La Revista

La oficial del Ejército del Aire remarca la "magnífica" labor de la sanidad exterior española en el país centroasiático

Capitán Oliva, enfermera en Afganistán: "La vocación tiene que ser militar"
La capitán Amanda García Oliva.


04 sep 2021. 09.55H
SE LEE EN 6 minutos
España puso fin el pasado viernes 27 a la misión de evacuación de Afganistán, tras once días de jornadas interminables en los que los soldados de las Fuerzas Armadas consumaron el rescate de más de 2.200 refugiados afganos, sobre todo, colaboradores españoles en estas últimas décadas. En estas casi dos semanas, se han producido 17 rotaciones de aeronaves del ejército A400 Dubái-Kabul-Dubái, una de ellas de Kabul a Torrejón, y 10 vuelos de Air Europa Dubai-Torrejón de Ardoz con un total de 210 horas de vuelo.

La capitán Amanda García Oliva, enfermera perteneciente al Ala 48 del Ejército del Aire, ha sido una de las profesionales que ha volado, de manera ininterrumpida, en una de las aeronaves para rescatar al mayor número de personas posible. Una experiencia que, según relata a Redacción Médica, ha sido “intensa” y, sobre todo, “gratificante”.

“Ser enfermera en el Ejército es muy vocacional. No eres una enfermera del medio civil. Creo que tienes que tener una vocación principalmente militar y, después, de enfermera, que es la especialidad que ejerces aquí dentro. En mi caso, hice mi carrera con una predisposición de entrar en el Ejército, aunque Enfermería también me gustaba”, explica la capitán.


Capitán Oliva: "Miraba al personal afgano y pensaba: 'Nunca en la vida me podré poner en su lugar'"



Antes de formar parte de las filas de las Fuerzas Armadas, Oliva ejerció en el medio civil y, aunque reconoce que se sintió cómoda en el área de Urgencias, siempre tuvo claro cuál sería su destino. “Fue muy positivo estar en un hospital. Adquirí mucha experiencia y la pude aportar al Ejército. Creo que es bueno tener algo de experiencia en la vida civil antes de dar el siguiente paso”, subraya, remarcando que la labor de una enfermera convencional poco tiene que ver con la de una enfermera militar.

En este sentido, explica que, si una profesional está destinada en el hospital militar, como el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, hace una labor como una enfermera más de un centro hospitalario. Sin embargo, todo cambia según la Unidad a la que se esté destinada. “La labor básica y principal es de botiquín, de asistencia a los compañeros de la Unidad”, matiza la capitán que, como oficial del Ejército del Aire, forma parte de la tripulación del helicóptero.

La enfermera apunta que lo más complicado de su profesión son los obstáculos para conciliar vida personal y profesional, pero que, sin embargo, con vocación y el esfuerzo, se superan. “Es muy reconfortante que, en un momento dado, si tienes a un compañero en una zona hostil que ha tenido un accidente y necesita ayuda, vas a ser capaz de estar a su lado tanto por tu preparación militar y, además, darle ese apoyo sanitario que necesita”, señala, orgullosa de su labor.

"Había una predisposición absoluta para todo"


Esta no ha sido la primera experiencia de la capitán en el país centroasiático, donde permaneció entre 2011 y 2012, destinada en el Ejército de Tierra y ejerciendo una labor “muy diferente” a la de las últimas semanas. Para esta última misión en Afganistán, España destinó a un total de 18 médicos y enfermeras, que trabajaban en pareja formando una célula sanitaria que se dedicaba a un tipo de vuelo concreto. Mientras que unos estaban destinados a vuelos estratégicos, que cubrían Dubái-Madrid, otros hacían su labor en los vuelos tácticos de Dubái-Kabul.

Oliva se ha encargado de participar en los vuelos tácticos, en los que realizaban un recorrido de aproximadamente 3 horas y media, dos veces al día. “Con todos los repatriados que habíamos recogido en Kabul, unos 150 aproximadamente por vuelo, hacíamos el reporte. Si había embarazadas, lactantes, bebés y niños, si habíamos tenido que hacer alguna atención en vuelo… Todos estos datos se lo reportábamos a una célula sanitaria que iba a llevárselos a Madrid en una avión de Air Europa. Es lo que se llama vuelo estratégico”, explica la sanitaria.

En esos numerosos trayectos, ha visto “de todo”, especialmente en el primer vuelo que cubría Kabul-Dubái, donde se ha encontrado pasajeros sin equipaje, bebés y niños deshidratados, quemaduras por el sol y crisis de ansiedad, aunque “nada significativo que atender”.

“Sobre todo en el primer vuelo de vuelta de Kabul a Dubái con el personal afgano, los miraba y pensaba: “Nunca en la vida me podré poner en su lugar”. Nunca podré ponerme en el lugar de una persona que está dejando su país, sin saber que va a ser de ellos. ¡Muchos no sabían ni hacia donde volaban!”, relata, alabando la gran labor que ha realizado España en esta importante misión.

En palabras de la oficial, había una predisposición absoluta para todo, no solo a nivel sanitario. “Ellos no sabían que al llegar a Madrid se encontrarían un magnífico despliegue tanto de Cruz Roja como de sanidad exterior (…) Teníamos todo el tiempo el reporte de los compañeros con las condiciones sanitarias de las personas que estaban en el avión. Teníamos continúo trato entre nosotros y estábamos totalmente conectados. Hemos sido un equipo sanitario conjunto gracias a la predisposición individual de cada uno, como si viniéramos todos del mismo hospital y estuviéramos acostumbrados a trabajar juntos a diario”, señala: “No tengo palabras”.

Tras estos más de diez días que ha permanecido en este operativo, la capitán reconoce que no está siendo sencillo regresar a la rutina. “Me ha costado mucho volver a poner mi cabeza en Madrid. Han sido dos semanas. No es mucho tiempo, pero ha sido muy intenso”. Sin embargo, a pesar del enorme trabajo tanto físico como mental, confiesa que habría permanecido más tiempo en el continente asiático. “Me gusta tanto mi carrera como enfermera dentro del Ejército que no me hubiera importado continuar más tiempo allí. Todos hemos tenido un pensamiento agridulce al pensar en la gente que se quedaba y que podía haber regresado con nosotros”, concluye. 

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.