Mateo Tuñón, gerente del Clúster Bioasturias

Mateo Tuñón, gerente del Clúster Bioasturias

Tecnología sanitaria

"Asturias Health Tech Meeting ayudará a conectar al sector empresarial con hospitales y grandes grupos sanitarios"

Mateo Tuñón, gerente del Clúster Bioasturias, avanza las claves de un encuentro que pondrá en el foco a Asturias como hub emergente en innovación sanitaria

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Asturias desembarca en Madrid dispuesta a demostrar que su apuesta por la tecnología sanitaria es ya una realidad competitiva. La Oficina Económica y Comercial de Asturias en la capital se convertirá el próximo 24 de septiembre en el epicentro de la innovación en salud con la celebración del Asturias HealthTech Meeting, un foro estratégico que no solo permitirá poner en valor a la región como un hub emergente en el sector, sino también conectar al tejido biotecnológico con los principales actores decisores de la sanidad, las aseguradoras o las grandes firmas de la industria farmacéutica.

En una entrevista con Redacción Médica, Mateo Tuñón, el gerente del Clúster Bioasturias, ha adelantado algunas de las claves de un evento que surge bajo la premisa de crear un puente que conecte al sector empresarial y emprendedor con los principales rostros de la sanidad a nivel nacional. “No buscamos hacer únicamente una jornada en la que se hable de innovación, sino generar relaciones que puedan tener continuidad después del evento”, ha subrayado el organizador.

La cita profesional llega en un momento clave en el que Asturias se ha colocado como uno de los nuevos referentes en tecnología sanitaria gracias a su capacidad científica, sus polos de investigación o su fomento en el ámbito universitario. Algo que para Tuñón representa una “oportunidad” para ahondar en la especialización y para ayudar a exportar ese talento a otros mercados. “Asturias tiene una tradición científica, sanitaria e industrial importante”, ha remarcado.

La cita contará con la participación de algunas de las voces más representativas de la sanidad, desde los responsables de los grandes grupos sanitarios privados, hasta los líderes del sector de la industria farmacéutica y tecnológica o de las principales consultoras del ámbito sanitario. Además el encuentro permitirá conocer de primera mano algunas de las iniciativas más punteras que han surgido en el seno de la Asturias HealthTech Academy. “Algunos de esos proyectos van a poder presentarse delante de personas que conocen muy bien el sector”, ha subrayado Tuñón.

¿Qué importancia representa un encuentro como el Asturias Health Tech Meeting para el sector de la tecnología en salud?

Creo que lo más importante es que ayuda a conectar dos mundos que muchas veces avanzan en paralelo. Por un lado tenemos empresas, startups y proyectos tecnológicos con soluciones muy interesantes y, por otro, hospitales, grandes grupos sanitarios y compañías que son quienes finalmente tienen que validar, comprar o implantar esas soluciones.

Con Asturias HealthTech Meeting queremos precisamente acortar esa distancia. No buscamos hacer únicamente una jornada en la que se hable de innovación, sino generar relaciones que puedan tener continuidad después del evento. Para una empresa pequeña, entender cómo compra un hospital, qué necesita demostrar para poder hacer una prueba piloto o cómo debe presentar su tecnología es casi tan importante como desarrollar el propio producto.

¿Qué papel juega Asturias como un hub emergente en tecnología sanitaria?

Asturias tiene varios ingredientes muy buenos. Tenemos capacidad científica, universidad, centros de investigación, un sistema sanitario potente y empresas tecnológicas que están desarrollando soluciones cada vez más interesantes.

Probablemente lo que nos ha faltado durante años es conectar mejor todas esas piezas y, sobre todo, ayudar a que los proyectos salgan fuera de Asturias. Esa es una de las cosas que intentamos hacer desde Bioasturias. Que una empresa pueda desarrollar aquí su tecnología, validarla, crecer y después acceder a hospitales, empresas y mercados nacionales e internacionales.

Cuando hablamos de Asturias como hub emergente creo que tenemos que entenderlo precisamente así: no solamente como un lugar donde se genera conocimiento, sino como un territorio capaz de transformar parte de ese conocimiento en empresas y soluciones que lleguen al mercado.

¿Es posible que comunidades más pequeñas puedan competir con grandes mercados del sector sanitario como Cataluña, Euskadi o Madrid? ¿Qué ventajas competitivas ofrece un territorio como Asturias?

Creo que sería un error intentar competir con Madrid o Cataluña simplemente por tamaño. Tienen ecosistemas empresariales y mercados mucho mayores. Asturias tiene que competir de otra manera.

Una comunidad pequeña también tiene ventajas. Los agentes se conocen, las distancias son cortas y puede ser más fácil poner alrededor de una mesa a una empresa, un hospital, un investigador, la Administración y un inversor. Si conseguimos aprovechar bien esa cercanía podemos ser bastante ágiles.

Además, Asturias tiene una tradición científica, sanitaria e industrial importante. La oportunidad está en especializarnos, seleccionar ámbitos en los que realmente tengamos capacidades y ayudar mucho a las empresas que nazcan aquí a conectarse desde el principio con mercados de fuera.

Para nosotros, de hecho, que el Asturias HealthTech Meeting se celebre en Madrid tiene bastante sentido por eso: queremos enseñar lo que se está haciendo en Asturias, pero conectándolo directamente con actores nacionales.

Va a ser uno de los encargados de moderar una mesa sobre la transformación tecnológica del sistema sanitario ¿Hacia dónde se encamina el sector a corto y medio plazo?

Estamos viendo muchas tecnologías diferentes, pero creo que el cambio de fondo es bastante sencillo: vamos hacia una sanidad cada vez más apoyada en datos y en tecnología. Inteligencia artificial, automatización, diagnóstico más preciso, seguimiento remoto de pacientes o herramientas digitales van a estar cada vez más presentes. Pero para mí lo interesante no es tanto hablar de una tecnología concreta como conseguir que esas herramientas se integren de verdad en el funcionamiento diario de los centros.

Hay muchísimas soluciones tecnológicas muy buenas que nunca llegan a implantarse. Por eso durante el Asturias HealthTech Meeting queremos hablar bastante menos de tecnología en abstracto y bastante más de cómo se compra, cómo se valida y cómo se introduce realmente innovación dentro de una organización sanitaria.

¿Qué papel juegan los grandes grupos sanitarios privados a la hora de facilitar la innovación en el sector tecnológico aplicada a la salud?

Tienen un papel muy importante porque pueden servir como puerta de entrada para muchas tecnologías. Para una startup sanitaria, conseguir un primer hospital donde probar su solución, obtener resultados y conocer de primera mano la experiencia de médicos y pacientes puede cambiar completamente el desarrollo de la empresa.

Además, los grandes grupos tienen capacidad para escalar una solución que funciona. Una tecnología puede empezar con un piloto pequeño y, si demuestra utilidad, terminar utilizándose en varios centros.

Precisamente por eso nos interesaba que en Asturias HealthTech estuviesen sentados grandes actores sanitarios junto a empresas emergentes. Para que las startups puedan entender qué buscan estos grupos, cómo evalúan una tecnología y qué tiene que ocurrir para que pasen de escuchar una presentación a plantearse realmente implantarla.

La regulación, tanto europea como estatal, se ha convertido en uno de los grandes hándicaps para que la innovación alcance el plano asistencial. ¿Cómo se pueden reducir los tiempos para garantizar la aprobación de la tecnología sanitaria?

Creo que aquí hay que ser prudentes. Estamos hablando de salud y la regulación es necesaria. No creo que la solución sea simplemente reducir controles para intentar llegar antes al mercado.

El problema muchas veces es que una empresa pequeña empieza a pensar en regulación demasiado tarde. Ha desarrollado durante dos o tres años un producto y después descubre que para entrar en un hospital necesita generar determinadas evidencias, realizar determinados estudios o cumplir unos requisitos que no había previsto.

Por eso creo que necesitamos acompañar mucho antes a las empresas. Que desde las primeras fases entiendan cuál va a ser su camino regulatorio, qué evidencia clínica van a necesitar y qué requisitos les va a exigir posteriormente el mercado.

También sería positivo seguir simplificando y coordinando procedimientos allí donde sea posible. Pero siempre manteniendo las garantías para el paciente. En salud, acelerar no puede significar rebajar la seguridad.

En el evento conoceremos los proyectos procedentes de la Asturias HealthTech Academy. ¿Hasta qué punto es factible que empresas emergentes logren hacerse un hueco en la sanidad?

Es posible, pero no es un mercado sencillo. Y una de las ideas que hemos intentado transmitir durante la Academy es precisamente esa. Una empresa puede tener una tecnología fantástica y, sin embargo, no entender quién toma la decisión de compra en un hospital, cómo se financia, qué evidencia tiene que presentar o cuál es realmente el problema que está solucionando.

Por eso hemos querido que la Academy no fuese simplemente formación tecnológica. Hemos trabajado especialmente el acceso al mercado sanitario y cómo vender e implantar este tipo de soluciones.

En el Asturias HealthTech Meeting damos un paso más: algunos de esos proyectos van a poder presentarse delante de personas que conocen muy bien el sector. Si después de la jornada conseguimos que surja alguna conversación, una colaboración o incluso un posible piloto, para nosotros será mucho más importante que el propio acto.

Uno de los ejes del encuentro es cómo las nuevas tecnologías están cambiando los modelos de prestación de servicios. ¿Están los profesionales sanitarios y gerentes españoles suficientemente formados para esta disrupción?

Creo que estamos avanzando mucho, aunque probablemente todavía de una forma desigual. Hay profesionales sanitarios con muchísimo interés por la innovación y por incorporar nuevas herramientas, pero tampoco podemos pedirle a un médico que sea al mismo tiempo médico, experto en inteligencia artificial, en regulación, en protección de datos y en compra pública.

Lo mismo ocurre con las empresas: un ingeniero puede desarrollar una tecnología extraordinaria pero necesita comprender cómo funciona un hospital.

Por eso creo que el futuro pasa cada vez más por equipos multidisciplinares. Profesionales sanitarios, tecnólogos, gestores, investigadores y empresas tienen que aprender a trabajar juntos.

Y quizá ese sea también el sentido último de Asturias HealthTech: crear lugares donde personas que normalmente trabajan en ámbitos diferentes puedan conocerse, entender mejor las necesidades del otro y empezar proyectos conjuntamente.