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El mallorquín detalla cómo puede compaginar sus estudios con el deporte y visualiza su futuro dentro de estas dos ramas

Sergi Orgillés, el jugador de fútbol profesional que apostó por la Medicina
La constancia, la organización y el sacrificio son los tres ejes fundamentales que resalta Orgillés para compaginar el fútbol profesional y la Medicina.


9 mar. 2024 12:00H
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Dedicarse al fútbol profesional y estudiar la carrera de Medicina no es una tarea fácil. La constancia, la organización y el sacrificio juegan un papel fundamental para conseguir que estas dos ramas puedan converger de la mejor manera posible. Este es el secreto de Sergi Orgillés, estudiante de segundo año de Medicina y jugador de fútbol sala que ha conseguido con esta fórmula conseguir compaginar sus dos pasiones sin tener que renunciar a ninguna de ellas.

La vocación por la Medicina siempre ha jugado un papel muy importante en la vida de Orgillés. Según ha detallado en una entrevista a Redacción Médica, una gran parte de su familia trabaja en sanidad y eso ha tenido un peso relevante a la hora de decidir qué carrera estudiar. “Hay muchos médicos y enfermeros. Siempre ha sido una rama que me ha interesado mucho”, ha explicado.

Pese a que la idea de estudiar Medicina “siempre estuvo presente”, la verdadera pasión de Orgillés desde que era un niño era dedicarse al fútbol. Una meta que derivo en que este mallorquín decidiera abandonar los estudios con 18 años y perseguir su sueño de convertirse en profesional. Y lo consiguió. Viajó a Segovia para jugar con un equipo profesional que consiguió en esa temperada entrar en play-offs y quedarse a las puertas de ascender a primera división.

“En esos momentos eres muy joven y piensas más en pasarlo bien, en la experiencia y dejas en un segundo plano los estudios. Yo quería formarme en el ámbito futbolístico”, ha reconocido.

El deporte "tiene fecha de caducidad y un límite"


Tras varios logros como deportista profesional, la realidad le golpeó de bruces en la cara y se dio cuenta de que el deporte “tiene fecha de caducidad y un límite”. “Entonces me di cuenta de que tenía mucho tiempo para dedicarlo al estudio y decidí seguir formándome para perseguir mi otro sueño: entrar en la carrera de Medicina”, ha subrayado.

Y así lo hizo. Volvió a Mallorca para prepararse la EBAU y la superó con éxito. En esos momentos estaba jugando en un equipo de primera división, pero la Medicina llamó a sus puertas y le ofrecieron plaza en la Universidad de Málaga, donde había un equipo de fútbol que estaba interesado en que jugara con ellos. Después de pensarlo fríamente, decidió aceptar la plaza y el año pasado, con 26 años, entró a cursar la carrera.

La Medicina y el fútbol, dos ramas "muy parecidas"


Para Orgillés, la Medicina y el fútbol son dos ramas “muy parecidas”. “Tanto el deporte como la carrera son muy exigentes y recaen en las mismas cosas: constancia, organización y sacrificio. Es cierto que los estudios requieren muchas horas, ir a clase y luego estudiar, pero cuando estás saturado puedes ir a entrenar y consigues despejarte para volver a los libros con más fuerza. Las veo bastante similares”, ha recalcado.

Siendo consciente de que el fútbol “no es para toda la vida”, si Orgillés tuviese que quedarse ahora mismo con alguna de estas dos profesiones sería, “sin dudarlo”, con Medicina. “El deporte es mi pasión, ha sido mi trabajo durante toda la vida desde jovencito, pero yo creo que tiene una fecha de caducidad. Llega una edad en la que tienes que dejar el deporte y ponerte a otra cosa y siendo médico tienes una profesión para toda la vida. Siendo realista elegiría esta”, se ha sincerado.

Cuando yo entré en la carrera de Medicina sabía que tendría que dejar el fútbol"



Pese a que el mallorquín pretende “alargar todo lo posible” el fútbol y la Medicina, es consciente de que, seguramente, “antes de que llegue el MIR” tenga que abandonar su faceta como deportista. “Aunque al final este es mi objetivo. Cuando yo entré en la carrera ya sabía que esto iba a pasar”, ha reconocido.

Por el momento, está disfrutando de los meses de verano tras acabar primero de carrera y “aún no sabe a qué que rama se quiere especializar”. “Me gusta Interna, Endocrinología, Traumatología y Familia, pero tendré que verlas todas en rotativos, tocarlas y ya decidir. Pero lo que quiero es aprender todo lo que pueda y absorber toda la información que me proporcionen”, ha argumentado.

Lo que sí tiene claro, mientras pueda seguir jugando al fútbol, es conseguir las metas que tiene su equipo de la Universidad de Málaga. “Y una de ellos es volver a ascender a primera división”, ha concluido.
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