Redacción Médica
20 de julio de 2018 | Actualizado: Viernes a las 18:30

El 90% de los operados de hiperplasia prostática preserva su función eréctil

Incluso un 10 por ciento mejora su fisiología, según han observado los especialistas

Martes, 26 de enero de 2016, a las 17:39
Redacción. Madrid
Las intervenciones por hiperplasia benigna de próstata permiten que el paciente preserve su función eréctil en un 90 por ciento de los casos, e incluso se ha observado, en los estudios llevados a cabo por algunos especialistas, una mejora fisiológica en ese aspecto en un diez por ciento de los operados.

Según datos de la Clínica La Luz de Madrid, se trata de una de las enfermedades más frecuentes en los varones que llegan a la madurez, hasta el punto de que afecta a la mitad de los hombres de más de 50 años y a un 80 por ciento de los mayores de 80, según datos de la Asociación Española de Urología (AEU).

De izq. a dcha.: José Manuel Duarte, Javier Romero, Gonzalo Bartolomé (director de la Clínica La Luz) y José Manuel de la Morena.


La intervención quirúrgica, ya sea a por medio de cirugía abierta o mediante láser, es segura y efectiva en este colectivo, y, pese a los temores de muchos pacientes al respecto, permite al 90 por ciento de ellos conservar, e incluso mejorar, la función eréctil en uno de cada diez casos.

Ésta es una de las conclusiones de la II Jornada de Actualización en Hiperplasia Benigna de Próstata celebrada este fin de semana en la Clínica La Luz (grupo Quirónsalud) con la colaboración de la Asociación Española de Urología (AEU) y la Sociedad Urológica Madrileña (SUM) y que ha permitido comparar, mediante siete operaciones transmitidas en directo desde el quirófano, las diferencias entre los distintos láseres indicados en la cirugía de esta patología (láser de Holmium, de tulio y verde).

“Muchos pacientes siguen teniendo temor por las consecuencias de una operación de este tipo en su esfera sexual pero, realmente, no tienen por qué preocuparse; nuestra experiencia indica que la gran mayoría mantiene la función eréctil que tenía antes de la intervención, e incluso hemos observado que en torno a un 10 por ciento la mejora”, ha explicado Javier Romero Otero, director de la jornada y especialista del Servicio de Urología del centro mencionado, del que también forman parte los especialistas José Manuel de la Morena y José Manuel Duarte, asimismo participantes en la jornada.

En caso de tumor sí suele alterarse la fisiología

“Si hablamos de operaciones de cáncer de próstata la cosa cambia, ya que, en ese caso, sí suele provocar impotencia en al menos el 50 por ciento de los casos”, ha aclarado el especialista.

En el caso de la hiperplasia benigna de próstata, una vez realizada la vaporización o enucleación de la próstata, la mayoría de los pacientes dejan de eyacular “pero llegan al orgasmo igual que lo hacían antes y el placer es el mismo –ha señalado Romero–; otra cosa es que ya tengan disfunción eréctil establecida antes de la intervención”.

En cuanto al mejor método quirúrgico para tratar esta patología, la cirugía abierta sigue siendo la técnica de elección en la mayoría de los centros sanitarios, sobre todo en próstatas grandes, ya que “consigue mejores resultados funcionales y consigue efectos más perdurables en el tiempo”.

Sin embargo, tal como resalta este especialista, “es muy agresiva, ya que hay que abrir el abdomen; tiene un alto porcentaje de transfusiones y puede haber complicaciones en forma de sangrado”. También se emplea, en próstatas pequeñas (menos de 60-80
gramos), la resección transuretral.

Evitar los efectos de la cirugía abierta

Por ello, tratando de “mimetizar” el procedimiento de la cirugía abierta pero evitando sus efectos secundarios, se viene recurriendo a distintos tipos de láser, que tienen la ventaja de ser mínimamente invasivos pero que requieren de un importante adiestramiento por parte de los especialistas.

En este ámbito existen láseres, como el verde, que “vaporizan” la próstata, eliminando el tejido y evitando el sangrado mediante la fotocoagulación simultánea de los vasos sanguíneos.

En la actualidad, el láser verde es el más extendido, si bien tiene el inconveniente de que con el tiempo el tejido prostático vuelve a crecer, por lo que en los últimos años se está optando por láseres como el de Holmium, que consiguen una “enucleación” de la próstata, esto es, la resección y extracción completa del tumor benigno a través de la uretra.

Según Romero, esta opción es la que más ventajas supone para el paciente, y obtiene muy buenos resultados a largo plazo, si bien se realiza en pocos centros sanitarios ya que requiere una curva de aprendizaje del especialista “larga y dificultosa”. “A diferencia del láser verde, que no está indicado para próstatas mayores de 70-80 gramos, con el láser de Holmium podemos tratar todo tipo de próstatas, incluso en La Luz llegamos a operar una de 240 gramos, pero para eso es necesaria mucha experiencia y adiestramiento”, ha indicado.

Equiparable a la resección transuretral

De hecho, según los especialistas de la Clínica La Luz, el láser de Holmium es actualmente la única técnica capaz de equipararse en resultados funcionales la resección transuretral y la cirugía a cielo abierto; pero aportando mayor seguridad para el paciente. También se minimiza de forma notable el tiempo de ingreso hospitalario.

Por su parte, Gonzalo Bartolomé, director de la Clínica La Luz, ha felicitado a los organizadores de la jornada por el nivel científico de la cita, y les ha animado a seguir trabajando para conseguir tratamientos más efectivos y con menores efectos secundarios.
“En patologías con tan elevada prevalencia, cualquier avance se traduce en enormes beneficios para la calidad de vida de muchos pacientes”, ha indicado.