Profesionales del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo y de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama de la FJD participantes en las intervenciones.
El Hospital Universitario
Fundación Jiménez Díaz ha dado un paso decisivo en su
Programa de Cirugía Robótica al realizar con éxito
dos intervenciones de mastectomía con preservación de piel y complejo areola-pezón, así como una linfadenectomía axilar, utilizando uno de los tres robots Da Vinci con los que cuenta su bloque quirúrgico.
Estas intervenciones, llevadas a cabo por profesionales del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama del centro madrileño, marcan un avance significativo, al emplear un
acceso pionero que mejora la precisión quirúrgica y reduce la invasión en los procedimientos.
Visión tridimensional y mayor precisión
“La implementación de la cirugía robótica ha sido
un paso clave en la evolución de nuestra práctica quirúrgica”, afirma María Luisa Sánchez de Molina, coordinadora de la Sección de Mama en la citada unidad y una de las responsables de estas intervenciones, indicando que “esta técnica permite
operar con una precisión milimétrica, preservando estructuras delicadas como el complejo areola-pezón y mejorando la estética de las cicatrices”. Además -añade-, el uso de esta plataforma quirúrgica reduce significativamente el dolor postoperatorio y favorece una recuperación funcional más rápida, lo que impacta directamente en la calidad de vida de las pacientes”.
El
robot Da Vinci ofrece una visión tridimensional de alta resolución, lo que permite al cirujano operar con mayor precisión y control. Esta tecnología facilita incisiones más pequeñas, minimizando el daño en los tejidos y acelerando la recuperación en comparación con las técnicas convencionales. En el caso de la linfadenectomía axilar, también se ha observado una mejora en la movilidad y preservación de la sensibilidad, factores clave para una recuperación más rápida.
Aunque
la cirugía robótica en cáncer de mama ya se emplea internacionalmente, su uso generalizado en España sigue siendo limitado. “Estas dos intervenciones representan la primera aplicación en nuestro centro y una de las primeras en el país, consolidando nuestra experiencia clínica y científica en cirugía mamaria, ahora también robótica”, señala la cirujana, junto a la que también han operado Damián García Olmo, jefe del Departamento de Cirugía General y del Aparato Digestivo; Héctor Guadalajara, jefe del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo; Miguel León, coordinador de Cirugía Robótica en el mismo servicio; Pedro Villarejo, jefe de la Unidad de Cirugía Endocrina y de Mama; e Irene Osorio, Manuel Escanciano y Paula Pastor, especialista de esta unidad.
Los resultados preliminares son alentadores:
las pacientes fueron dadas de alta a las 24 horas, frente a los tres a seis días de estancia hospitalaria que requieren las intervenciones convencionales. Además, las cicatrices fueron considerablemente más pequeñas y estéticamente mejoradas, lo que resalta los beneficios funcionales y psicológicos de este enfoque.
“Estos avances no solo mejorarán la calidad de vida de las pacientes, sino que también posicionarán a la cirugía robótica como
una opción viable y eficaz en el tratamiento del cáncer de mama en España”, concluye Sánchez de Molina.
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