El decano de Medicina y Ciencias de la Salud de la URV, Francisco Martín Luján.
Martín, nuevo decano de Medicina de la URV: "Las universidades públicas no tenemos capacidad ilimitada de crecimiento"
El responsable de los estudios facultativos en la Universitat Rovira i Virgili afronta el cambio de sede de la facultad, la implantación de un nuevo grado o la actualización de los modelos de enseñanza
Francisco Martín Luján se encontraba al borde de la jubilación. Su intención es abandonar el ejercicio clínico tras más de tres décadas como médico en el Servei Català de la Salut. Una labor que combinaba con la docencia en la Universitat Rovira i Virgili (URV). “No quería alargar mucho más mi vida profesional desde el punto de vista asistencial y tenía alguna duda sobre mi vinculación con la institución académica”, ha comentado a Redacción Médica. Sin embargo, una nueva oportunidad apareció en su camino: el decanato de la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut de la citada universidad. "Esta opción me ayudó a decidirme", ha continuado. Martín se impuso al profesor del Departamento de Ciencias Médicas Básicas, Alberto Miguel Stchigel, durante el proceso electoral, por lo que se convirtió en sucesor de Fàtima Sabench al frente de la dirección del centro. Ante él, seis años para reforzar la formación del estudiantado, ampliar la oferta de grados y avanzar hacia la facultad del futuro.
A nivel formativo, Martín es licenciado en Medicina por la Universitat Autònoma de Barcelona, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria y doctor en Biomedicina por la URV. Desde el punto de vista docente, su vinculación con la entidad académica de Tarragona se remonta a 1998, en la que comenzó como profesor asociado para las prácticas de una asignatura de los estudios facultativos llamada Patología General. En la actualidad, el nuevo decano es profesor titular del Departamento de Medicina y Cirugía.
Más allá de la enseñanza, Martín ha trabajado como médico de Familia en la mencionada provincia. Asimismo, ha desempeñado distintos puestos de responsabilidad. Desde capitanear un centro de Atención Primaria hasta encabezar la dirección médica de la Gerencia de Atención Primaria de Tarragona y coordinar la unidad de investigación del primer nivel asistencial en dicho territorio catalán. En este momento, ejercía de director del área de Conocimiento, Docencia e Innovación del Institut Català de la Salut en el Camp de Tarragona. Por otro lado, cuenta con un largo recorrido en el espectro científico, con múltiples publicaciones y el liderazgo de varios proyectos nacionales e internacionales. Sus principales líneas de investigación se focalizan en estilos de vida saludables y nutrición.
Su trayectoria es un aval en todos los aspectos que confluyen bajo el techo de la universidad. "Pensé que toda esta experiencia transversal y multicéntrica podía ser de ayuda. Tenía la impresión de que podía aportar mucho a la universidad", ha señalado el recién nombrado responsable de la Facultat de Medicina i Ciències de la Salut. "No creo que ningún médico rechazara acabar su vida profesional como decano", ha agregado.
Retos de la URV
El mandato de Martín viene marcado por los desafíos que afronta la facultad en los próximos años. Por un lado, el traslado del centro a un nuevo edificio, ubicado en el campus de Bellissens. “Esto será una oportunidad para diseñar la universidad del mañana, porque dentro de 20 años la manera de enseñar será completamente distinta”, ha comentado. En este sentido, propone la introducción de metodologías docentes modernas y el refuerzo del uso de la Inteligencia Artificial (IA) y la simulación en la formación de los futuros médicos.
Por otro lado, continuará con el proceso de implantación del grado en Farmacia en el centro. Una titulación que ya cuenta con un plan de estudios aprobado y validado por los Departaments de Salut i Universitats de la Generalitat de Catalunya. Sin embargo, todavía quedan elementos por concretar. Su instauración ampliará la oferta pública de esta formación, actualmente impartida solo en la Universitat de Barcelona, además de favorecer la colaboración con las otras titulaciones de la facultad.
"Me gustaría que la visión transversal que tenemos los médicos de Familia, basada en la multidisciplinariedad y la actuación en entornos cambiantes, se trasladase a la universidad"
Además, Martín pretende avanzar en la actualización del plan de estudios del grado en Fisioterapia, después de haber completado la de los programas de Medicina y Nutrición Humana en años anteriores. También aboga por promocionar la facultad en la esfera internacional.
Fortalecimiento de la formación práctica
La formación de las próximas generaciones de sanitarios requiere de rigor y visión de futuro. En el caso de Medicina, Martín espera que durante su estancia en el decanato se potencie "la perspectiva generalista de la profesión". "Me gustaría que la visión transversal que tenemos los médicos de Familia, basada en la multidisciplinariedad y la actuación en entornos cambiantes, se trasladase a la universidad", ha explicado.
El otro punto clave es la formación práctica, senda por la que ya avanza la URV. El inmenso volumen de prácticas clínicas supone un reto para la institución académica, tanto a nivel organizativo como de búsqueda de tutores. Para Martín, la presencia del alumno en hospitales o centros de Atención Primaria es fundamental para su transformación en profesionales. "En una clase no puedes explicar cómo se interactúa con un paciente. Hay que vivirlo", ha asegurado. Por ello, apuesta por la experiencia en entorno real, pero también en simulación, a través de los recursos que ofrecen las nuevas tecnologías.
El desafío de la escasez de docentes
"Nuestra profesión se aprende si alguien que sabe hacerla te la enseña", ha insistido el responsable de la URV. Razón por la que contar con una amplia plantilla docente se entrevé fundamental. Sin embargo, las facultades de Medicina acostumbran a lamentar la dificultad de encontrar profesores para el grado. En este sentido, Martín demanda que la instrucción de alumnos cuente para la carrera profesional del personal asistencial. "Haría que la universidad fuera más atractiva para los sanitarios", ha manifestado. Hay que recordar que muchos médicos no participan en la formación de estudiantes debido a que no disponen de tiempo extra para participar en la enseñanza. "El profesorado existe, solo hay que facilitar su acceso", ha puntualizado.
Precisamente, dotar de una mayor capacidad docente a la Facultat se traduciría en un posible aumento de las plazas ofertadas en el grado en Medicina, deseado por los alumnos que no consiguen rebasar la nota de corte disparada y los servicios sanitarios que buscan profesionales. "Las universidades públicas podemos sumar alguna vacante más, pero no tenemos capacidad ilimitada de crecimiento", ha remarcado. No obstante, también ha insistido en que este incremento debe ser planificado y responder a un análisis previo de las necesidades asistenciales.
Una realidad que Martín enfrentará durante los próximos seis años y que espera encontrar soluciones en la próxima Facultat de Medicina i Ciències de la Salut. "La universidad que construyamos ahora será la del futuro" ha sentenciado. Un proyecto por el que vale la pena pausar la retirada.