Sanidad disponía del extinto Insalud, un servicio de salud como no ha habido otro en España, sobre todo por su acumulación de recursos asistenciales. Cuando comenzaron las transferencias, en las autonomías históricas, todas fueron creando sus propios servicios de salud: Cataluña, con el Servei, País Vasco, con Osakidetza, Andalucía, con el SAS, e incluso la Comunidad Valenciana, con el primer Servicio Valenciano de Salud.

Más recientemente, en la transferencia de las autonomías no históricas, ocurrió lo mismo: no hubo región que no creara su propio servicio de salud, por muy pequeña que fuera: La Rioja, con el Seris, Cantabria, con el SCS, Asturias, con el Sespa...

En todos estos años, ha quedado claro que los servicios de salud han tenido un desarrollo desigual, algunos con un empuje y una visibilidad muy claros en las sociedades donde se ubican, y otros más difuminados, menos conocidos por los ciudadanos y pacientes, pero todos cumpliendo con el cometido de la provisión pública de servicios, de una manera autónoma a la autoridad sanitaria, aunque en evidente conexión de líneas de actuación.

La decisión de la Comunidad Valenciana, que seguramente no se puede desligar del escenario de crisis y dificultades presupuestarias actuales, obliga a replantear si es posible mantener una estructura administrativa que respete y contemple la separación de funciones o sea más operativo -y económico- fundir los cometidos y hacerlos depender de un solo organismo, puesto que de facto la autoridad también manda sobre el provisor público y su autonomía no es la que dice su configuración jurídica. A partir de ahora, todo el poder de decisión sanitaria será para la Conselleria de Sanidad valenciana. Pero, en realidad, es lo que venía ocurriendo hasta ahora. Y no sólo en esta región.