Redacción Médica
15 de julio de 2018 | Actualizado: Domingo a las 18:30
Martes, 20 de octubre de 2015, a las 15:29
Redacción. Sevilla
La Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO de Andalucía (FSS-CCOO Andalucía) ha reclamado al Servicio Andaluz de Salud (SAS) tener en los centros las plantillas “cubiertas al cien por cien” para hacer frente tanto a la campaña de vacunación de la gripe como al incremento de las asistencias derivadas del descenso de las temperaturas.

Humberto Muñoz.

Así, el secretario general de la Federación de Sanidad, Humberto Muñoz, ha pedido a la Consejería de Salud y al SAS que “tengan habilitado todos los mecanismos” para que el plan de alta frecuentación de urgencias funcione, y “el primero de ellos es tener las plantillas cubiertas al cien por cien”, porque “está más que demostrado que los problemas que ocurren durante la época estacional, tanto en verano como en invierno, se deben fundamentalmente a que las  plantillas no están completas”.

Además, Muñoz asegura que cuando llega el frío, por las características peculiares de las personas que acuden a los servicios de urgencias, normalmente enfermos pluripatológicos, “hay que tener habilitados una serie de estructuras físicas, como aumentar el número de camas, tener suficientes bombonas de oxígeno, y que sea ágil y funcione el circuito de hospitalización”. “El que funcione el circuito entre urgencias y el hospital es algo básico para que no se colapse el servicio”.

En estos mismos términos se pronunció hace unos días el Sindicato de Enfermería (Satse) de Andalucía, que pidió también al SAS que “tenga previsión y garantice” que los centros contarán con personal de enfermería suficiente para hacer frente tanto a la campaña de vacunación de la gripe como al aumento de las asistencias en las urgencias.

En este sentido, Satse advirtió, en declaraciones a Europa Press, que, tras un verano “bajo mínimos” en materia de sustituciones de personal y con una “saturación” constante en las urgencias, era necesario exigir al SAS que “no repitiese errores” y tuviera previsto los necesarios refuerzos antes de que se iniciase el periodo de alta frecuentación y los habituales “colapsos” en los servicios de urgencia.