Cristina Mouriño.
El sindicato médico Amyts ha hecho público un comunicado en el que acusa a la Consejería de Sanidad de “haberles empujado a la ruptura de relaciones por sus continuos ninguneos a los planteamientos de los médicos” con respecto a la aplicación de la jornada de 37,5 horas en el Servicio Madrileño de Salud (Sermas). El secretario general de Amyts, Julián Ezquerra, ha señalado a Redacción Médica que “no descartan ningún tipo de medida de presión, incluida la huelga, si el departamento que dirige Javier Fernández-Lasquetty continúa sin escuchar sus planteamientos”.
Ezquerra ha recordado que a pesar de que el pasado 19 de abril se hizo llegar al consejero una carta en la que se advertía de las dificultades que se estaban encontrando en la aplicación de las 37,5 horas en los hospitales, no se ha producido ninguna modificación. Asimismo, ha denunciado que “desde el pasado 4 de mayo que se reunió la Comisión de Seguimiento y desde entonces, a pesar de que lo hemos solicitado hasta en dos ocasiones, no se ha vuelto a convocar”.
Por otro lado, la aplicación en el Summa 112, sobre la que Amyts se ha manifestado en contra, “se está haciendo de una forma errónea cargando en exceso el horario en el fin de semana, ha asegurado Ezquerra, y tampoco se ha modificado nada”. “La jornada tal y como se tiene que aplicar ahora en los Servicios de Atención Rural (SAR) no está definida por parte de Atención Primaria”.
“Hemos puesto, ha explicado, durante los últimos meses, en conocimiento de la Consejería muchísimos problemas que existen sobre todo en el ámbito de la Atención Primaria que no se resuelven”. “Seguimos con esta indefinición permanente desde que se constituyó el Área Única”. Entre estos problemas el secretario general de Amyts ha destacado el relativo a los turnos deslizantes que está “enquistado” desde octubre. “Esta circunstancia solucionó la posibilidad de conciliar la vida laboral y familiar a muchos compañeros que estaban en turno de tarde, y por razones que desconocemos se paralizaron y en algunos casos se han retirado y se han puesto trabas y pegas a su puesta en marcha, a pesar de que hay acuerdos en muchos equipos y está organizado”.
“Otro de los problemas es el de la asignación de umbrales, en el que se ha aumentado el número de tarjetas y tampoco sabemos por qué”, señala.
Ezquerra ha concluido diciendo que “estamos en una situación de inquietud que no nos gusta” y “creemos que con la colaboración bien entendida y con la ayuda mutua podemos solucionar mucho mejor las cosas, pero da la sensación de que están prescindiendo de nosotros”.