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Cirujanos del Vall d'Hebron alargan el duodeno en síndrome del intestino corto

Hasta la fecha la primera porción del órgano no era abordable en el quirófano

Lunes, 26 de enero de 2015, a las 17:21
Redacción. Barcelona
El equipo de la Unidad de Cirugía Digestiva y Trasplantes del Servicio de Cirugía Pediátrica del Maternoinfantil Vall d’Hebron de Barcelona  ha llevado a cabo la primera intervención descrita en el mundo para alargar el duodeno de un niño de siete años con un intestino corto extremo como alternativa al trasplante.

El infante padece una síndrome debido a la pérdida de un gran segmento del intestino delgado que le impide la adecuada absorción del alimento, y, para suplir esa limitación, lo obliga a permanecer conectado de forma permanente a un dispositivo que le suministra nutrientes por vena, según han informado fuentes médicas del centro.

Los médicos del Hospital del Vall d'Hebron y la familia. Maria Isabel Moreno, Susana Redecillas, Alex Curero, Javier Bueno, Alex Gil, Yolanda Burgos e Isidoro Gil.


Esta nutrición artificial da lugar a multitud de complicaciones pediátricas de naturaleza infecciosa o afectación hepática, y, a largo plazo, plantean la necesidad del trasplante de intestino.

Según ha explicado el jefe de la Unidad, Javier Bueno, además de la de este niño de siete años, en este hospital se han efectuado otras dos intervenciones de este tipo, todas ellas pioneras en el mundo.

Las novedosas intervenciones, que en breve publicará la revista científica  Journal of Pediatric Surgery, han consistido en alargar el duodeno a los menores que no tenían intestino delgado, conocido como síndrome del intestino corto, para que puedan alimentarse sin nutrición artificial y evitar un trasplante intestinal.

“El síndrome del intestino corto es una enfermedad que consiste en la pérdida de un gran segmento del intestino delgado por catástrofes intestinales. Estos niños no pueden absorber de forma adecuada los alimentos y por eso han de estar conectados de forma permanente a un dispositivo que les suministra el alimento por la vena”, ha precisado Bueno.

El primer niño en ser operado fue Àlex, que ingresó en el Vall d’Hebron cuando tenía un mes de vida con una torsión del intestino delgado que le estaba cortando el riego sanguíneo y le provocaba una necrosis intestinal. Requirió hasta 18 intervenciones quirúrgicas para ir extirpando las partes del intestino que dejaban de funcionar, por lo que perdió todo el intestino delgado a excepción del duodeno y una parte del intestino grueso.

Por este motivo, Àlex ha sido alimentado durante toda su vida de forma artificial y, era un firme candidato a requerir un trasplante intestinal, con todos los riesgos que ello conlleva, han recordado los médicos que le atendieron.

Alargamiento del intestino

“Hasta ahora, se habían descrito dos técnicas quirúrgicas de alargamiento intestinal pero ninguna de ellas utilizaba el duodeno como parte de la misma, dado que se trata de un segmento del intestino difícilmente abordable quirúrgicamente”, ha confirmado Bueno.

Las técnicas clásicas de alargamiento intestinal necesitan, para ser realizadas, al menos un segmento de intestino delgado que Alex no tenía, pero ahora, esta nueva técnica se podrá aplicar a pacientes con síndrome de intestino corto, ya que permite añadir un segmento de intestino que antes nunca se había utilizado.

Según ha explicado a Efe Susana Redecillas, médica adjunta de la Unidad de Gastroenterología y Hepatología de Vall d'Hebron, “el mayor problema para estos niños era que a largo plazo la parenteral actúa como un veneno sobre el hígado. Si no conseguimos que el niño sea capaz de alimentarse, muchas veces tienen que acabar con un trasplante hepático e intestinal”.

“El gran éxito de estos niños es que estaban en un punto en que no podíamos atrasar más la nutrición por boca, y gracias a esta intervención hemos conseguido que tengan una capacidad de absorción mucho mejor”, ha subrayado la especialista. La primera intervención se practicó en febrero de 2013 y, un año después, Àlex, sólo con el alargamiento duodenal, ya comía de forma autónoma, sin necesidad de nutrición artificial, y no requería ningún dispositivo alimentario extra.

La Unidad de Rehabilitación Intestinal del Vall d'Hebron ha tratado durante los últimos diez años a más de 40 niños con fallos intestinales de diferentes orígenes, el 90 por ciento de los cuales ha conseguido alimentarse de forma autónoma. Nueve de estos pacientes se han sometido a técnicas de alargamiento intestinal y siete de ellos hacen vida normal.