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Té verde y curcumina: los suplementos que destacan frente a la inflamación asociada a la obesidad
Esta es la conclusión extraída tras un metaanálisis de 60 ensayos clínicos aleatorizados
Covid prevención: actividad "antiviral e inmunomoduladora" de la curcumina
Algunos suplementos nutricionales son capaces de ayudar a reducir algunos marcadores inflamatorios en adultos con sobrepeso u obesidad. Esta es una de las principales conclusiones extraídas de un metaanálisis publicado en la revista científica Nutrients después de analizar 60 ensayos clínicos aleatorizados y compara 14 estrategias de suplementación. Entre los diferentes suplementos, los autores señalan especialmente al extracto de té verde y la curcumina por su efecto sobre la interleucina-6, aunque advierten de que los resultados deben interpretarse con cautela y no permiten establecer tratamientos concretos.
El origen de la investigación se basa en la relación existente entre la obesidad y la inflamación crónica de bajo grado. En las ocasiones en que hay exceso de tejido adiposo, el cuerpo llega a aumentar los mediadores proinflamatorios como la IL-6, el factor de necrosis tumoral alfa y la proteína C reactiva (PCR). Todas estas alteraciones se han relacionado con problemas metabólicos como la resistencia a la insulina, la diabetes tipo 2 y las enfermedades cardiovasculares.
A la hora de comparar la eficacia de los diferentes suplementos, los investigadores llevaron a cabo una revisión sistemática y un metaanálisis en red. La búsqueda llegó a recolectar un total de 5.579 artículos, de los que 60 ensayos sí que cumplieron los criterios establecidos. Los estudios publicados entre 2000 y 2026, analizaron suplementos como probióticos, omega-3, zinc, vitamina D, magnesio, resveratrol, vitamina E, extracto de té verde, curcumina y simbióticos.
Después de analizar los resultados, los suplementos más destacados fueron los efectos del extracto de té verde y la curcumina sobre la IL-6. Ambos lograron reducciones notablemente significativas de este marcador inflamatorio ante los grupos de control. Con respecto a los resultados procedentes del extracto de té verde, la evidencia que respalda el resultado fue considerada de alta confianza, mientras que para la curcumina la evidencia no fue tan sólida.
Los resultados del TNF y la proteína C reactiva
El estudio también demostró potenciales beneficios en el TNF, otro de los principales marcadores relacionados con la inflamación asociada a la obesidad. Los simbióticos, la curcumina y la combinación de probióticos con ácidos grasos omega-3 mostraron efectos favorables. Pese a ello, los autores declaran que algunos de los resultados están basados en estudios menores, por lo que no pueden considerarse pruebas definitivas de superioridad.
Otro suplemento estudiado es la proteína C reactiva, la combinación de probióticos y omega-3, los simbióticos, el zinc y la curcumina se asociaron con una reducción de sus niveles. La combinación de probióticos y omega-3 logró una de las posiciones más altas en la clasificación estadística, aunque los investigadores advierten de que este resultado estuvo condicionado en gran medida por el poco número de estudios disponibles y por el tamaño de algunas de las muestras.
El estudio también encontró que factores como la edad, el sexo, el ejercicio físico y la alimentación podrían explicar las diferencias observadas entre los ensayos. En particular, la realización de ejercicio junto con la suplementación se relacionó con variaciones en los efectos observados sobre IL-6, PCR y adiponectina. No obstante, los investigadores recalcan que estos análisis son exploratorios y no permiten demostrar que el ejercicio modifique directamente la eficacia de los suplementos.
Pese a todos estos resultados publicados, los investigadores dejan claro que las evidencias deben entenderse como cambios en biomarcadores inflamatorios y no como evidencia de que estos suplementos prevengan o traten enfermedades asociadas a la obesidad. Además, los estudios utilizaron dosis de tratamiento muy diferentes, con intervenciones que oscilaron entre dos y 52 semanas. Por ello, el trabajo no permite establecer cuál sería la dosis o duración óptima de ninguno de los suplementos.