Persona pesándose en una báscula / Imagen de Envato
Neurología alerta del impacto de la obesidad en la salud cerebral: "Crea una inflamación que afecta a la microglía del cerebro"
Teresa Moreno analiza las principales conclusiones de un estudio desarrollado por investigadores españoles que identifica un nuevo mecanismo cerebral implicado en el desarrollo de alteraciones neurodegenerativas
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Investigadores españoles han identificado un nuevo mecanismo implicado en el desarrollo de alteraciones neurodegenerativas y deterioro cognitivo asociados a la ingesta continuada de una dieta rica en grasa. Sus resultados abren la puerta a explicar por qué la obesidad favorece este deterioro. El estudio, únicamente probado en ratones, demuestra que "la obesidad crea un estado de inflamación en el cerebro", explica en declaraciones a Redacción Médica Teresa Moreno, miembro del Grupo de Estudio de Conducta y Demencias de la Sociedad Española de Neurología (SEN). Esta inflamación "afecta a la microglía del cerebro", lo que "puede derivar en un deterioro cognitivo". Es decir, la obesidad "no solo afecta estéticamente, físicamente o al corazón", sino que "cada vez está más claro que la obesidad puede aumentar el riesgo de deterioro cognitivo".
Obesidad y alteraciones cognitivas
El trabajo, impulsado por los grupos de neurofarmacología de las adicciones y los trastornos degenerativos (Neurofan) y de regulación del metabolismo (Gestobes), de la Facultad de Farmacia de la Universidad CEU San Pablo, analiza cómo una dieta rica en grasa afecta a diferentes estructuras y funciones cerebrales. Los hallazgos sugieren que la alteración de la pleiotrofina, que desempeña un rol fundamental en el desarrollo, protección y regeneración del sistema nervioso, y su receptor están estrechamente relacionados con el deterioro cognitivo.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores estudiaron los efectos de una dieta rica en grasa sobre el comportamiento y el cerebro en ratones, analizando tanto su capacidad cognitiva como diferentes parámetros relacionados con la estructura, la función cerebral y los procesos neuroinflamatorios asociados a la obesidad. Los resultados mostraron que la dieta provoca alteraciones cognitivas acompañadas de cambios en diferentes componentes del tejido cerebral.
La inflamación: ¿causa o consecuencia de la obesidad?
Hasta el momento, se desconoce si la inflamación del cerebro que se asocia a la obesidad es la causa o la consecuencia de esta patología. "A lo mejor la inflamación es la que hace que algunas personas tengan obesidad y otras no", plantea Moreno. "No se sabe si es la causa o la consecuencia", insiste, "pero se ha visto que las personas con obesidad tienen un estado de inflamación que, en algunos pacientes, puede afectar también al cerebro y favorecer el deterioro cognitivo y la demencia".
Con estos hallazgos, los investigadores españoles han encontrado "la diana" que origina el problema, aunque todavía no se puede hablar de su demostración en humanos ni la aplicación en la práctica clínica: "Nadie ha ideado un fármaco que bloquee esa diana o que la cure", sentencia Moreno, quien vaticina que ahora el principal objetivo es "idear cómo llegar" a ella para comprobar si realmente es viable.
La importancia de la prevención ante la falta de tratamientos
Ante la falta de tratamientos, desde la SEN recuerdan la importancia de prevenir la obesidad, una enfermedad que afecta ya a más de ocho millones de personas en nuestro país. "Cada vez se demuestra más que los factores de riesgo afectan al cerebro, tanto en enfermedades cardiovasculares como la demencia. No nos vamos a cansar de decirlo: prevenir, prevenir, prevenir".