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¿Qué lleva a los médicos a colaborar con marcas comerciales?

¿Qué lleva a los médicos a colaborar con marcas comerciales?
Jesús Arroyo
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Sábado, 04 de marzo de 2017, a las 20:00
Hablar de la colaboración entre médicos y marcas comerciales es hacerlo de una polémica en la que lo más difícil es encontrar un punto medio. Los profesionales se mueven en dos ‘trincheras’ muy diferentes. Unos defienden su utilidad como medio de financiación. Otros, por el contrario, la rechazan completamente, alegando que con ella se incurre en casos de publicidad encubierta. LA REVISTA de Redacción Médica se adentra en un debate que tiene el conflicto de interés médico pero que parece cada vez más frecuente.

“Este tipo de prácticas me resultan asquerosas y forman parte de todas aquellas sociedades médicas y científicas que no tengan declarado un conflicto de interés”. Esta es la denuncia de Juan Revenga, uno de los nutricionistas con más seguidores en España y que más ha batallado en contra de las marcas alimenticias que intentan publicitarse como saludables a cambio de financiación, para obtener, de este modo, “el aval de médicos y sociedades sanitarias”. Revenga, dietista-nutricionista y profesor de la Universidad San Jorge, ha escrito los libros "Con las manos en la mesa" y "Adelgázame, miénteme", en los que ha relatado "el caso de muchos médicos que recomiendan el uso de determinados productos lácteos fermentados, como Actimel”. El debate está sobre la mesa.

A Revenga no le tiembla el pulso a la hora de señalar incluso las empresas que más optan por este tipo de prácticas, entre las cuales destaca a Danone. “Esta empresa tiene entre su cartera de actividades la realización de visitas. Al igual que los laboratorios farmacéuticos visitan los despachos de mutuas o sanitarias para presentarles las últimas novedades puestas en el mercado. En este caso no con fármacos, si no con sus productos alimenticios”, subraya Juan Revenga, quien asevera que “esto está sucediendo en la sanidad pública”.

Son muchos los casos de congresos o foros nutricionales que son patrocinados por importantes marcas alimenticias. Uno de ellos fue el de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (Semfyc) en su 36º congreso celebrado en A Coruña el pasado mes de mayo. En el marco de dicha cita o se celebró el ‘IV foro de la Educación Sanitaria sobre Nutrición, Alimentación y Ejercicio Físico en Atención Primaria’ patrocinado por marcas tan conocidas como El Pozo, Danone, Herbalife Nutrición, Calvo y Solán de Cabras. Precisamente estas dos últimas patrocinaban dos mesas de debate.

Juan Revenga, dietista-nutricionista, autor de los libros "Con las manos en la mesa" y "Adelgázame, miénteme".

La marca de conservas avaló por un lado el coloquio sobre ‘Valor nutricional e innovaciones saludables de las conservas de pescado’, mientras que Solán de Cabras dio su marca a la mesa denominada ‘El Agua en la Consulta y en la Mesa’. Para Javier Aranceta, director médico de la Fundación de Investigación Nutricional y ponente en ambas mesas, “en los congresos hay que intentar aunar, en un porcentaje más o menos variable, puntos de interés de los patrocinadores, siempre en base a la evidencia científica de cada momento, con aspectos temáticos más ‘independientes’”. Según él, el patrocinio de los congresos científicos “ayuda a financiarlos en su totalidad”.

En esta línea,  Carmen Gómez Candela, justifica el apoyo de la industria alimenticia en estos foros. “El caso es que las convenciones científicas no las organizan las empresas alimentarias; solo aportan un capital para que se pueda realizar, como sucede con las empresas farmacéuticas. No hay ninguna diferencia en cuanto al concepto”, explica.

Sus casi 25 años de experiencia como Jefa de Sección de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Universitario de la Paz le han permitido conocer muy de cerca la evolución que han ido realizando las industrias alimenticias y le han servido para convertirse en una gran defensora del azúcar, en su justa medida, claro está. Desde su puesto como miembro del comité científico del Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha hace una defensa a ultranza del azúcar. “En cantidades moderadas forma parte de una dieta saludable”, asegura.

¿PUBLICIDAD ENCUBIERTA?

Al otro lado de la ‘frontera’, la postura respecto a la relación médico-marca es totalmente diferente. Para Vicente Baos, médico de familia y exvicepresidente de Somamfyc, “es publicidad encubierta que utilizan las marcas patrocinadoras para introducir sus criterios y sus opiniones en todo el colectivo profesional”.  “Son meras plataformas de propaganda. No hay nada que debatir científicamente con una empresa de embutidos”, explica.

La opinión de Javier Aranceta es completamente contraria. “Los contenidos de mi exposición los diseño yo mismo y la empresa patrocinadora no interviene ni conoce mi presentación”, explica en referencia al contenido de sus ponencias en este tipo de actividades profesionales, desmintiendo cualquier tipo de acusación de publicidad encubierta. Además, afirma que  “no suele haber nadie de la marca en la sesión” que revise el contenido.

“En mi caso siempre se hace referencia al grupo alimentario o al aspecto funcional con sus luces y sus sombras. También con soluciones prácticas para que el médico pueda aconsejar a los pacientes. Por ejemplo, alimentos preparados con menos, sal, conservación, situaciones en las que pueden ser de utilidad y en las que no. Toda la información científica posible sobre ese grupo alimentario o condición funcional”, concluye Aranceta. Y deja claro que “nunca se hace alusión a marcas comerciales ni hay orientación alguna en este sentido porque sería impropio para ambas partes”.
problemas éticos
La  doctora Carmen Goméz ya ha dejado claro que no le gustan “los mensajes alarmista” que lanzan algunos “nutricionistas recién llegados que adoptan posturas de este estilo”. Gómez se refiere a aquellos profesionales que critican la inmersión de la industria alimenticia en la financiación de los congresos científicos, “al igual que ocurre con la industria farmacéutica”. “Está muy de moda demonizar alimentos. Todos tienen algo bueno o algo negativo. La clave está en consumirlos en una proporción correcta”, afirma Carmen Gómez.

Tanto Baos, como Revenga, denuncian el conflicto de interés que tienen asociaciones científicas financiadas por marcas alimenticias para avalar determinados productos. Algo que Carmen Gómez tiene constancia y que no considera, en su opinión, “adecuado”. “Hay sociedades científicas que han recibido financiación por parte de marcas. Yo particularmente creo que no es adecuado ese modelo de financiación, pero no sé hasta qué punto es ético. Pero si esas sociedades lo hacen es porque constan con el respaldo de sus miembros”, concluye.


La doctora Carmen Gómez Candela, Jefa de Sección de la Unidad de Nutrición Clínica y Dietética del Hospital Universitario de la Paz y miembro del comité científico del Instituto de Estudios del Azúcar y la Remolacha.

Al igual que Aranceta, la Doctora Gómez asegura que decir que las empresas alimenticias hacen publicidad subliminal es algo “injustificado”. “Las empresas tienen que justificar los efectos saludables de su producto como corresponde. Detrás hay profesionales que tienen la suficiente capacidad y criterio para decidir lo que es correcto y lo que no”, sentencia.

Los motivos de Javier Aranceta y Carmen Gómez no convencen en ningún caso a Vicente Baos ni a Juan Revenga. El primero cree que este tipo de prácticas se están extendiendo porque “la industria farmacéutica ya no invierte tanto dinero en este tipo de eventos  y se buscan patrocinadores que tienen interés en el área sanitaria. Es decir, mezclar nutrición y salud para estas empresas es un chollo”.

Mientras que Revenga por su lado ve “evidente que esas conferencias están patrocinadas y la industria están pagando para que se celebre esa mesa y esta es la que facilita y pone el dinero para que determinadas personas estén ahí para hablar del producto”.