24 de noviembre de 2017 | Actualizado: Viernes a las 11:50

La red que convierte a Semfyc en 'los pilaristas' de la sanidad española

La sociedad científica copa gerencias y departamentos como ninguna otra
La red que convierte a Semfyc en 'los pilaristas' de la sanidad española
Salvador Tranche, presidente de la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria.
Redacción
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Sábado, 11 de noviembre de 2017, a las 20:00
El pasado octubre, el Foro de Atención Primaria de Navarra, que reúne a sindicatos, sociedades científicas de Primaria, estudiantes y el colegio autonómico, acusó en un comunicado a la Consejería de Salud de la precarización de las condiciones laborales del primer nivel asistencial. Un día después, una de las sociedades científicas firmantes del comunicado alabó en rueda de prensa la labor del Ejecutivo navarro.

El resto de participantes en el comunicado se quedó perplejo. La díscola era la Sociedad Navarra de Medicina Familiar y Comunitaria, Namfyc, que se integra en la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria, Semfyc, una de las tres nacionales que agrupan a los médicos de Atención Primaria más allá de los pediatras.

Días después, Santos Induráin, expresidenta de Namfyc, fue nombrada gerente de Atención Primaria del Servicio Navarro de Salud. Sustituía a Javier Díez Espino, también miembro de esta sociedad médica.

Un rápido vistazo a los departamentos y gerencias de Atención Primaria de gran parte de las comunidades autónomas da una cifra abrumadora de integrantes de Semfyc o sus sociedades autonómicas encabezándolos. Son la sociedad médica con mayor número de socios de las tres que hay en la actualidad, pero su presencia es tan frecuente en los puestos nombrados desde las Administraciones de turno que recuerda al colegio privado de Nuestra Señora del Pilar de Madrid, aquel de donde han salido una gran parte de los ministros y gente importante de la política y la economía española de las últimas décadas.

“Cuando surgió la especialidad [de Medicina de Familia], quien agrupó a los nuevos especialistas era Semfyc”, comenta una fuente del sector. Y a la hora de designar cargos de responsabilidad, el nuevo título jugó un papel fundamental. Luego, “ellos empezaron a arrinconar un poco a los médicos generales”. En las oposiciones, además, la posesión del título daba puntos, “cosa que no ocurre en otras áreas, porque el título lo tienes que tener para presentarte. Si empiezas a puntuar un título, el que lo tiene es más fácil que consiga el puesto y que, de ahí, siga escalando”.

Santos Induráin, en su época como presidenta de Namfyc.

Un médico de Familia de la Comunidad Valenciana es claro: “Son afines a diferentes partidos políticos, especialmente al PSOE”. De hecho, el vicepresidente primero del Parlamento Balear, Vicenç Thomàs (del PSIB-PSOE), fue presidente de Semfyc a principios de siglo. “En Valencia ocupan escalones en el segundo, tercer y cuarto nivel, en Murcia, Euskadi, Cantabria… Algunos también estaban con el PP, pero hay gente que cuando haya un cambio de gobierno se irá a la puta calle”. Y remata: “Yo no veo a personas de las sociedades Cardiología, Nefrología, Interna… en puestos relevantes; hay algunos, pero son pocos”.

En el Levante abundan los cargos que provienen de Semfyc. El subdirector general de Asistencia Sanitaria, Carlos Fluixà, el gerente del Departamento de Clínic-La Malva-Rosa, Álvaro Bonet (que fue presidente de la Sociedad Valenciana, Svmfyc), y su director médico, Jorge Navarro, así como numerosos directores de Atención Primaria. Como dice otro médico del lugar: “Uno siempre puede tener amistades y simpatías entre los suyos, pero cuando es tan general…”

Un veterano facultativo castellanomanchego es más incisivo. “Semfyc está posicionado al lado de la Administración sin lugar a dudas”. Y da una pequeña pista: “Haz un pequeño sondeo y vete a la financiación de las sociedades: la única que gana por goleada en financiación de la propia Administración es Semfyc pero muy de lejos”.

“Cuando se modifica el mapa profesional de la Primaria”, continúa, “Semfyc se posiciona en contra del resto de los profesionales. […] Ellos se posicionaron al lado de la Administración y de hacer las reformas que la Administración quería, sin contar con los demás profesionales”. Incluso, explica, ha llegado a vetar a otros representantes que no fueran los propios en los foros de discusión.

La consecuencia de todo ello, continúa, es que a pesar de su discurso beligerante, “en muchas cosas que les hemos exigido y han tenido capacidad de mejora, no han hecho nada. El médico de Primaria está mejor tratado donde no está [Semfyc] que donde sí, como Cataluña, Andalucía o Asturias”.

Josep Basora (izquierda) y Tranche.

En decadencia

Si en algo coinciden los galenos consultados para este reportaje es que en los últimos años su preponderancia se ha visto mermada. Primero, porque cada vez hay más especialistas y ya no se concentran en Semfyc; y segundo, porque los propios cargos ya no son tan “talibanes” con los suyos. Una médica madrileña afirma: “Hasta hace poco [la Administración] sólo contaba con Semfyc. Lo que voy notando es que cada vez cuentan más con las demás, pero las unidades docentes siguen estando copadas por ellos”.

El médico de Castilla-La Mancha también considera que las cosas están cambiando. “Analiza el congreso de Semfyc hace seis o siete años y analízalo hoy”. Al último congreso, en Madrid, asistieron 2.500 personas, por las casi 3.000 de SEMG (Bilbao) y las 4.500 de Semergen (Granada).

La unificación, todavía muy lejos

A pesar de este debilitamiento de la preponderante, la unificación de las tres sociedades de Primaria, que ahora tienen fuerzas igualadas, parece quedar lejos. Y, tras el ascenso de Salvador Tranche a la presidencia, más todavía. Fuentes de las otras dos sociedades de Primaria han señalado a LA REVISTA que la voluntad de diálogo que mostró Josep Basora, su predecesor, ha quedado en el olvido y ni siquiera responde a los correos electrónicos.

Otros facultativos advierten que Tranche -que fue gerente de Atención Primaria del Área Sanitaria de Oviedo entre 1986 y 1996- “faltado a la palabra dada por Basora con respecto a la Academia de Medicina de Familia”. El proyecto lleva aparcado un año porque, explican, el nuevo presidente ha cambiado el punto de vista y solo “quiere contar con la Universidad, sin tener en cuenta al resto de la profesión”, frenando el rumbo de la Academia y dejándola en un punto muerto hasta que se solucione el debate.

La Medicina de Familia se enfrenta a un futuro inmediato lleno de incertidumbre: el Real Decreto de Troncalidad, tal y como está, deja fuera las rotaciones por Primaria. Las jubilaciones de médicos están generando un problema asistencial que no es sofocado por las nuevas incorporaciones al SNS y cada verano se teme un nuevo colapso del primer nivel ante las vacaciones de los galenos. Ante este panorama, la profesión debería estar más unida que nunca. Pero, por una razón o por otra, nadie espera que sea así.