20 de septiembre de 2018 | Actualizado: Miércoles a las 19:15

La enfermera que desterró la idea de que lactancia y cine son incompatibles

Las 'sesiones teta' permiten que las madres puedan amamantar a sus bebés en el patio de butacas de su cine más cercano

La enfermera que desterró la idea de que lactancia y cine son incompatibles
Nacho Cortés
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Sábado, 10 de junio de 2017, a las 20:00
Cuando nace un bebé parece que la vida ociosa de las madres desaparece durante los primeros meses y la rutina diaria se ve abocada a más y más complicaciones, fruto de la falta de espacios públicos donde poder amamantar a los pequeños. Afortunadamente el mundo está cambiando, gracias al compromiso de gente como Carmen Maderuelo. Esta enfermera jubilada es la creadora de las ‘sesiones teta’, una iniciativa que está llevando a las salas de cine españolas algo tan natural y habitual como es la lactancia materna.

La ‘sesión teta’ ofrece la oportunidad de que el cine se pueda disfrutar cómodamente en familia y fuera de casa, sin la necesidad de recurrir a niñeras o al cuidado de terceros. Pero, principalmente para que “las mamás disfruten y desconecten durante los primeros meses de la maternidad”. Esta idea se puso en marcha por primera vez hace más de dos años en los multicines del centro comercial ‘La Vaguada’ en Madrid. Maderuelo participaba en el taller de lactancia del centro de salud del barrio y como es una cinéfila se le ocurrió preguntarle a las presentes que qué les parecía poder ir al cine con sus pequeños. Y así comenzó todo.

“Nuestro objetivo es que las mamás se relacionen, hagan amistades e incluso que puedan echarse alguna que otra cabezadita si han dormido mal. Lo que se busca es que ellas se diviertan y salgan de la rutina”, asegura Carmen Maderuelo.

Son pases especiales de películas en cartelera (no solo infantiles) en los que las madres pueden amamantar a sus bebés en el patio de butacas de su cine más cercano. Solo las películas de miedo o acción quedan excluidas por los cambios bruscos de volumen que conllevan.

EN EXPANSIÓN

El 25 de febrero de 2015 se realizó la primera ‘sesión teta’ pero, poco a poco, se ha ido expandiendo hasta el punto de que ya es una realidad en ciudades como Barcelona, Cartagena, Mallorca, Salamanca, Valencia, Ciudad Real, Murcia, Toledo, Alicante o Bilbao. Y cada vez serán más, porque la intención de Maderuelo es que se facilite el acceso de las madres que practican la lactancia a todos los cines de España. Esta misma semana se ha sumado Valladolid, precisamente gracias una madre que había vivido en Madrid y que se ha beneficiado de esta iniciativa. El sistema funciona gracias a la autoorganización de un grupo de madres que, a través de Facebook, han ido extendiendo las ‘sesiones teta’ por toda la geografía española.

La lactancia deja de ser un tabú en algunas salas de cine españolas

“No me imaginaba todo esto. Como jubilada pensaba hacer otras cosas y al final está siendo un éxito. Las mujeres que van aseguran que es una experiencia magnífica y que les viene genial. Pueden desconectar una vez a la semana y eso lo agradecen mucho”, destaca esta antigua enfermera del centro de salud Doctor Castroviejo de Madrid.

Madres, matronas, grupos de apoyo a la lactancia e incluso bloggers se han ido enterando y lo van proponiendo y difundiendo en sus ciudades. Esto podría convertirlo en una opción cada vez más habitual en las salas cinematográficas de España. “Estoy muy sorprendida por la repercusión que está teniendo. Me produce mucha satisfacción, porque se están ganando espacios para las mujeres un momento tan especial como es la maternidad. Así se visualiza y se conoce”, resalta.

Las diferencias con respecto a una sesión convencional de cine no solo radican en la posibilidad de que las mujeres lacten. La sala debe cumplir algunas condiciones especiales para la comodidad de los bebés: controlar que no exista un exceso de frío debido al aire acondicionado, un volumen a menos de 65 decibelios, que los carritos queden aparcados debajo de la pantalla...

Los beneficios de las ‘sesiones teta’ son muy variados, tanto para la madre como para el bebé. Carmen Maderuelo destaca algunos de ellos como la mejora del estado de ánimo, la creación de lazos afectivos entre madres e hijos, permite la sociabilización de las madres con otras mujeres que se encuentran en esa misma situación…
AL CINE EN FAMILIA
Estas sesiones de cine especiales para la lactancia materna comenzaron realizándose una vez por semana: los martes a las 11.30 horas. Sin embargo, la gran respuesta de la gente ha permitido que se hayan fijado algunas más, cumpliéndose así la petición de varios padres que solicitaban algún pase por la tarde para poder disfrutar también junto a sus esposas e hijos. Por eso, los lunes a las 16.30 los que se acerquen a La Vaguada pueden ver más cine. Asimismo, un domingo al mes se celebra una proyección especial de cine infantil a la que pueden acudir no solo familiares sino también amigos. Porque lo importante es disfrutar de una tarde divertida.
CAMBIO DE MENTALIDAD

“Conociendo el mundo de las mujeres, el mundo va a ser mejor.  Cuando los hombres se empapen bien de lo que es la maternidad se comprenderá mejor”, asegura Maderuelo. Ella confía en que las cosas están cambiando a pesar de que a la página de Facebook del proyecto todavía llegan comentarios y mensajes que cuestionan la ‘Sesión teta’. “Sigue habiendo comentarios incómodos de señores que dicen que no tienen por qué ir al cine y ver esa escena. Desconocen el funcionamiento, porque se trata de sesiones de cine extraordinarias a las que pueden ir las madres con quien ellas quieran”, afirma esta voluntaria de los talleres de lactancia.

En este sentido, apunta a un necesario cambio de mentalidad sobre este tipo de cuestiones a las que “hay que darle normalidad”. Asimismo, se muestra ilusionada debido al crecimiento constante de esta idea que llega cada vez a más ámbitos porque “se trata de algo natural”. Carmen Maderuelo se lamenta de aquellos que se quejan sobre los espacios que permiten la lactancia: “Tienen que saber que una madre dando el pecho a su bebé no es un objeto de deseo, el que lo piense así es un perturbado”, sentencia.

La ocurrencia de esta enfermera jubilada está suponiendo toda una revolución que quizás pronto llegue a otros lugares de ocio todavía no conquistados por los grupos de apoyo a la lactancia. Mientras, el patio de butacas de los cines adheridos guardan anécdotas que no solo protagonizan las madres sino también los padres. Signo de que algo está cambiando en la sociedad y la conciliación laboral entre los progenitores se va incrementando.

“Tuvimos una pareja que vino a las primeras sesiones teta y, de pronto, dejó de venir la mamá pero el papá no se perdía una. Porteaba a su chiquitín en una mochila y un biberón preparado. Un día le saludé y le pregunté por la mamá, por si la pasaba algo, y me dijo, que él había cogido la baja y como era un cinéfilo… Me dio las gracias por la idea y él siguió disfrutando muchos martes de su paternidad y de su afición”, cuenta Maderuelo.