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Tecnología sanitaria

"Queremos llevar la tecnología al límite para diagnosticar antes y mejorar los resultados en salud"

Pablo Crespo, secretario general de Fenin, habla sobre los retos y avances de la industria tecnológica sanitaria

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Este miércoles 16 de septiembre, la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria (Fenin), ha presentado los últimos datos de I+D+i en un seminario que se ha celebrado en Córdoba bajo la presencia inicial del alcalde de la ciudad, José María Bellido Roche.

Durante la presentación, Pablo Crespo, secretario general de la federación, ha expuesto datos relacionados con el impacto, las capacidades, la inversión y las propuestas del sector para impulsar el ecosistema innovador en tecnologías sanitarias.

Con el foco puesto en la mejora de la industria de la tecnología sanitaria y avances como la IA, Crespo ha indicado que el mayor reto de la empresa es “apostar por la innovación para mejorar la vida de las personas y que estas puedan vivir más y, sobre todo, mejor”.

"Incorporar tecnología para el cuidado de los pacientes"

Como objetivo de este encuentro, Crespo ha expuesto información sobre la tecnología sanitaria, su finalidad y objetivos, compartiendo datos del sector en facturación y empleo y presentando un nuevo estudio sobre el impacto de la innovación y la manera de hacer frente a los nuevos retos de la industria tecnológica sanitaria.

“Lo que nos importa a todos es mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, incorporando tecnología que pueda llevar a cabo unos procesos más rápidos y eficientes de cara al cuidado del paciente”, ha indicado el secretario.

Atendiendo a la facturación y el valor añadido, Crespo ha indicado que el sector cuenta con 933 compañías que facturan en España 17.700 millones de euros, de los cuales 5.000 millones corresponden a exportaciones, en la mayoría de los casos con presencia principal en países de la UE y en Estados Unidos.

Pablo Crespo, secretario general de Fenin

Pablo Crespo, secretario general de Fenin

Además ha indicado que la empresa genera 6.000 millones de euros en Valor Añadido Bruto (VAB) directo y 6.400 millones en VAB indirecto e inducido. “Por cada euro invertido por el sistema sanitario en tecnología sanitaria, se generan 1,27 euros para la economía española”, ha puntualizado.

"Introducir la IA en condiciones de seguridad"

La inteligencia artificial se presenta como una de las principales oportunidades para el futuro de la tecnología sanitaria. Entre sus posibilidades se encuentran el establecimiento de patrones, la identificación de riesgos de determinadas enfermedades, la agilización de los diagnósticos y la búsqueda de tratamientos más eficientes.

"Nos permite saber cuándo una persona puede estar desarrollando una enfermedad, diagnosticar con mayor facilidad y evitar que los profesionales pierdan tiempo", ha explicado Crespo, que considera que estas herramientas pueden permitir dedicar más tiempo a tareas de mayor valor para los profesionales sanitarios.

La incorporación de la IA, sin embargo, debe realizarse bajo condiciones de seguridad y dentro de la regulación sanitaria. "El reto real es el de incorporar la IA en condiciones de seguridad" que cumplan la normativa y eviten errores que puedan comprometer la salud del paciente, ha señalado.

El uso de la inteligencia artificial no resulta nada nuevo, ya que esta se mantiene presente en la actualidad en algunas tecnologías utilizadas en el ámbito sanitario, como los sistemas de resonancia magnética, los TAC o los equipos de rayos X.

Innovación, investigación y patentes

Crespo ha indicado que el sector de tecnología sanitaria destina 344 millones de euros a I+D+i en España, con una intensidad inversora del 7 por ciento de la facturación desde 2023, según los datos expuestos por el secretario general de Fenin, que ha indicado que "somos una fuente clara de eficiencia en el sistema sanitario y el primer sector industrial en España en facturación, el 7 por ciento invertimos en investigación". Esta cifra sitúa al sector por encima de la industria farmacéutica (5,1 por ciento) y de los productos informáticos y electrónicos (4,9 por ciento). El esfuerzo investigador se refleja también en la estructura de las empresas: el 85 por ciento dispone de un departamento de I+D+i y el 38 por ciento cuenta con un centro de investigación y desarrollo en España.

La actividad en materia de propiedad industrial mantiene igualmente una tendencia al alza. En 2025 se validaron 167 patentes europeas de origen español, un 14 por ciento más que el año anterior, mientras que las solicitudes de patentes del sector han crecido un 94 por ciento desde 2016. De media, cada patente de origen español se extiende a 2,7 países fuera de España. En paralelo, el sector ha captado 202,4 millones de euros en fondos públicos desde 2016 para financiar 341 proyectos a través del CDTI. Las pymes concentran el 59 por ciento de estos fondos. Además, el 72 por ciento de las spin-offs del sector están vinculadas a tecnologías sanitarias.

“Somos líderes en patentes, ya que la innovación que generamos somos capaces de llevarla al mercado”, ha señalado Crespo.

Más de 55.000 empleos directos

El peso de la tecnología sanitaria también se refleja en el empleo. El sector genera actualmente 55.600 puestos de trabajo directos, un 3 por ciento más que el año anterior, a los que se suman otros 86.000 empleos indirectos e inducidos.

En cuanto al coste medio por empleado, este alcanza los 60.000 euros, frente a los 29.000 euros de media de la economía española. Además, el 96 por ciento de los contratos son indefinidos y las mujeres representan el 46 por ciento del total de empleados. De ellas, un 23 por ciento ocupa puestos de alta dirección. El empleo de personas con discapacidad representa el 3 por ciento.

Estos datos se producen en un contexto en el que, como ha puntualizado Crespo, el sector continúa afrontando dificultades vinculadas a la evolución de los costes ya que, según los datos explicados en el encuentro, en torno al 20 por ciento de las compañías registraron resultados económicos negativos durante 2025.

Otro de los puntos clave señalados por el secretario general es la evolución de los precios. El IPC ha aumentado más de un 20 por ciento en los últimos años, mientras las empresas han continuado suministrando tecnología al sistema sanitario asumiendo una parte de estos sobrecostes.

En este escenario, Fenin reclama la indexación de los contratos públicos como mecanismo para adaptar los precios a la evolución de los costes y dar mayor estabilidad a las empresas. “Necesitamos seguridad jurídica y viabilidad a largo plazo”, ha defendido Crespo.

Reducir la dependencia del exterior

La situación de las cadenas de suministro ha vuelto a poner sobre la mesa la capacidad industrial del país. Como se ha podido conocer a través de los datos, aproximadamente una de cada tres empresas del sector fabrica actualmente en España, una proporción que, según Fenin, debe aumentar para reducir la dependencia exterior.

La pandemia puso de manifiesto esta necesidad, después de que el sistema tuviera que recurrir al exterior para conseguir productos y bienes sanitarios de primera necesidad. “Tuvimos que ir a buscar fuera de nuestro país las cosas que necesitábamos, porque requeríamos de una mayor capacidad productiva e industrial”, ha señalado Crespo.

La federación, además, señala que está trabajando con el Ministerio de Industria y con comunidades autónomas que cuentan con polos industriales, como Madrid y Cataluña, para impulsar nuevas inversiones y ampliar la capacidad productiva.

El objetivo pasa por reducir la dependencia de otros mercados y reforzar la capacidad de respuesta de la industria ante posibles tensiones en las cadenas de suministro.

Tecnología para garantizar el acceso

Junto a la capacidad industrial, otro de los retos planteados durante el seminario es conseguir que la innovación llegue al conjunto de los pacientes. Crespo ha situado la equidad territorial como una de las cuestiones pendientes, especialmente en el entorno rural, en la que, afirma, "la población no está monitorizada y su salud se ve perjudicada por la falta de recursos".

En estas zonas, la menor disponibilidad de dispositivos asistenciales y de centros hospitalarios puede dificultar la atención ante determinadas complicaciones. En este contexto, la monitorización remota mediante dispositivos móviles puede permitir realizar un seguimiento de los pacientes a distancia.

Para el secretario general de Fenin, el objetivo es que el lugar en el que vive una persona no determine el acceso a una determinada tecnología sanitaria. "El gran reto es proveer a nuestros ciudadanos de calidad y equidad en la tecnología", ha apuntado.

Compra pública e IVA

La federación también ha puesto el foco en el modelo de compra pública. Crespo ha defendido una contratación basada en el valor, que permita reconocer la innovación y tenga en cuenta los resultados en salud, además del precio.

En este sentido, el proyecto de ley de medicamentos y productos sanitarios plantea que el precio no compute más del 20 por ciento en las licitaciones de tecnología sanitaria, una medida que, según Fenin, permitiría dar mayor peso a criterios relacionados con la calidad y la innovación.

Otra de las reivindicaciones planteadas durante el encuentro tiene que ver con la fiscalidad. La modificación de la directiva europea del IVA en 2022 abrió la posibilidad de que los estados miembros reduzcan el impuesto aplicado a determinados productos sanitarios. Fenin, ante esto, reclama que España aproveche esta posibilidad.

"Que la tecnología que necesite un paciente no se considere como un producto de lujo", ha reclamado Crespo, en referencia a productos y tratamientos que actualmente tributan al 21 por ciento.

El secretario general de Fenin ha señalado que esta carga fiscal también tiene un impacto sobre el propio sistema sanitario público, al destinar parte de los recursos disponibles al pago del IVA en lugar de a la incorporación de innovación.

Renovación de las tecnologías

El sector ha destacado igualmente los avances registrados en la renovación del equipamiento sanitario durante los últimos años. El Plan Inveat ha supuesto más de 790 millones de euros de inversión y ha permitido renovar 850 equipos de alta tecnología y diagnóstico por imagen. A estos avances se suman los planes AMAT-I, centrados en la compra de equipos de alta tecnología sanitaria.

La renovación del parque tecnológico se sitúa así junto a la innovación, la industrialización y la incorporación de nuevas herramientas como la inteligencia artificial entre los principales retos de un sector que, según los datos presentados por Fenin, concentra ya una inversión de 344 millones de euros anuales en I+D+i y representa el 1,11 por ciento del PIB nacional

"Tenemos el potencial para liderar con un sistema sanitario orientado a la medicina del futuro", ha concluido Crespo