'El Club de las Batas Blancas': "El MIR es más duro que escribir un libro"

Juan Sánchez-Verde y Guido Rodríguez de Lema publican su novela gráfica, donde cuentan "todo" lo que sucede en Urgencias

Juan Sánchez-Verde y Guido Rodríguez de Lema, autores del libro 'El Club de las Batas Blancas'.
'El Club de las Batas Blancas': "El MIR es más duro que escribir un libro"
jue 04 julio 2019. 12.50H
Si eres médico y lees el libro ‘El Club de las Batas Blancas’ (Penguin Random House) quizás no te sorprenda nada de lo que te encuentres en su interior. Pero si eres paciente, sus viñetas no te dejarán indiferente. Familiares abandonados en Urgencias, MIR dejados a su suerte en su primer día de residencia o incluso un cirio pascual en el interior de un paciente. Anécdotas reales contadas por los doctores Guido Rodríguez de Lema Tapetado (Madrid, 1984) y Juan Sánchez-Verde Bilbao (Bilbao, 1984). Ambos conforman ‘Yo, doctor’ y desde 2018 se han propuesto un único objetivo: acercar la Medicina, tanto a profesionales como a pacientes, a través de sus dibujos. Un reto que en este libro han conseguido de sobra, con un toque de humor, sarcasmo y realidad. 

¿Cómo se conocieron?

Guido Rodríguez de Lema: Juan entró en la residencia un año más tarde que yo. Él era mi ‘resi’ pequeño. Y enseguida vi de qué pie cojeaba. Los dos somos muy de cómics, de su cultura, de cine, etc. Intenté acercarme a él, pero al principio él no quería... Casi que le obligue a quedar conmigo.

Juan Sánchez-Verde Bilbao: La verdad es que cuando este me decía “vamos a quedar”, a mí me parecía un tío raro y no quedaba con él, por mucho que fuera mi residente mayor yo no quería interactuar con él, pero al final yo creo que por su situación de poder me vi obligado a quedar con él (risas).



¿Qué os llegó antes, el bisturí o el lápiz para dibujar?

Guido Rodríguez de Lema: Dibujar. De hecho Juan y yo damos cursos para enseñar a dibujar temas relacionados con la Medicina y en los cursos siempre decimos que en realidad todos dibujamos desde muy pequeñitos. Lo que pasa es que algunos dejan de hacerlo, y otros no paran.

Juan Sánchez-Verde: Todos de niños dibujamos, la pregunta es ¿cuándo han dejado los demás de dibujar? Nosotros seguimos haciéndolo. Ahora, enseñamos a otros médicos a hacer representación visual para sus artículos científicos y les decimos: “Dibujar sabéis, el problema es que no sabéis como hacerlo”.

¿Qué fue lo primero que pensaron cuando vieron su libro impreso?

Guido Rodríguez de Lema: Estamos todavía que no nos lo creemos. El día que yo lo tuve en mis manos por primera vez fue emocionante. Hasta el punto de soltar una lagrimita. Escribir un libro ya de por sí es bastante impresionante, pero el poder convalidarlo con nuestro trabajo y con la familia, amigos, etc., ha sido duro.

Juan Sánchez-Verde: Ha sido un drama hacer este libro (ríen). Ha sido un auténtico drama. Guido tiene familia, tiene un hijo. Yo tenía novia. Perdí la novia y me tuve que mudar a vivir con mis padres. Tuve que coger un mes y medio de excedencia para terminar el libro. Al menos, el hospital me facilitó mucho esa tarea. Pero mis relaciones personales fueron mal. Perdí todo por este libro. Entonces, cuando lo cogí por primera vez en el fondo lo odiaba un poco, porque decía: "joder, lo que me has costado”, pero ha valido la pena.

¿Qué es más fácil, hacer el examen MIR o publicar un libro?

Guido Rodríguez de Lema: Publicar un libro (ríe).

Juan Sánchez-Verde: Es más duro ser MIR. Pero ser MIR es una cosa que simplemente conque no te derrumbes acabas haciéndolo. El problema de hacer un libro requiere de muchos más factores externos que son más complicados. Eso no quita que ser MIR sea un drama.

¿Se gana más como escritor o como MIR?

Juan Sánchez-Verde: Como escritor se gana muy poco pero se vive muy ilusionado.

¿De verdad creen que hubo un 'boom' de estudiantes de Medicina por culpa de series de televisión como ‘House’?

Guido Rodríguez de Lema explica una de las situaciones más tristes que ha vivido en Urgencias. 

Juan Sánchez-Verde: Estoy convencido. E igual que la gente en Estados Unidos se apuntaba al ejército después de ver ‘Top Gun’. Creo que gracias a las series de médicos la gente le ha gustado más la Medicina. Y al final es una chorrada, porque no se parecen en nada a la realidad. La Medicina es menos glamurosa.

¿Alguna serie en particular?

Juan Sánchez-Verde: 'Médico de Familia' tiene una vuelta muy graciosa porque Emilio Aragón era viudo y con su sueldo mantenía tres hijos, una chacha, un chalé y el abuelo. Era un ídolo. Y todo eso lo lograba con un sueldo de médico de Familia. Pero a mí lo que me motivaba era más el concepto abstracto de las series antiguas de: "¿Hay un médico en la sala?".

Guido Rodríguez de Lema: Yo opino como Juan. ¿Influencia? Seguro. ¿Qué fue el determinante a la hora de elegir para mí? No creo que tanto como a Juan, porque él veía muchas más series que yo (risas).

¿Creéis que Bruno, su protagonista en el libro, se ha equivocado al elegir Medicina?

Juan Sánchez-Verde: En el caso de Bruno habría que verlo, porque él es un tío ilusionado con la vida. En mi caso, yo me he equivocado al elegir Medicina, porque al final no he acabado siendo lo que yo creía que iba a ser. Me enamoré de muchas expectativas y eso es un problema. Eso no quita que la carrera de Medicina no me guste.

¿Y a usted le gusta la Medicina?

Guido Rodríguez de Lema: Depende del día (ríe). La Medicina tiene una cosa que evidentemente no tiene ninguna otra carrera que es la posibilidad de salvar la vida a alguien y eso es increíble, pero eso no pasa todos los días. A la Medicina se le añade que es una profesión muy exigente a muchos niveles. Entonces, todo eso hace que, dependiendo del día, la balanza se incline más hacia el “quien me manda a mí meterme en esto”. Pero es cierto que hay otros días en los que sales exultantes del hospital diciendo: "Soy el rey del mundo".

¿Cuál ha sido su momento más difícil durante el MIR?

Guido Rodríguez de Lema: No sabría decir un día concreto.  Como etapa la más difícil fue pasar de R1 a R2, porque de R1 acabas de llegar, eres el nuevo, estás un poquito "protegido", pero de R2 ya no eres el nuevo y encima tienes a los nuevos a tu cargo.

Juan Sánchez-Verde: Creo que para mí un momento muy duro fue cuando acabé la residencia MIR, porque era la primera vez en mi vida que tomaba decisiones. Y esto parece una tontería, pero el médico se ve con 30 años acabando la especialidad, te das cuenta que en nuestra vida hemos echado un currículum.

Juan Sánchez-Verde: "A mí me han agredido en el hospital. Esta situación pone de manifiesto que estamos expuestos" 


¿Qué fue aquello que al acabar la residencia MIR dijeron, y esto por qué no me lo enseñaron en la facultad de Medicina? 

Guido Rodríguez de Lema: Sobre todo el trato con los demás. La carrera te enseña la base teórica de la Medicina, pero no te enseña a tratar con el paciente.

Juan Sánchez-Verde: Exactamente eso. Yo a mis residentes les enseñó, sin que suene pretencioso, a ser buenas personas. Intento que no piense tanto en ellos, y más en los demás. Ser buena persona en un entorno hostil es de las cosas más valiosas que he aprendido durante el MIR, porque eso me sirve en mí día a día.

Una de las partes más duras del libro es cuando relatan el caso de una paciente mayor que es ingresada en verano. Al día siguiente, cuando llega el momento de darle el alta, llaman a sus familiares y resulta que están en la playa. ¿En ese momento que piensan?

Guido Rodríguez de Lema: Pasa mucho. Es decir, todas las anécdotas del libro son reales, y en concreto esta no es una anécdota de las que "bueno, esto tan gracioso nos pasó una vez...". Es una situación muy dura. Desgraciadamente el hospital parece ser ese sitio donde acaban los señores mayores que no quiere nadie, y no debería de ser así. 

Juan Sánchez-Verde: "La Medicina es menos glamurosa que lo que se ve en las series de televisión"

¿Por qué no se ven reflejadas las agresiones a sanitarios en el libro?

Guido Rodríguez de Lema: Las agresiones son muy frecuentes. E inicialmente el libro era más duro, pero decidimos suavizarlo. Al final el libro tiene la longitud que tiene, tuvimos que dejar cosas aparte, y en concreto esta pues no nos acababan de encajar, pero es algo que probablemente relatemos.

Juan Sánchez-Verde: Decidimos guardarlo para otra circunstancia. Pero son cosas que pasan. Sin ir más lejos, a mí me han agredido en el hospital en un par de ocasiones. También es cierto que cuando estás implicado, tu capacidad para narrarlo no va a ser objetivo. No deja de ser una situación que pone de manifiesto que estamos en cierto modo expuestos. Precisamente, hace nada, una residente entró a la consulta de Enfermería y se encontró a una paciente estrangulando a la enfermera.

¿Se abusan de las Urgencias en España?

Guido Rodríguez de Lema:
Sí. ¿Cuál sería la solución? No lo sé. En el libro evidenciamos que esto es un problema y lo ponemos sobre la mesa a modo de discusión. Pero no encontramos una solución al problema. 

Juan Sánchez-Verde: Creo que es un problema que está más que asumido. Es decir, el sistema asume que por cada 100 pacientes que se tratan, 20 son abusadores. El problema es que este tipo de pensamientos es contagioso y al final lo que logras es que más gente piense así, y al final vamos a terminar hundiendo el sistema. 

¿De verdad existe el Club de las Batas Blancas?

Juan Sánchez-Verde: Pues sí y no. Es decir, no existe como tal porque los médicos se reúnen y siempre hablan de cosas médicas, pero es cierto que como todo en esta vida hay médicos que hacen crítica a lo que hacen bien y a lo que hace mal, y médicos que no, que solo cuentan la batallita. La magia del Club de las Batas Blancas es que son gente que se reúne para hacer crítica a lo que han hecho mal. Yo me siento afortunado de contar con lo que sería mi Club de las Batas Blancas de gente, entre ellas Guido, gente con la que yo puedo hablar y puedo hacer crítica de lo que he hecho mal y que puedo mejorar.

Todas las anécdotas que aparecen en el libro son reales, ¿pero son tan escatológicas como se describen?

Guido Rodríguez de Lema: Incluso nos hemos cortado. O sea, por un lado somos conscientes de que la escatología vende. Caca, pene, y todo eso hace mucha gracia y llama mucho la atención, pero por otro lado tampoco queríamos ser muy chabacanos y que fuese un libro muy vulgar. Hallar el equilibrio entre las dos cosas es algo que hemos discutido mucho y que no sé si hemos conseguido.

Juan Sánchez-Verde: Yo quería ser mucho más escatológico pero cuando lo estábamos dibujando, conforme avanzamos en las páginas, decía: “Nos está quedando muy cochino”. Pero al final creo que hemos logrado poner un punto intermedio. En el libro contamos cómo a un MIR se le hacen caca encima. Pues ese MIR soy yo. A mí me hicieron caca encima. El primer día te mueres del asco, pero ya cuando te salpica algo pues dices: “Es mi trabajo, me voy a la ducha”. Reconozco que cuando era R1 me he pasado más tiempo en la ducha que comiendo.


Guido Rodríguez de Lema: "El hospital parece ser ese sitio donde acaban los señores mayores que no quiere nadie, y no debería de ser así" 


¿Os queda algo de sentido olfativo?

Juan Sánchez-Verde: Lo tenemos completamente abolido (Ríen)

¿Qué es lo más extraño que se han encontrado en el interior de un paciente?

Guido Rodríguez de Lema: A mí me hizo mucha gracia una semana que parecía temática, porque de forma seguida vinieron tres personas con un limón dentro del culo.

Juan Sánchez-Verde: Había un cirio pascual tallado con letras en el interior de un paciente. En serio, estaba dentro del culo de un paciente. Otro caso, es el de un paciente extranjero que me dejó guardar la radiografía y en el que se ve un 'dildo' introducido, que le llegaba al ángulo esplénico del colon y medio. Era como ver tres latas de refresco, una encima de otra, dentro de un paciente. Espectacular.

¿De todas las anécdotas que os han ocurrido y que cuentan en el libro, con cuál se quedan? 

Guido Rodríguez de Lema: Creo que el primer día de Bruno. Lo cierto es que el libro nos ha quedado bastante redondo, porque creo que cualquiera que vaya a hacer el MIR se verá reflejado en ese primer día.

Juan Sánchez-Verde: Yo tenía muchas anécdotas que quería contar y muchas de ellas se han quedado dentro, con lo cual ya estoy satisfecho. De lo que más orgulloso me siento es de haber reflejado cinco personajes que tienen cinco visiones distintas de la sanidad y todas son ciertas. El que está ilusionado, el que está harto, el que la defiende, el que está en contra, y el que lo disfruta como si fuera un niño pequeño. Creo que esa misión, la de reflejar al médico, es de la que yo más orgulloso me siento.

Guido Rodríguez de Lema y Juan Sánchez-Verde, en el plató de Sanitaria 2000. 


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