Guillermo Aragón (Arizona Baby): "La Medicina me da libertad artística"

Médico de Familia y músico, este batería analiza su doble papel como miembro de un grupo y sanitario frente al Covid-19

Guillermo Aragón, médico y batería del grupo Arizona Baby. (Autor: Cristina Seco)
Guillermo Aragón (Arizona Baby): "La Medicina me da libertad artística"
mié 30 septiembre 2020. 14.05H
Guillermo Aragón es músico y médico de Atención Primaria. La primera faceta la ejerce como batería en el grupo Arizona Baby, uno de los más respetados de la escena independiente española. La segunda, como médico de Familia en el Centro de Salud de Villalpando (Zamora). Una dualidad vocacional y profesional que vive con interés, expectación y esfuerzo en unos tiempos tan complicados por el Covid-19 tanto para la Medicina como para la Cultura.

¿Qué es más: médico o músico?

Supongo que soy una sola persona, y en mi realidad están muy presentes las dos vertientes. Pero la música ya estaba ahí mucho antes que la medicina, y sin ella no puedo pasar.

Si no se dedicara a la Medicina, ¿podría vivir de la música? En caso afirmativo, ¿preferiría la batería que la consulta?

Podría ingeniármelas para vivir de la música, pero tendría que pasar por cosas que seguramente no fueran las que más me apetecieran. Para mí la música es algo muy elevado, casi sagrado, así que no estoy por la labor de cortarle las alas metiéndome en proyectos que no me aporten. Si además se da el caso de que he estudiado algo con buenas salidas profesionales, bonito en el día a día y que también me llena, no veo por qué tendría que renunciar a poder compatibilizarlo. La libertad artística es importante para mí, y la medicina me la da.

Usted es médico de Atención Primaria, ¿cómo ha cambiado su vida desde marzo de 2020?

A peor, como a la mayoría de los compañeros. Quizá al principio el golpe fue más notable para la Hospitalaria, y su labor ha sido encomiable. Pero ahora mismo la situación de Atención Primaria es terrible. El cribado poblacional y el apoyo a los rastreadores, la ingente atención telefónica y compatibilizarla con la presencial, los pacientes crónicos reagudizados que han quedado desatendidos en los primeros meses...es prácticamente imposible hacer una primaria "de cupo", con su parte preventiva y comunitaria, ahora mismo.

La sensación es de medicina de guerra, sacar el trabajo adelante y mañana será otro día. Esto va a arrastrar mucha desmotivación en los próximos meses. Y no hablemos ya del recambio de personal, inexistente en muchos casos. Creo que muchas veces se nos llena la boca de cifras "en Francia los médicos ganan el doble", cuando en mi opinión se trata de condiciones laborales y dignidad. Hay que aprovechar este periodo turbulento para hacer cambios de calidad, y no recortes encubiertos.

¿Notaron algo a nivel asistencial en enero o febrero que les hiciera pensar que había una nueva patología en la sociedad?


"Hay que aprovechar este periodo turbulento para hacer cambios de calidad y no recortes encubiertos"


Había casos clínicos un tanto extraños, síndromes gripales muy sintomáticos, neumonías refractarias al tratamiento habitual, pero al menos en mi entorno no se nos ocurrió relacionarlo con algo que escuchas en las noticias y que en un principio sientes tan lejano.

¿Entiende las cancelaciones masivas que se han producido de conciertos y festivales en los últimos meses?

En absoluto. Entiendo que es muy difícil sacar adelante un evento de 30000 personas con condiciones aceptables de seguridad. Pero conozco casos en los que se ha hecho verdaderos esfuerzos porque así sea: reducciones de aforo hasta el 10%, personas sentadas y separadas, mascarilla obligatoria e incluso sin barra de bebidas, con el detrimento económico que supone a la organización. E igualmente, se han visto obligados a cancelar a última hora. El tema legislativo me excede, pero a la vista están los agravios comparativos que se han producido con otros espectáculos o con algunas terrazas en la calle.

¿Es cierto eso de que la cultura es segura?

Eso es un lema que hemos enarbolado en el sector cultural para dejar claro que, en la inmensa mayoría de los casos, las cosas se estaban haciendo bien. Si las movilizaciones han servido para concienciar a una parte de la ciudadanía, son ya un éxito. El nivel intelectual de un país se mide por su cultura. A todos nos llena de orgullo haber tenido a un Falla o a un Picasso, pero estas figuras no surgen sin asociarse a un tejido cultural de base. Tendremos que pensar en el tipo de país que queremos.

¿Cómo cree que se va a tener que conjugar la seguridad sanitaria con la viabilidad económica y empresarial del sector de la Cultura?

Siendo extremadamente escrupulosos por parte de los promotores de eventos, comprensivos y participativos por parte del público, y con voluntad y justicia por parte de las instituciones. Ahora empieza el mal tiempo y hay que pensar en alternativas viables bajo techo, con todas las medidas de seguridad. Quizá alguna medida económica extraordinaria para el sector cultural estricto, que en muchos casos lleva sin facturar desde marzo, sería un buen complemento.

¿Le dieron ganas de tocar el 'Resistiré'?


"Creo que harán falta muchos meses para volver a dar un concierto con Arizona Baby al estilo de la 'vieja normalidad'"


El aplauso a sanitarios y demás profesiones fue muy bonito, especialmente en un principio, por la espontaneidad y la solidaridad que conllevaba. Los añadidos posteriores en forma de verbenas y cánticos desde los balcones tampoco me parecieron mal, pero no suelo ser de participar en esas cosas. Toqué mucha música yo solo en casa, eso sí, y le di forma a un proyecto en solitario que ahora llevaré al directo, así que en todo caso fueron días bien aprovechados.

¿Qué puede hacer un médico desde el escenario y, viceversa, un músico en la consulta?

En el primer caso supongo que no demasiado, al margen de atender a mis compañeros o al público si hay algo urgente, el típico "hay algún médico en la sala", que por cierto ya ha pasado. Y en el segundo muchas cosas, tengo compañeros que se dedican a la musicoterapia, y estoy convencido de que puede ser una terapia maravillosa. Pero en mi caso prefiero seguir separando mentalmente las disciplinas de alguna forma, me da una cierta calma.

¿Cuándo se imagina volver a dar un concierto estilo 'vieja normalidad' con Arizona Baby?

Querría pensar que en no demasiado tiempo, pero...creo que harán falta muchos meses para eso. 
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