18 de septiembre de 2018 | Actualizado: Martes a las 15:55

"Quise hacer Medicina, pero ahora no cambio la Enfermería por nada"

Jesús Moya, que acaba de terminar tercero de Enfermería, afirma haber pasado ya consultas

"Quise hacer Medicina, pero ahora no cambio la Enfermería por nada"
Jesús Moya, estudiante de Enfermería en Granada
Esther Ortega
Comparte este artículo
Sábado, 07 de julio de 2018, a las 20:00
Para cumplir su sueño de ser enfermero pediátrico, a Jesús Moya no le ha importado mudarse hasta Granada, cuidad en la que acaba de terminar su tercer curso de la carrera. "En principio, me gustaría hacer el EIR y quedarme aquí en Andalucía o moverme a Madrid. Me llama mucho la atención la rama de Pediatría. Probablemente también me haré alguna formación universitaria centrada en cuidado de vidas crónicas", explica el joven estudiante de la Facultad de Ciencias de la Salud a Redacción Médica.

Nacido en Valdepeñas, Jesús escogió la ciudad andaluza valorando su plan de estudios y la posibilidad de realizar la formación en un turno matutino. "Me adapté bastante bien y me fui a un piso de estudiantes. Granada es muy bonita, tanto la parte nueva como la histórica, y es muy distinta a Ciudad Real".

DEBUT COMPLICADO


"En Granada no se han prácticas con cadáveres, lo echo un poco de menos"


Como a todos los estudiantes, le costó coger el ritmo de la vida universitaria y el estudio que requiere. “El primer año lo recuerdo muy difícil y me quedó una, pero supe adaptarme bien”, se congratula. Me gustó mucho la asignatura de Transculturalidad, en la que aprendes sobre todas las culturas desde un punto de vista de la salud, también acerca de las creencias de la gente o violencia de género. También hay asignaturas más complicadas como Anatomía, Bioquímica o Fisiología", enumera Jesús, a quien se le atascaron "un poco por la perspectiva o la cantidad que estudiar".

El de Ciudad Real acabó en Enfermería porque no había conesguido la nota suficiente para estudiar Medicina, pero ahora está encantado de este cambio de guión. "Al principio llevaba mal que las prácticas eran demasiado teóricas, aunque luego había asignaturas como Proceso de la Enfermería que sí eran más prácticas que vas a llevar en el día a día", comenta el joven, que advierte que "en Granada no se hacen prácticas con cadáveres": "Lo echo un poco de menos, de hecho nos llegamos a quejar por no tener esa oportunidad", denuncia. 

MÁS ESTUDIO

"Segundo ya fue más complicado porque había asignaturas de nueve créditos y eran como dos asignaturas en una y resultaba mucho más difícil, requería muchas más horas de estudio", rememora Jesús, que ya ha podido pasar tiempo fuera de las aulas: "En Granada no se empieza a rotar por hospitales o centros de salud hasta tercero, en primero y segundo solo hay teoría", explica.

Con 70 compañeros por clase, Jesús decidió decantarse por comenzar sus rotaciones en un centro de salud. "La verdad es que me ha ido bastante bien. He estado en el Centro de Salud de Arenilla y luego en el de La Cartuja. Hay mucha diferencia entre los dos. En el primero, al ser como una ciudad, estuve muy cómodo, pero en Cartuja tenías que modificar un poco el trato con el paciente porque es una zona un poco más conflictiva y hay que tener cuidado con el trato".

PASAR CONSULTA


"A veces, pasaba consulta solo. Si tenía alguna pregunta llamaba a otra consulta y venía la enfermera"


Su experiencia en los centros, pese a todo, ha sido gratificante y enriquecedora. "A veces, yo pasaba consulta solo. Si tenía alguna pregunta llamaba a otra consulta y venía la enfermera. Al principio es mucha responsabilidad pero luego agradecía que tuvieran esa confianza hacia mí y me dejasen hacerlo. La verdad es que me desenvolvía bastante bien y me podía evaluar yo mismo de cómo hacía mi trabajo", se alegra el joven.

El próximo año, rotará por un hospital y por Cuidados Críticos, especialidad que le llama especialmente la atención. "Lo que más me ha gustado es la forma de hacer las prácticas es que, aunque al principio se hace pesado, luego agradeces dar toda la teoría al comienzo y luego toda la práctica", confiesa Jesús, que sí que ve mejorables otros aspectos de la carrera. 

"Lo que menos me gusta de la facultad es que no se rote por todas las especialidades. La que más echo de menos, porque apenas se rota, es Pediatría, que es la que me gusta a mí".